jueves, 6 de agosto de 2026

Vicente Giardullo

 


Fue figura emblemática del fútbol de ascenso de los años 70, y su apellido fue sinónimo de Defensores de Belgrano para aquellos que seguían el fútbol sabatino por esos lejanos años. Utilizó una casaca con enorme peso histórico en el Bajo Núñez, la Nº 6, la que vistió durante casi 3 lustros y más de 400 partidos, Rodolfo Chiti. Al igual que este último (a quien Giardullo, según comenta, nunca pudo tutear, a pesar del expreso pedido de Chiti y de la relación que mantenían), no usó en su dilatada carrera futbolística, otra casaca que no fuera la roja y negra a franjas verticales.  
Si hubiera que definir a este hombre, emplearía una sola palabra: “humildad”. Esa humildad de los grandes, de los que brindaron mucho y a quienes quizá, les fue reconocido poco. Lo describe así un viejo defensorista, Horacio Araujo: “imponía respeto a sus rivales …” (en una época muy diferente a la actual) y eso se notaba desde la tribuna, donde el hincha reconoce a aquellos que no le van a fallar.  
Llegó y se fue en silencio, habiendo defendido la casaca roja y negra en nada menos que 372 partidos (197 de ellos en forma consecutiva), abarcando un ciclo de más de una década en el primer equipo de Defensores de Belgrano.  


