jueves, 1 de octubre de 2026

El negro Enrique versus Defensores

 

Héctor Enrique y Carlos Portaluppi en la serie RRDT de 1997.

En 1982, mientras las portadas de los diarios daban cuenta de la Guerra de Malvinas, el fútbol de ascenso tenía en el paso de San Lorenzo por la divisional uno de los grandes focos de atención de aquella temporada. En ese escenario, Lanús, proveniente de Primera C, recibía a Defensores de Belgrano, uno de los animadores de la vieja Primera B.
En el Sur, el equipo granate se puso en ventaja con un gol con la mano de Héctor “el Negro” Enrique, el mismo que años después le daría a Diego Maradona el pase para el recordado gol del siglo en el Mundial de México 1986, una anécdota que el propio Enrique suele recordar con humor.
La revancha tuvo lugar meses más tarde en el Juan Pasquale. Esta vez, Defensores se quedó con el triunfo por 1 a 0 y no hubo mano salvadora para el Granate.
Muchos años después, Enrique volvería a pisar la cancha del Dragón, aunque lejos del fútbol profesional y en un escenario diferente: como actor de aquella recordada serie RRDT. En su primer episodio, el protagonista Carlín Calvo compartió escenas con Diego Armando Maradona, Sergio “Checho” Batista y el propio Negro Enrique.
Sin embargo, el vínculo con Defensores tendría todavía otro capítulo. Su hijo Fernando dejó gratos recuerdos entre los defensoristas, pero esa será otra historia para recordar en otra ocasión. 



Crónica del triunfo 1 a 0 ante Lanús.

La perla negra

 Guillermo Nimo nació el 22 de febrero de 1932 en Buenos Aires, en Vicente López y Callao, en pleno Barrio Norte. Hijo único de José y Josefa, creció en una familia acomodada y desde muy chico quedó ligado al fútbol, una pasión que terminaría ocupando buena parte de su vida, aunque no necesariamente de la manera que él había imaginado. 

A los 12 años su familia se trasladó a una casa de Julián Álvarez y Soler, también en el ámbito de Palermo, y allí comenzó a tomar forma una personalidad inquieta, extrovertida y poco amiga de las convenciones. Antes de convertirse en uno de los árbitros más reconocibles del fútbol argentino y, mucho después, en un personaje de la televisión, Nimo intentó hacerse un lugar como futbolista.

Guillermo Nimo  no llegó a debutar en Primera 
al igual que Marcelo Tinelli o Julio Grondona.

Su carrera como futbolista fue breve. Después llegaría el arbitraje, actividad en la que alcanzó la máxima categoría y  hasta abandonar las canchas tras la final de River y Vélez de 1968. Pero el retiro no significó su alejamiento del fútbol. Por el contrario, comenzó entonces una segunda etapa que lo convertiría en uno de los personajes más reconocibles de la cultura argentina.
Durante las décadas siguientes, y especialmente en los años 80 y 90, Nimo trascendió hasta convertirse en un verdadero personaje popular. Sus apariciones televisivas, sus análisis, sus frases y su particular manera de expresarse lo hicieron habitual en los programas deportivos y de espectáculos, alcanzando su fama el teatro, el cine e incluso un videoclip.

Guillermo José Nimo.

En Primera B fueron 6 las veces que dirigió a Defensores. 2 triunfos, 2 derrotas y 2 empates.

8ª Fecha – 13 de junio de 1964
VILLA DALMINE 1: Oscar Cadars; Osvaldo Mori, Bernardo Guastavino, Aldo Mastrogiuseppe, Fernando Marchesi, Hugo Heredia, Juan Argés, Jorge Benítez, Juan Carlos Domínguez, Luis Vizzo y
Guillermo Puerto. DT: Horacio Torello.
DEFENSORES 1: Oscar Stortini; Ernesto Camino, Luis Corrado, Roberto Giacomuzzi, Osvaldo Ferrari, Rodolfo Chiti, Carlos Nájera, Jorge Busti, Carlos Scarabelli, Vicente Caruso y Ramiro Pérez. DT: Alfredo Gervasi. Goles: 70' Benítez - 65' R. Pérez.

20ª Fecha – 6 de septiembre de 1964
EXCURSIONISTAS 2: Antonio Vidovic Capalia; Agustín Nieto, Domingo del Carmen Palomo, José Frassinelli, Juan Carlos Pilla, Guillermo Tuya, Roberto Fidalgo, Alberto Castro, Omar Higinio García, José Marginet y Domingo Rodríguez. DT: Gregorio Esperón.
DEFENSORES 0: Oscar Stortini; Ernesto Camino, Luis Corrado, Oscar Bonnia, Humberto Cusmano, Rodolfo Chiti, Juan Nelson San Lorenzo, Oscar San Lorenzo, Leonardo Balena, Ismael Molfa y Carlos Nájera. DT: Alfredo Gervasi. Goles: 83' Fidalgo, 89' Marginet. Expulsado: 87' Nájera.

9ª Fecha – 1 de mayo de 1965
DEFENSORES 1: Adolfo Julio Díaz; Ernesto Camino, Oscar Bonnia, Juan Carlos Marenda, Julián Campos, Américo Gómez, Rodolfo Villalba, Ángel Tomino, Ramón Ramayo, Roberto Jorge Parodi y Roberto Fumagalli. DT: José Arce Gómez.
UNION 0: Eduardo Tazare; Hugo Figueroa, Luis Hernández, Jorge Gómez, Victorio Cocco, Ángel Cabrol, Jorge Enrique, Roberto Mammoli, Orlando Ruíz, Héctor Vitale y Juan Bonacossa. DT: Rodolfo Kralj. Gol: 1' Villalba.

16ª Fecha – 19 de junio de 1965
ITALIANO 1: Juan Micozi; Ramón Salas, Rodolfo Videla, Juan Falchi, Hugo Krebeli, Julio Nuín, Victor Donato, José Herrera, Jaburú, Francisco Pannucci y Miguel Micó. DT: Osvaldo Diez.
DEFENSORES 3 : Adolfo Díaz; Juan Carlos Marenda, Ernesto Camino, Rodolfo Chiti, Oscar Bonnia, Jorge Busti, Ángel Tomino, Julián Campos, Ramón Ramayo, Roberto Parodi y Roberto Fumagalli. DT: José Arce Gómez. Goles: 85' Donato - 35' Parodi, 54' Fumagalli, 62' Ramayo. Cancha: Ferro.