Vicente Giardullo, que a mediados de la década del 60 pasó fugazmente por las inferiores de Tigre y Platense, debutó en Defensores el 7/12/68 (junto con Juan Carlos Sambucetti), con 21 años de edad (7/10/1947), en la derrota por 4 a 0 frente a Arsenal de Sarandí, en el Viaducto, donde el local se consagró ganador del Torneo Promocional de Primera “B”.  
Reemplazó en la oportunidad a Juan Carlos Gigli, habitual marcador de punta, que venía desempeñándose como zaguero central, junto con Américo Gómez. Formó esa tarde la visita, dirigida técnicamente por Rodolfo César Chiti, con Juan Carlos Sambucetti: Ernesto Camino y Roberto Gianetti; Juan Carlos Marenda, Osvaldo Ferrari y Vicente Giardullo; Roberto Rivero, Norberto Sicilia, Jorge Dubanced, Luis Nogara y Norberto Valentukonis.  
Volvió a integrar el primer equipo recién en 1970, en sólo 2 partidos: frente a Deportivo Español en Núñez (3 a 2, con dos goles de Rubén Domínguez y el restante de Oscar Storti), como local en Platense, y contra Tigre, en Victoria (0 a 2). En Diciembre de ese mismo año, se dio el gusto de enfrentar con Defensores a la Selección Nacional, teniendo que marcar a Héctor Casimiro Yazalde, por entonces considerado uno de los mejores en su puesto y que pronto pasaría a militar en el Sporting de Lisboa.  
En 1969 y 1970, la titularidad en el puesto de segundo zaguero central era propiedad del veterano Héctor Enrique Notaris (con pasado en Deportivo Morón y Argentinos Jrs), quien prácticamente tuvo asistencia perfecta en ambos Torneos, por lo que Giardullo tuvo pocas oportunidades de jugar.  
En 1971, participó en 13 encuentros del Torneo de Primera “B”, en el cual Defensores ocupó el último puesto y perdió la Categoría. Comenzó el Torneo como titular, dejando luego su lugar a Notaris y recuperando el puesto en el final. Es de destacar que las últimas 3 fechas se disputaron con elementos juveniles, debido a una huelga de Profesionales.  
Comenta Giardullo, un especialista en el juego aéreo, que “por entonces el peso de las pelotas era diferente al de las actuales, mucho más duras, lo cual hacía pensar dos veces antes de rechazar los centros con la cabeza, que quedaba dolorida”. Hace notar el fuerte remate de Ernesto Camino, quien en los entrenamientos le pegaba descalzo, con inusitada violencia a esas verdaderas “piedras”.  
El 23/10/71, convirtió Giardullo su primer gol en Primera, en el encuentro frente a Deportivo Español, jugado en la cancha de Excursionistas, donde el equipo “Gallego” actuó como local. El resultado final fue 3 a 2 y Vicente Giardullo marcó el 2 a 2 parcial, a los 14’ del complemento (los otros dos goles los señalaron Rubén Domínguez y Eduardo Evaristo Fernández).  
Al año siguiente, Vicente Giardullo fue Campeón de Primera “C” con Defensores, formando parte, ya como titular indiscutido (sólo estuvo ausente entre las fechas 28ª y 33ª, en las cuales actuó Héctor Notaris), aportando seguridad defensiva a un equipo que realmente era de otra Categoría, en el cual asomaba la figura de René Orlando Houseman, que sería con los años relevante en el fútbol argentino.  
Alfredo Anhielo; Roberto Morcillo y Juan Carlos Gigli; Roberto Armando Gianetti, Jorge Busti y Vicente Giardullo; René Orlando Houseman, Andrés Eduardo Redondo, Albino Valentini, Luis Gerónimo Gigliani y Mario Gerardo Biasin, conformaban los 11 titulares que prácticamente se repetían “de memoria”, Sábado a Sábado. A ellos se sumaban Juan Carlos Sambucetti, Héctor Notaris, Horacio Gil, Roberto Puppo y Vicente Vidal Ayala, bajo la dirección técnica de Rodolfo César Chiti, quien retornaba al Club tras un año de ausencia.  
Al respecto dice Giardullo que “con ese equipo me animaría a enfrentar a cualquiera de los actuales”, lo cual denota la confianza en aquel conjunto Campeón, del que destaca a Alfredo Anhielo (que adquirió la titularidad por un hecho fortuito), Jorge Busti como estratega, y a René Houseman, como jugador desequilibrante (al que pone a la zaga de Maradona, entre los grandes jugadores del fútbol argentino).  
Recuerda Giardullo aquellos bravos tiempos del Fútbol de Ascenso, y entre otros, aquel incidente en Rosario, frente a Central Córdoba, en el Gabino Sosa, cuando terminó el partido con un escándalo y la agresión del Juez Aramburu. El público local invadió el campo de juego y advirtió a los jugadores visitantes que “se quedaran tranquilos, porque con ellos no era la cosa”.  
Rememora el ex jugador, que en esa temporada tuvo Defensores a su “Jugador Nº 12”, el modisto Ante Garmaz, quien entrenaba a la par con el Plantel y compartía el vestuario. En verdad, se lo solía ver en la cancha, con su reconocida elegancia y acompañado de distintas modelos.  
Marcó Giardullo goles en esa temporada en 3 oportunidades: frente a Defensores Unidos (3 a 1, por la 7a fecha), Leandro N Alem (5 a 1, por la 19a fecha) y Deportivo Riestra (1 a 1, por la 20a fecha), todos en Núñez, pero de mucha importancia este último porque mantuvo el invicto como local, y fue conseguido sobre la hora, a quien fuera luego su compañero en Defensores, Juan Carlos Galelli, en el arco que da espaldas a la tribuna Techada. Según sus palabras, con una sonrisa en los labios y con la modestia que lo caracteriza, que “si me hubieran contado los que metí en contra, sería goleador”.  