28ª Fecha – 11 de septiembre de 1965
TEMPERLEY 3: Alberto De Udaeta; Luis Solé, Héctor Niglio, José Ayude, Manuel Giordano, Eduardo Janín, Alejo Escos, Osvaldo Crosta, Omar Diéguez, José Ramilo y Aníbal Tarabini. DT: Evaristo Casas.
DEFENSORES 0: Adolfo Julio Díaz; Roberto Giacomuzzi, Ernesto Camino, Rodolfo Chiti, Oscar Bonnia, Jorge Ricardo Busti, Ángel José Tomino, Ramiro Pérez, Ramón Ramayo, Roberto Jorge Parodi y Roberto Fumagalli. DT: José Arce Gómez. Goles: 16' Diéguez, 69' Tarabini, 88' Janín.

37ª Fecha – 30 de octubre de 1965
DEFENSORES 2: Alberto Della Cella; Humberto Cusmano, Ernesto Camino, Juan Carlos Marenda, Oscar Bonnia, Jorge Busti, Ángel José Tomino, Ramiro Pérez, Ramón Ramayo, Roberto Parodi y Roberto Fumagalli. DT: José Arce Gómez.
MORON 2: Carlos Capasso; Héctor Notaris, Roberto Stringa, José Solana, Antonio Moreira, Luis Julio, Héctor Sabas Pueblas, Miguel Rodríguez, Osvaldo Ferreño, Nicolás Bieladinovich y Juan José Tamburrino. DT: Jorge Elmer Banki. Goles: 7' Tomino, 87' Parodi - 44' Pueblas, 73' Notaris.

domingo, 27 de septiembre de 2026

De Los Cardales al Bajo Núñez: el paso de Abelardo Chéves

 Para quienes no tuvieron oportunidad de verlo jugar, repasar la trayectoria de Abelardo Chéves permite conocer a un futbolista de valiosos recursos técnicos y gran versatilidad táctica. Nacido el 9 de noviembre de 1951 en Los Cardales, "Chiquito" —de estatura baja pero de notable despliegue en el campo— dejó su impronta en Defensores durante la década del setenta.

Su vínculo con el club comenzó en 1974, de la mano del director técnico Rodolfo Chiti, quien lo conocía de haberlo dirigido en Villa Dálmine y a quien consideraba tanto entrenador como amigo. Su debut oficial con la camiseta rojinegra se produjo el 2 de febrero de 1974, en condición de visitante frente a Almagro, en un encuentro que finalizó con un empate 1 a 1 donde "el leoncito" ingresó a los 84 minutos por Vicente Vidal Ayala. Defensores alistó aquel día: Juan Carlos Galleli; Adolfo Montero, Eduardo Porcari, Vicente Giardullo y José Bernabé Leonardi; José Vázquez (56m. Mario Biasín), Jorge Busti, Delfín Edmundo Benítez, Vicente Vidal Ayala, Oscar Tomás López y Gerónimo Luis Gigliani.

Durante aquel año inaugural en la institución, Chéves vistió la casaca del Dragón en 14 oportunidades, asentándose rápidamente en el plantel. Su consolidación total se vio reflejada en la temporada de 1975. Disputó 27 partidos y convirtió 4 goles ante Tigre (1-1), Platense (1-0), Deportivo Morón (1-2) y Estudiantes (2-1). Su ciclo en Defensores concluyó en 1976, año en el que sumó 2 encuentros antes de ser transferido a Huracán.


En Defe demostró ser un jugador sumamente versátil, capaz de proyectarse con criterio y ofrecer garantías defensivas gracias a su gran capacidad de recuperación. Tal fue su nivel en el Bajo Núñez que, durante un partido amistoso disputado entre Defensores de Belgrano y la Selección Argentina —en el cual le tocó marcar al destacado delantero Oscar Ortiz—, su rendimiento llamó la atención de César Luis Menotti, quien recomendó su incorporación al "Gitano" Juárez para que lo llevara a Huracán.

sábado, 5 de septiembre de 2026

Carlos Salvador Bilardo versus Defensores

Mucho antes de convertirse en el hombre que llevaría a la Selección Argentina a la gloria mundial, Carlos Salvador Bilardo era todavía un joven futbolista que repartía sus días entre las canchas y los libros de Medicina. En aquellos años nadie podía imaginar la dimensión que alcanzaría su figura dentro del fútbol argentino. El Narigón, aquel futbolista que había llegado desde las divisiones inferiores de San Lorenzo a Deportivo Español para jugar de puntero derecho, se ha cruzado con Defensores de Belgrano en la vieja B unas 5 veces.

Bilardo en el centro de la fila de abajo.

En 1961, el primer encuentro se produjo en la fecha inaugural del campeonato. En cancha de River Plate, Defensores recibió a Español y comenzó el torneo con una contundente victoria por 3-1. Luis Francisco Ojeda marcó dos goles y Pedro Nazor completó el triunfo.

DEFENSORES: 3 Alberto González; Juan Carlos Stauskas, Osvaldo Fitipaldi, Eduardo Mónaco, Abel Varas, Rodolfo Chiti, Rodolfo Villalba, Luis Francisco Ojeda, Pedro Nazor, Omar Dalombo y Alberto Capelo. DT: Aristóbulo Deambrosi.

DEP. ESPAÑOL: 1 Rubén Oliva; Juan Lombardi, Roberto Pizarro, Ricardo Fernández, Juan José Bagnera, Dalmiro Chavero, Roberto Candal, Carlos Salvador Bilardo, Eduardo Pascual Federico, Ricardo Diéguez y Juan Vanoni. DT: Ángel Zubieta. Árbitro: Oscar Mauriño.

La segunda vez que se encontraron aquel año fue en cancha de Huracán. Las campañas de ambos equipos habían tomado rumbos diferentes y Defensores terminaría ocupando la última posición del campeonato y el descenso mientras que el Español de Bilardo iba seguir en la vieja B hasta 1964, año en que se volvian a enfrentar.

DEP. ESPAÑOL: 2 Elías Abraham; Salvador Mendoza, Eduardo Grispo, Rogelio Tedesco, Juan José Bagnera, Roberto Cerdeyra, Alberto Domínguez, Carlos Salvador Bilardo, Horacio Onzari, Ricardo Diéguez y Juan Vanoni. DT: Ángel Zubieta.

DEFENSORES: 0 Alberto González; Eduardo Mónaco, Osvaldo Fitipaldi, Blas Caruso, Abel Varas, Osvaldo Domínguez, Rodolfo Villalba, Antonio Varela, Luis Francisco Ojeda, Guillermo Linares y Alberto Capelo. DT: Blas Fernando Bello.  Árbitro: Carmelo Minutella. Goles: Diéguez (2).


DEP. ESPAÑOL: 4 Osvaldo Negri; Cosme Sciancalépore, Héctor Nielsen, Roberto Gonzalo, Juan José Bagnera, Hernán Andretta, Julio Bavastro, Carlos Salvador Bilardo, Daniel Valledor, Ricardo Mallo y Carlos Castillo. DT: Horacio Torres.

DEFENSORES: 1 Oscar Stortini; Ernesto Camino, Antonio Montello, Emilio Vismara, Roberto Giacomuzzi, Domingo Avaca, Horacio Cirrincione, Jorge Busti, Andrés Carregado, Oscar Fagnola y Ramiro Pérez. DT: Adán Bonaveti. Árbitro: Héctor Prado. Goles: Mallo, 2; Ramiro Pérez; Valledor; Bavastro. Cancha: Atlanta.

La revancha de aquel año tiene un valor especial para la historia de Defensores. El partido se disputó en el Juan Pasquale y fue el único enfrentamiento oficial entre el Narigón y el Dragón en condición de local. El resultado volvió a favorecer a Español, pero aquel partido dejó una curiosidad que sólo el paso del tiempo permitiría dimensionar: entre los visitantes estuvo quien años después se convertiría en campeón mundial como entrenador de la Selección Argentina.

DEFENSORES: 0 Oscar Stortini; Ernesto Camino, Luis Corrado, Roberto Giacomuzzi, Humberto Cusmano, Rodolfo Chiti, Juan San Lorenzo, Leonardo Balena, Juan Seresi, Ismael Molfa y Carlos Nájera. DT: Alfredo Gervasi.
DEP. ESPAÑOL: 1 Osvaldo Negri; Juan Carlos Stauskas, Cosme Sciancalépore, Roberto Gonzalo, Hernán Andretta, Emilio Pazos, Julio Bavastro, Carlos Salvador Bilardo, Christian Rudzky, Ricardo Mallo y Carlos Castillo. DT: Horacio Torres.
Árbitro: Roberto Barreiro. Gol: Andretta, de penal. Cancha: Defensores de Belgrano.


La historia todavía tendría un capítulo más. En 1965, Deportivo Español y Defensores volvieron a enfrentarse, y esta vez se produjo el quinto y último encuentro en el que Bilardo estuvo en cancha frente al Dragón. En la primera rueda, en cancha de Atlanta, Español volvió a imponerse, esta vez por 2-0, con goles de Mariano Cháves y Daniel Valledor.

DEP. ESPAÑOL: 2 Osvaldo Negri; Hernán Andretta, Antonio Cuenca, Roberto Gonzalo, Juan José Bagnera, Emilio Pazos, Mariano Cháves, Humberto Rocha, Carlos Salvador Bilardo, Daniel Valledor y Roberto González. DT: Ángel Zubieta.
DEFENSORES: 0 Adolfo Julio Díaz; Humberto Cusmano, Juan Giamelo, Roberto Giacomuzzi, Julián Campos, Rodolfo Chiti, Rodolfo Villalba, Jorge Busti, Ramón Ramayo, Roberto Parodi y Roberto Fumagalli. DT: José Arce Gómez.
Árbitro: Camilo Brusca. Goles: Cháves y Valledor. Cancha: Atlanta.

Bilardo continuaría luego su carrera en Estudiantes de La Plata, donde formaría parte de uno de los equipos más importantes del fútbol argentino. Con el conjunto platense conquistó el Metropolitano de 1967, tres Copas Libertadores y la Copa Intercontinental, entre otros títulos. Pero sería desde el banco de suplentes donde alcanzaría una dimensión todavía mayor. Como entrenador de la Selección Argentina conquistó el Mundial de México 1986 y condujo al equipo hasta la final de Italia 1990.

miércoles, 26 de agosto de 2026

El Trinche versus Defensores

Hay partidos que, con el paso del tiempo, adquieren una dimensión especial. No solamente por el resultado, sino también por los protagonistas que estuvieron del otro lado. Para Defensores de Belgrano, los enfrentamientos ante Central Córdoba de Rosario tienen ese condimento particular: enfrentar a Tomás Carlovich, uno de los futbolistas más admirados y mitificados de la historia del club rosarino.


El primer cruce se produjo en 1974, en el Juan Pasquale. Allí, Defensores se impuso por 2 a 0, en un partido en el que las crónicas de la época destacaron la iniciativa del conjunto de Núñez frente a un Central Córdoba que había llegado con la intención de especular. El Dragón, en cambio, salió a buscar el partido y encontró en el toque de Oscar T. López, Roberto Santiago y Juan José Tamburrino algunos de sus argumentos para manejar la pelota.
La crónica rosarina de aquel encuentro resulta especialmente significativa al referirse a Carlovich. Destaca su extraordinaria capacidad para tocar y tener la pelota, manejándola con una delicadeza poco habitual, pero también señala que Central Córdoba terminó agrupándose atrás y dependiendo de que la pelota llegara a los pies del Trinche para que este pudiera ponerla “bajo la suela”. El problema, según el propio relato periodístico, fue que le faltó compañía para continuar con esa propuesta y allí fue donde prosperó Defensores.
El Dragón terminó imponiéndose por 2 a 0 y la victoria tuvo, además, el valor de haber neutralizado a un jugador que ya comenzaba a construir alrededor de su fútbol una fama muy particular.


La revancha fue en Rosario y esta vez la historia fue diferente. Central Córdoba ganó 4 a 1, en una actuación eficaz de los charrúas. Defensores intentó inicialmente lastimar de contragolpe, pero Córdoba hizo el gasto del partido y consiguió marcharse al descanso con una ventaja importante. En la segunda etapa, el conjunto de Núñez procuró descontar y por momentos buscó ponerse nuevamente en partido, aunque la defensa local se mantuvo firme y Central Córdoba encontró espacios para contraatacar.


El tercero de los goles rosarinos llegó precisamente después de uno de esos contragolpes y fue convertido por Carlovich. El cuarto, apenas unos minutos después, terminó de sentenciar el encuentro. Esta vez sí, el Trinche pudo dejar su nombre entre los goleadores de un partido frente al Dragón.  Para completar aquellos partidos de 1974 que tuvieron un par de cruces por el torneo Preparación y después  otros por la zona Campeonato, sólo contaron con la presencia del Trinche en la igualdad en 1 jugado en el estadio Gabino Sosa, mientras que la revancha no contaba entre sus filas con el 10 y Defensores logró ganar por 2 a 0  con goles de Mario Biasin y Luis Gigliani.