En 1973 formó parte Giardullo de otro gran equipo, que ahora en Primera “B”, peleó la punta durante gran parte del Torneo, y terminó en tercer lugar, compartiéndolo finalmente con Quilmes. Formaba habitualmente, dirigido por Rodolfo Chiti, con Alfredo Anhielo; Domingo Ielamo y José Bernabé Leonardi; Ricardo Montero, Jorge Busti y Vicente Giardullo; Vicente Vidal Ayala, Andrés Redondo, Oscar Tomás López, Luis Gigliani y Juan José Tamburrino.  
Entre sus recuerdos de la temporada 1973 está aquel penal cobrado sobre la hora en Quilmes, cuando cayó sobre la pelota y el juez Luis Machuca marcó la pena máxima en favor del local, la que luego de transformada en gol, dio origen a un incidente de proporciones, y a la invasión del field por parte de un reconocido barra brava “cervecero”.  
Siguió Giardullo en Defensores en 1974, con asistencia perfecta en los 36 partidos de la temporada. Al año siguiente, sólo estuvo ausente en la 23ª fecha frente a Flandria en Jauregui (debido, según su propio testimonio, a que se encontraba “engripado”), y en la fecha siguiente, con Comunicaciones, en Núñez, en un encuentro jugado por elementos juveniles, por una huelga de Profesionales.  
La fecha siguiente, el 16/8/75, integró el primer equipo en la victoria frente a Arsenal, en el Viaducto (goles de Jorge Salgado y José Ricardo Balbuena), y lo haría en adelante en 197 partidos consecutivos (6 temporadas), hasta el 8/11/80, cuando Defensores cayó derrotado frente a Argentino de Quilmes, en la Barranca (2 a 1, gol de Gerardo Lucero).  
La expulsión a los 8’ del ST en ese encuentro por el árbitro Juan Rolando (quien según el propio Giardullo “le pidió disculpas”, teniendo en cuenta que se trataba de un jugador correcto), no le permitió jugar la fecha siguiente en Junín (Defensores cedió la localía e igualmente Giardullo viajó con sus compañeros) frente a Sarmiento, en lo que fue la consagración del equipo verde y su primer ascenso a Primera División.  
Superó entonces Giardullo una marca que permaneció inalterable por más de medio siglo, y pertenecía al rudo zaguero Fioravanti Penoni, quien actuó en forma consecutiva en 164 partidos, entre 1922 y 1928, siempre en Primera División.  
Como hecho destacable, el 30/10/71, cuando Defensores era derrotado en Núñez por Comunicaciones por 3 a 0, Giardullo ocupó el arco, por lesión de Juan Carlos Sambucetti, situación que se repetiría el 9/4/77, en la cancha de Arsenal , en Sarandí, tras la expulsión del guardavalla Luis Kadijevic, a los 30’ del complemento, cuando la visita perdía 2 a 0.  
Siguió siendo Giardullo figura emblemática de Defensores de Belgrano, Capitán de su primer equipo, y vistiendo la histórica Casaca Nº 6, hasta 1982 (temporada en la que actuó en sólo 4 partidos, producto de una lesión).  
La de 1976 fue una mala temporada para Defensores, de la cual recuerdo que en la 4ª fecha, en el empate frente a Talleres, se ubicó en la Tribuna de Costado, Carlos Salvador Bilardo. Me acerqué para escuchar sus comentarios, que como es de imaginar fueron muchos. Al finalizar el primer tiempo, expresó que el jugador le llamaba la atención “por su firmeza en la marca” era “el 6 de Defensores”, sí, Vicente Giardullo.  
Su último encuentro lo jugó el 13/11/82 (casi 14 años después de su debut en el primer equipo), en el encuentro disputado frente a Talleres, en Núñez, cuando ingresó a los 25’ del ST en lugar de Angel Ronci. Formó esa tarde Defensores, dirigido técnicamente por Carlos Pandolfi, con Alfredo Anhielo; Domingo Ielamo y Pedro de Jesús Barrios; Claudio Fraga, Alfonso Castellanos y Marcelo Salzano; Walter Domingo Cáceres, Horacio Galbán, Ángel Ronci (luego Vicente Giardullo), Jorge Arbelo (luego Daniel Calvanese) y Juan Carlos Aguirre.  
Había cumplido esa tarde Vicente Giardullo, 372 partidos en el primer equipo de Defensores de Belgrano (1 en 1968, 2 en 1970, 11 en 1971, 33 en 1972, 30 en 1973, 36 en 1974, 36 en 1975, 42 en 1976, 36 en 1977, 34 en 1978, 34 en 1979, 37 en 1980, 36 en 1981 y 4 en 1982) y convertido 11 goles, alcanzando el segundo puesto en la Centenaria Historia del Club, en cuanto a jugadores con mayor cantidad de presencias en su primer equipo, superado sólo por Rodolfo César Chiti (y posteriormente, más de dos décadas después, por Hugo Javier Rodríguez, quien paradójicamente también usaría, al igual que los antes mencionados, la emblemática casaca Nº 6).  
Su corrección en los campos de juego fue admirable, ya que en su dilatada carrera, sólo fue expulsado en dos oportunidades: el 26/8/73 frente a Temperley (árbitro: Miguel Comesaña) y el 6/11/80 frente a Argentino de Quilmes (árbitro: Juan Rolando), en ambos casos, jugando fuera de Núñez.  
Para finalizar, sólo puedo decir ¡Gracias “Tano”!. Que más le puede expresar el hincha que lo alentó desde la tribuna y quien nunca (y es nunca, en serio), se vio defraudado por Usted. dentro de un campo de juego. Gracias para quien vistió nuestros colores con enorme eficacia, haciéndolos respetar en todos lados, durante tantos años. Es bueno que sepa, además, que Defensores de Belgrano no se olvida de quienes forjaron su Historia, de la que usted forma parte importante.  

JAVIER BAVA historiador del Club Atlético Defensores de Belgrano.