Hubo que esperar hasta 1983 para que Defensores y Central Córdoba volvieran a encontrarse. Para entonces, Carlovich ya no era aquel futbolista de comienzos de los años setenta que había deslumbrado con su técnica y su particular manera de relacionarse con la pelota. El paso de los años había modificado su papel dentro del fútbol, pero su nombre seguía teniendo un peso enorme en la historia del conjunto rosarino.

Carlovich y Arbelo en la disputa de la pelota.

El Trinche cabecea en su area



En el primer enfrentamiento, disputado en Núñez, Defensores se impuso 3 a 1, mientras que en la revancha volvió a imponerse el Dragón, esta vez por 2 a 1, en la cancha de Newell’s.
Carlovich era un mediocampista de juego pausado, pero con una velocidad de pensamiento que compensaba largamente su escaso despliegue físico. No necesitaba correr detrás de la pelota: prefería recibirla, protegerla y hacerla circular, con una técnica que le permitía salir de situaciones complicadas mediante la gambeta, el pase preciso o alguno de sus recursos de potrero. Las crónicas de la época y los testimonios posteriores coinciden en destacar su zurda, su visión de juego y su capacidad para manejar los tiempos del partido.
Entre sus recursos más recordados estaba el llamado “doble caño”, una gambeta en la que conseguía pasarle nuevamente la pelota entre las piernas al mismo marcador que acababa de superar.
También había un costado menos idealizado. Era un futbolista poco afecto al sacrificio físico y con una relación bastante particular con las exigencias del fútbol profesional. Justamente esa combinación de enorme talento y escasa predisposición para ciertas obligaciones terminó formando parte de su leyenda.



jueves, 6 de agosto de 2026

Vicente Giardullo

 


Fue figura emblemática del fútbol de ascenso de los años 70, y su apellido fue sinónimo de Defensores de Belgrano para aquellos que seguían el fútbol sabatino por esos lejanos años. Utilizó una casaca con enorme peso histórico en el Bajo Núñez, la Nº 6, la que vistió durante casi 3 lustros y más de 400 partidos, Rodolfo Chiti. Al igual que este último (a quien Giardullo, según comenta, nunca pudo tutear, a pesar del expreso pedido de Chiti y de la relación que mantenían), no usó en su dilatada carrera futbolística, otra casaca que no fuera la roja y negra a franjas verticales.  
Si hubiera que definir a este hombre, emplearía una sola palabra: “humildad”. Esa humildad de los grandes, de los que brindaron mucho y a quienes quizá, les fue reconocido poco. Lo describe así un viejo defensorista, Horacio Araujo: “imponía respeto a sus rivales …” (en una época muy diferente a la actual) y eso se notaba desde la tribuna, donde el hincha reconoce a aquellos que no le van a fallar.  
Llegó y se fue en silencio, habiendo defendido la casaca roja y negra en nada menos que 372 partidos (197 de ellos en forma consecutiva), abarcando un ciclo de más de una década en el primer equipo de Defensores de Belgrano.  


Vicente Giardullo, que a mediados de la década del 60 pasó fugazmente por las inferiores de Tigre y Platense, debutó en Defensores el 7/12/68 (junto con Juan Carlos Sambucetti), con 21 años de edad (7/10/1947), en la derrota por 4 a 0 frente a Arsenal de Sarandí, en el Viaducto, donde el local se consagró ganador del Torneo Promocional de Primera “B”.  
Reemplazó en la oportunidad a Juan Carlos Gigli, habitual marcador de punta, que venía desempeñándose como zaguero central, junto con Américo Gómez. Formó esa tarde la visita, dirigida técnicamente por Rodolfo César Chiti, con Juan Carlos Sambucetti: Ernesto Camino y Roberto Gianetti; Juan Carlos Marenda, Osvaldo Ferrari y Vicente Giardullo; Roberto Rivero, Norberto Sicilia, Jorge Dubanced, Luis Nogara y Norberto Valentukonis.  
Volvió a integrar el primer equipo recién en 1970, en sólo 2 partidos: frente a Deportivo Español en Núñez (3 a 2, con dos goles de Rubén Domínguez y el restante de Oscar Storti), como local en Platense, y contra Tigre, en Victoria (0 a 2). En Diciembre de ese mismo año, se dio el gusto de enfrentar con Defensores a la Selección Nacional, teniendo que marcar a Héctor Casimiro Yazalde, por entonces considerado uno de los mejores en su puesto y que pronto pasaría a militar en el Sporting de Lisboa.  
En 1969 y 1970, la titularidad en el puesto de segundo zaguero central era propiedad del veterano Héctor Enrique Notaris (con pasado en Deportivo Morón y Argentinos Jrs), quien prácticamente tuvo asistencia perfecta en ambos Torneos, por lo que Giardullo tuvo pocas oportunidades de jugar.  
En 1971, participó en 13 encuentros del Torneo de Primera “B”, en el cual Defensores ocupó el último puesto y perdió la Categoría. Comenzó el Torneo como titular, dejando luego su lugar a Notaris y recuperando el puesto en el final. Es de destacar que las últimas 3 fechas se disputaron con elementos juveniles, debido a una huelga de Profesionales.  
Comenta Giardullo, un especialista en el juego aéreo, que “por entonces el peso de las pelotas era diferente al de las actuales, mucho más duras, lo cual hacía pensar dos veces antes de rechazar los centros con la cabeza, que quedaba dolorida”. Hace notar el fuerte remate de Ernesto Camino, quien en los entrenamientos le pegaba descalzo, con inusitada violencia a esas verdaderas “piedras”.  
El 23/10/71, convirtió Giardullo su primer gol en Primera, en el encuentro frente a Deportivo Español, jugado en la cancha de Excursionistas, donde el equipo “Gallego” actuó como local. El resultado final fue 3 a 2 y Vicente Giardullo marcó el 2 a 2 parcial, a los 14’ del complemento (los otros dos goles los señalaron Rubén Domínguez y Eduardo Evaristo Fernández).  
Al año siguiente, Vicente Giardullo fue Campeón de Primera “C” con Defensores, formando parte, ya como titular indiscutido (sólo estuvo ausente entre las fechas 28ª y 33ª, en las cuales actuó Héctor Notaris), aportando seguridad defensiva a un equipo que realmente era de otra Categoría, en el cual asomaba la figura de René Orlando Houseman, que sería con los años relevante en el fútbol argentino.  
Alfredo Anhielo; Roberto Morcillo y Juan Carlos Gigli; Roberto Armando Gianetti, Jorge Busti y Vicente Giardullo; René Orlando Houseman, Andrés Eduardo Redondo, Albino Valentini, Luis Gerónimo Gigliani y Mario Gerardo Biasin, conformaban los 11 titulares que prácticamente se repetían “de memoria”, Sábado a Sábado. A ellos se sumaban Juan Carlos Sambucetti, Héctor Notaris, Horacio Gil, Roberto Puppo y Vicente Vidal Ayala, bajo la dirección técnica de Rodolfo César Chiti, quien retornaba al Club tras un año de ausencia.  
Al respecto dice Giardullo que “con ese equipo me animaría a enfrentar a cualquiera de los actuales”, lo cual denota la confianza en aquel conjunto Campeón, del que destaca a Alfredo Anhielo (que adquirió la titularidad por un hecho fortuito), Jorge Busti como estratega, y a René Houseman, como jugador desequilibrante (al que pone a la zaga de Maradona, entre los grandes jugadores del fútbol argentino).  
Recuerda Giardullo aquellos bravos tiempos del Fútbol de Ascenso, y entre otros, aquel incidente en Rosario, frente a Central Córdoba, en el Gabino Sosa, cuando terminó el partido con un escándalo y la agresión del Juez Aramburu. El público local invadió el campo de juego y advirtió a los jugadores visitantes que “se quedaran tranquilos, porque con ellos no era la cosa”.  
Rememora el ex jugador, que en esa temporada tuvo Defensores a su “Jugador Nº 12”, el modisto Ante Garmaz, quien entrenaba a la par con el Plantel y compartía el vestuario. En verdad, se lo solía ver en la cancha, con su reconocida elegancia y acompañado de distintas modelos.  
Marcó Giardullo goles en esa temporada en 3 oportunidades: frente a Defensores Unidos (3 a 1, por la 7a fecha), Leandro N Alem (5 a 1, por la 19a fecha) y Deportivo Riestra (1 a 1, por la 20a fecha), todos en Núñez, pero de mucha importancia este último porque mantuvo el invicto como local, y fue conseguido sobre la hora, a quien fuera luego su compañero en Defensores, Juan Carlos Galelli, en el arco que da espaldas a la tribuna Techada. Según sus palabras, con una sonrisa en los labios y con la modestia que lo caracteriza, que “si me hubieran contado los que metí en contra, sería goleador”.  
En 1973 formó parte Giardullo de otro gran equipo, que ahora en Primera “B”, peleó la punta durante gran parte del Torneo, y terminó en tercer lugar, compartiéndolo finalmente con Quilmes. Formaba habitualmente, dirigido por Rodolfo Chiti, con Alfredo Anhielo; Domingo Ielamo y José Bernabé Leonardi; Ricardo Montero, Jorge Busti y Vicente Giardullo; Vicente Vidal Ayala, Andrés Redondo, Oscar Tomás López, Luis Gigliani y Juan José Tamburrino.  
Entre sus recuerdos de la temporada 1973 está aquel penal cobrado sobre la hora en Quilmes, cuando cayó sobre la pelota y el juez Luis Machuca marcó la pena máxima en favor del local, la que luego de transformada en gol, dio origen a un incidente de proporciones, y a la invasión del field por parte de un reconocido barra brava “cervecero”.  
Siguió Giardullo en Defensores en 1974, con asistencia perfecta en los 36 partidos de la temporada. Al año siguiente, sólo estuvo ausente en la 23ª fecha frente a Flandria en Jauregui (debido, según su propio testimonio, a que se encontraba “engripado”), y en la fecha siguiente, con Comunicaciones, en Núñez, en un encuentro jugado por elementos juveniles, por una huelga de Profesionales.  
La fecha siguiente, el 16/8/75, integró el primer equipo en la victoria frente a Arsenal, en el Viaducto (goles de Jorge Salgado y José Ricardo Balbuena), y lo haría en adelante en 197 partidos consecutivos (6 temporadas), hasta el 8/11/80, cuando Defensores cayó derrotado frente a Argentino de Quilmes, en la Barranca (2 a 1, gol de Gerardo Lucero).  
La expulsión a los 8’ del ST en ese encuentro por el árbitro Juan Rolando (quien según el propio Giardullo “le pidió disculpas”, teniendo en cuenta que se trataba de un jugador correcto), no le permitió jugar la fecha siguiente en Junín (Defensores cedió la localía e igualmente Giardullo viajó con sus compañeros) frente a Sarmiento, en lo que fue la consagración del equipo verde y su primer ascenso a Primera División.  
Superó entonces Giardullo una marca que permaneció inalterable por más de medio siglo, y pertenecía al rudo zaguero Fioravanti Penoni, quien actuó en forma consecutiva en 164 partidos, entre 1922 y 1928, siempre en Primera División.  
Como hecho destacable, el 30/10/71, cuando Defensores era derrotado en Núñez por Comunicaciones por 3 a 0, Giardullo ocupó el arco, por lesión de Juan Carlos Sambucetti, situación que se repetiría el 9/4/77, en la cancha de Arsenal , en Sarandí, tras la expulsión del guardavalla Luis Kadijevic, a los 30’ del complemento, cuando la visita perdía 2 a 0.  
Siguió siendo Giardullo figura emblemática de Defensores de Belgrano, Capitán de su primer equipo, y vistiendo la histórica Casaca Nº 6, hasta 1982 (temporada en la que actuó en sólo 4 partidos, producto de una lesión).  
La de 1976 fue una mala temporada para Defensores, de la cual recuerdo que en la 4ª fecha, en el empate frente a Talleres, se ubicó en la Tribuna de Costado, Carlos Salvador Bilardo. Me acerqué para escuchar sus comentarios, que como es de imaginar fueron muchos. Al finalizar el primer tiempo, expresó que el jugador le llamaba la atención “por su firmeza en la marca” era “el 6 de Defensores”, sí, Vicente Giardullo.  
Su último encuentro lo jugó el 13/11/82 (casi 14 años después de su debut en el primer equipo), en el encuentro disputado frente a Talleres, en Núñez, cuando ingresó a los 25’ del ST en lugar de Angel Ronci. Formó esa tarde Defensores, dirigido técnicamente por Carlos Pandolfi, con Alfredo Anhielo; Domingo Ielamo y Pedro de Jesús Barrios; Claudio Fraga, Alfonso Castellanos y Marcelo Salzano; Walter Domingo Cáceres, Horacio Galbán, Ángel Ronci (luego Vicente Giardullo), Jorge Arbelo (luego Daniel Calvanese) y Juan Carlos Aguirre.  
Había cumplido esa tarde Vicente Giardullo, 372 partidos en el primer equipo de Defensores de Belgrano (1 en 1968, 2 en 1970, 11 en 1971, 33 en 1972, 30 en 1973, 36 en 1974, 36 en 1975, 42 en 1976, 36 en 1977, 34 en 1978, 34 en 1979, 37 en 1980, 36 en 1981 y 4 en 1982) y convertido 11 goles, alcanzando el segundo puesto en la Centenaria Historia del Club, en cuanto a jugadores con mayor cantidad de presencias en su primer equipo, superado sólo por Rodolfo César Chiti (y posteriormente, más de dos décadas después, por Hugo Javier Rodríguez, quien paradójicamente también usaría, al igual que los antes mencionados, la emblemática casaca Nº 6).  
Su corrección en los campos de juego fue admirable, ya que en su dilatada carrera, sólo fue expulsado en dos oportunidades: el 26/8/73 frente a Temperley (árbitro: Miguel Comesaña) y el 6/11/80 frente a Argentino de Quilmes (árbitro: Juan Rolando), en ambos casos, jugando fuera de Núñez.  
Para finalizar, sólo puedo decir ¡Gracias “Tano”!. Que más le puede expresar el hincha que lo alentó desde la tribuna y quien nunca (y es nunca, en serio), se vio defraudado por Usted. dentro de un campo de juego. Gracias para quien vistió nuestros colores con enorme eficacia, haciéndolos respetar en todos lados, durante tantos años. Es bueno que sepa, además, que Defensores de Belgrano no se olvida de quienes forjaron su Historia, de la que usted forma parte importante.  

JAVIER BAVA historiador del Club Atlético Defensores de Belgrano. 


martes, 7 de julio de 2026

Primer desafío internacional de un futbolista de Defensores

 En junio de 1923 la llegada de un equipo europeo a la Argentina seguía siendo un acontecimiento excepcional. No existían tantas competencias internacionales ni los viajes eran frecuentes. Cada gira despertaba curiosidad y servía para medir el nivel del fútbol argentino frente a escuelas que gozaban de enorme prestigio. Por eso, cuando el club escocés Third Lanark anunció su visita al país, los organizadores reunieron a varios de los mejores futbolistas del campeonato para enfrentarlo en distintos combinados. Entre ellos apareció un nombre que hoy ocupa un lugar especial en la historia de Defensores: Gerardo Caldas.

La convocatoria de Caldas para integrar el Combinado de la Zona Norte, que debutaría ante los escoceses el 10 de junio de 1923, era basada en su gran rendimiento: de los 34 goles convertidos por el equipo, 16 llevaban su firma. Los elogios de la época iban más allá de las estadísticas. En la previa del partido, La Argentina lo definía como un delantero que "reparte el juego a conciencia, es veloz y oportuno", y reflejaba el clima de expectativa que existía alrededor suyo al señalar que muchos aficionados confiaban en que sería el primer jugador capaz de vencer el arco del conjunto visitante. 

Gerardo Caldas

El encuentro se disputó en la cancha de River Plate, con una gran concurrencia de público. El resultado favoreció al combinado argentino por 1 a 0. Caldas no pudo convertir, pero integró un ataque que dominó buena parte del desarrollo. Las crónicas publicadas por Crítica coincidieron en que el marcador terminó siendo demasiado ajustado para lo que ocurrió en el campo de juego: los argentinos desperdiciaron varias situaciones claras y dejaron escapar una diferencia que pudo haber sido bastante más amplia.

La expectativa previa, en realidad, estaba puesta en los escoceses. Sin embargo, al finalizar el partido la impresión fue muy distinta. El propio diario Crítica sostuvo que el Third Lanark no había justificado el prestigio que acompañaba al fútbol profesional británico. Con el correr de la gira esa sensación terminaría confirmándose, ya que el conjunto visitante nunca alcanzó el nivel que muchos imaginaban antes de desembarcar en Buenos Aires.


Para Caldas, en cambio, aquella tarde significó una nueva ratificación de su presente. Su actuación volvió a convencer a los organizadores y apenas dos semanas después fue nuevamente convocado para enfrentar al mismo rival, esta vez como centrodelantero del Combinado de la Asociación Amateur, otra distinción reservada para los futbolistas de mayor consideración del momento.

Con la particularidad de usar números en la camiseta,
Arriba: Juan Mazzini, Cándido García, Hércules Orio, Juan Van Kamenade, 
Ernesto Matozzi y Luis Célico. Abajo: Adolfo Heisinger, Antonio Duarte, 
Gerardo Caldas (9), Juan Anunziatta y Manuel Pardal. 

Otra particularidad
Antonio Duarte jugador durante muchos años de Platense que disputó aquel partido ante Third Lanark de 1923, finalizó su trayectoria en Defensores de Belgrano en 1929 jugando dos encuentros. También fue delantero de Porteño, Palermo, Sportivo Barracas y Villa Urquiza.


Corner de Pardal que impacta en el travesaño
ante la mirada de Anunziatta, Caldas y el linesman.

martes, 30 de junio de 2026

Los uruguayos en el dragón

 



Alles asegurando la pelota ante Racing en 1985.

Mario Gualberto Alles, oriundo de Colonia, llegó a Defensores de Belgrano en 1985 tras haber defendido los arcos de Argentinos Juniors y Belgrano de Córdoba. En La Paternal había alcanzado notoriedad en 1981 al detener un penal frente a San Lorenzo, una atajada que resultó determinante en el descenso del conjunto azulgrana.
Su debut con la camiseta rojinegra se produjo el 23 de febrero de 1985 ante Rosario Central, encuentro en el que mantuvo la valla invicta. Integró un plantel que luchó por el ascenso durante toda la temporada frente a rivales de la talla de Racing y Central a la postre el campeón, aunque el sueño terminó en el Torneo Reducido. En la eliminación ante San Miguel, Alles fue expulsado a los 87 minutos por demorar el juego y su  lugar debió ser ocupado por "Banana" Galbán. Poco después llegó el gol que decretó la eliminación. En la temporada siguiente regresó a Uruguay para continuar su carrera en Nacional de Montevideo club en el que había atajado en 1973.

 
Alcides Aguilera

Alcides Aguilera Ledesma, llegó a Defensores de Belgrano en 1947 tras haber jugado para Platense. Jugaba de puntero izquierdo , era muy rápido y potente de buen toque y velocidad. Con la casaca roja y negra debutó el 17 de mayo de 1947 en la 7ma fecha de la Primera B ante Temperley (3-3). Si bien logró 4 goles en 13 partidos en aquel torneo,  dejó una huella importante en el fútbol colombiano. Integró el histórico equipo de Millonarios que ganó el primer campeonato de Colombia en la época de El Dorado, compartiendo equipo con figuras de la talla de Adolfo Pedernera, Alfredo Di Stéfano y Néstor Rossi aquel célebre "Ballet azul".

Johnny Aquino nacido en Maldonado, se destacó por su despliegue, equilibrio y capacidad para recuperar y distribuir el balón. Desarrolló casi toda su carrera profesional en el fútbol argentino, donde vistió las camisetas de River Plate (inferiores), Aldosivi, Defensores de Belgrano, Ferro Carril Oeste, All Boys, Sarmiento de Junín y Gimnasia de Concepción del Uruguay. Su etapa más destacada la vivió en Defensores, donde fue una pieza clave del equipo que obtuvo el campeonato de la Primera B Metropolitana 2000/01.

Andrés Ricardo Aparicio de la Quintana, nacido en Montevideo, fue un mediocampista  central que se destacó por su equilibrio táctico, capacidad de recuperación y sacrificio en la mitad de la cancha. Formado en el fútbol de su país, desarrolló una extensa carrera antes de su llegada al dragón. Era apodado el oso. 

José Luis Cáceres Olivera, Oriundo de Montevideo inició su carrera jugando para Cerro club con el que hizo una gira por Ecuador, Venezuela y Colombia y un buen desempeño le valió ser fichado por Morelia de México en 1981. Después de varias temporadas llegó al fútbol argentino jugando para Deportivo Mandiyú, Temperley y Defensores.  Debutó el 23 de julio de 1988 ante Central Córdoba de Rosario con un triunfo por 2 a 0 en la B Metro.  Ese partido fue por la primera vez que 2 futbolistas uruguayos eran titulares en el once inicial del dragón.

Ricardo Machado Rodríguez, artiguense proveniente de Porongos un club que disputaba los campeonatos de la OFI en Uruguay, llegó al club junto a Cáceres Olivera para disputar la temporada 1988/89. Fue arquero titular en las primeras 11 fechas del equipo que dirigía Francisco Calabrese. Después perdió la titularidad con Adrián Méndez. 

Uriel Pérez, nacido en Montevideo tuvo una extensa trayectoria como delantero jugando tanto en su país como en Chile, Bolivia, México y Argentina. Proveniente de Platense para la temporada 2007/08 consiguió apenas 2 goles ante Brown de Adrogué (3-1) y Deportivo Merlo (2-2). 

Carlos Alberto Rezzano Rodríguez, era un centre forward nacido en Montevideo llegó al país para jugar en Defensores en 1945, en 1946 jugó para Nacional y en 1947 volvió a Buenos Aires para jugar en Tigre.  El único gol en sus 11 partidos fue el 2 de junio de 1945 para vencer de local 3-1 a Nueva Chicago.

Washington Toribio Soria,  jugaba de puntero izquierdo. El primero de los 3 partidos en Defensores fue el 17 de abril de 1943 en la derrota como local ante Argentino de Quilmes. En el fútbol argentino había jugado para Ferro en 1939.

Pedro Tilhet, aquel back que llegó a Defensores con 14 años para integrar la cuarta división estuvo 4 años en el club logrando el ascenso de intermedia a Primera en 1917, según el mismo recuerda en un reportaje en la revista La Cancha.  Después continuó su carrera en Excursionistas dónde se destacó como jugador y entrenador..  

Felipe De la Riva fue el primer entrenador uruguayo. Reemplazo a Gastón Esmerado tras una goleada ante Tristán Suárez en 2021. Dirigió 19 partidos: 5 triunfos, 6 empates y 8 derrotas. Oriundo de Montevideo fue técnico de 16 equipos en el ascenso de nuestro país. 

El último llegó en julio de 2026: Joaquín Matias Ardaiz de los Santos
 

miércoles, 10 de junio de 2026

Campaña 2026


 

Presencias 2026: 

18 Benítez, Agustín

18 Ciccolini, Leandro

18 Moyano, Patricio

17 Gutierrez, Ignacio

17 Medina, Alejandro

16 Aguirre, Ezequiel

16 Pérez, Alan

14 De Tomasso, Juan

14 Gómez, Brian

14 Magallanes, Diego

13 González, Enzo

13 Pérez, Ian

13 Sánchez, Fabián

12 Dellarrosa, Jonathan

11 Jérez Silva, Luis

11 Vaquer, Nicolás

10 Gamarra, Gonzalo

10 García, Diego

10 Tcherkaski, Francisco

8 Aquilino, Gonzalo

2 Monteagudo, Juan

2 Nocetti, Nicolás

1 Gómez, Matias

Goleadores: 

5 González, Enzo
2 Ciccolini, Leandro
1 Aguirre, Ezequiel
1 Benítez, Agustín
1 Dellarossa, Jonathan
1 Moyano, Patricio
1 Tcherkaski, Francisco

Entrenadores:

César Vigevani (PJ: 5 - G 1 - E 1 - P 3 )

Fabián Nardozza (PJ: 13 - G 3 - E 7 - P 3 ) 

Incorporaciones:

Al cabo de la primera rueda del torneo se abrieron 4 cupos para incorporar jugadores y uno de los que firmó fue Nicolás Morro. Defensor central cuya trayectoria era: General Lamadrid, El Porvenir, Atlas, Argentino de Merlo,  Grottaglie Italia, Manfredonia Italia, Argentino de Quilmes, Dock Sud, San Telmo y Estudiantes de Río IV. 

En 2025 jugando para San Telmo se impuso en el Pasquale por 2 a 1. 

La segunda incorporación de 2026 fue Leonardo Landriel un mediocampista ofensivo cuyo palmares empezó en Defensa y Justicia, Berazategui (11), UAI Urquiza (13),  Ferro (8), Los Andes (16), Colegiales (38) y Deportivo Riestra (63).  Anotó 1 gol en Los Andes, 1 en la UAI y 6 en Colegiales.

Landriel en las finales con Defensores en 2018.
También jugando para Ferro enfrentó al dragón sin ganar ni convertir.

viernes, 5 de junio de 2026

Defensoristas en los Mundiales (2da parte)

Tras las convocatorias de Ernesto Antonio Belis y Lucas Izzeta a la Copa del Mundo de 1934, no hubo otros aportes directos de jugadores del Dragón a la Selección Argentina en dicha competición. Sin embargo, son varios los futbolistas que, en algún momento de su trayectoria, vistieron las camisetas de la Argentina y de Defensores.

René Houseman
Surgido de las divisiones inferiores del club, debutó en Primera División en 1971. Tras consagrarse campeón de la Primera C en 1972, pasó a Huracán, donde comenzó a ser convocado a la Selección Argentina.
“El Loco” disputó dos Copas del Mundo con nuestro país, en 1974 y 1978, convirtiéndose en el primer jugador que ganó una Copa del Mundo y obtuvo un título con Defensores. Jugó 12 partidos mundialistas y anotó 4 goles.  


Oscar Mas
"Pinino" participó del Mundial de 1966 en Inglaterra. Si bien disputó cuatro partidos, no pudo convertir goles, algo que sí lograría a lo largo de su extensa carrera, inflando las redes en gran parte de los equipos en los que jugó.
En Defensores dejó su sello goleador al marcar 20 tantos por temporada durante los dos años que permaneció en el club.


Ariel Ortega
"El Burrito" disputó 3 mundiales (1994, 1998 y 2002) con un total de 11 partidos y 2 goles. Antes de su retiro profesional llegó a Defensores para la temporada 2011-12. Si bien su talento estaba intacto, no paso de los 4 goles en 27 partidos.  


jueves, 4 de junio de 2026

Defensoristas en los Mundiales (Parte 1)

Ernesto Antonio Belis quedó grabado para siempre en las páginas de la historia de la Selección Argentina y de la Copa del Mundo tras su participación en el Mundial de Italia 1934. En aquella edición, marcada a fuego por el contexto geopolítico de la época, el conjunto albiceleste tuvo que asistir con un plantel compuesto enteramente por futbolistas de la Asociación Amateur. Belis, quien se desempeñaba como jugador de Defensores, formó parte de esa delegación que emprendió una silenciosa y extensa travesía marítima a bordo del buque "Neptunia". La organización del certamen dispuso un formato de eliminación directa desde la primera fase, y el sorteo determinó que el debut de la Argentina fuera en el estadio Littorale de Bologna frente al seleccionado de Suecia. A pesar de la disparidad, el equipo saltó a la cancha con un enorme amor propio. Fue en el arranque de ese encuentro a los 4 minutos cuando Ernesto Antonio Belis se vistió de héroe al convertir el gol que puso el 1 a 0 parcial.  Aquel grito no solo fue el primero para Argentina en ese partido, sino que se convirtió de manera oficial en el primer gol de todo el certamen mundialista. Alberto Galateo volvería a poner en ventaja al equipo, los suecos se llevaron la victoria por 3 a 2 a diez minutos del cierre. A pesar de la amarga eliminación en el debut, el nivel mostrado por Belis en la cancha no pasó desapercibido en el Viejo Continente. Con posterioridad al mundial, una prestigiosa revista italiana lo eligió como el cuarto mejor jugador del mundo en su puesto de zaguero por la izquierda. En esa consideración, el negro Belis quedó ubicado en el selecto lote de la elite defensiva, siendo únicamente superado por el español Jacinto Quincoces, el italiano Luigi Allemandi y el austriaco Karl Sesta.   

Lucas Izetta y Ernesto Belis en 1937.

¿Qué señalo la prensa de la actuación del back defensorista?

A los cuatro minutos de juego y ante la sorpresa general, Belis que se había adelantado con la pelota, ejecuta un fuerte shot que se convierte en goal. El público una vez que se repuso de la forma como había sido obtenido el tanto lo aplaudió largamente. El juego adquirió caracteres de movilidad, pero tres minutos después se produjo el empate. Jonasson se sirve por el medio del field y hace un oportuno y medido pase a Gustafsson, quien adelantándose breve trecho con un shot rasante consigue vencer a Freschi. A renglón seguido tras de este tanto, los Argentinos se colocaron resueltamente en la ofensiva, dejando a la defensa sueca apelar a todos los recursos. Y así en una sucesión de jugadas movidas e interesantes, vino el final del primer tiempo con una división de honores, pero, a los veinte minutos se produjo la igualación en las cifras del score. Keller desde lejos tira al arco rechazando a duras penas Belis la pelota queda estacionada frente a la valla Argentina, produciéndose un entrevero del que saca provecho Jonasson con un shot recio, conquistando el tanto de empate. Luego de desanimarse los Argentinos atacan a fondo, obligando a los rivales a replegarse. Devincenzi primero, Galateo y finalmente Wilde ensayan violentos shots, algunos desviados y otros detenidos en gran estilo. A medida que transcurren los minutos aumenta el dominio de los argentinos y la defensa consigue en su tendencia a adelantarse.


El diario Crítica destacaba el shot desde 25 metros de Belis

El remate de Belis en para quedar en la historia.

El equipo que cayó ante Suecia 3 a 2. Belis junto al Arquero Freschi.

"Stadio del Littoriale" con la estatua de Mussolini a caballo. 

Los defensoristas al igual que la delegación pasaron un largo viaje.

Lucas M. Izetta fue el otro defensorista que se embarcó rumbo al Mundial de Italia de 1934. Si bien no logró disputar aquel partido ante Suecia, su proceso de designación fue realmente destacado y reñido. Un diario de la época precisó detalladamente cómo se vivió aquella jornada: "Discutieron cerca de cinco horas. Debido a la importancia de los asuntos que serían considerados, la sesión que dio comienzo a las 20:30 horas se prolongó hasta las 2 horas de esta madrugada, discutiendo los consejeros acaloradamente el nombramiento de los jugadores y muy especialmente la elección del entrenador. El plantel de jugadores designados lentamente el Consejo Directivo trató el informe de la Comisión Especial, prolongándose la tarea en virtud de que los jugadores de cada puesto eran electos por votación nominal. Comenzaron a las 21 horas por designar al arquero Freschi, finalizando a la 1 hora con la elección de Izetta, el último player que fue incluido en el conjunto".  Así fue como el Insider derecho de Defensores fue convocado junto a los atacantes: Francisco Rúa, Federico Wilde, Alberto Galateo, Alfredo Devincenzi, Vicente Pérez, Alfonso Lorenzo, y Roberto Irañeta. 


Lucas Izetta jugó en Defensores entre 1930 y 1938 conquistando 19 goles en 155 partidos. Ernesto Belis por su parte registra pasos por Platense (surgió de sus inferiores), Excursionistas y All Boys, completo para el rojo y negro 126 partidos, con 28 goles y 4 expulsiones.

BUNKER ROJO Y NEGRO

Un mes antes del debut de la Selección en Italia hubo gran cantidad de artículos periodísticos que daban cuenta de los entrenamientos y preparación del equipo en el estadio del dragón. 

La Selección de 1934 hizo sus entrenamientos  en el Juan Pasquale