sábado, 23 de mayo de 2026

120 Años de pasión

 


¿Qué publicaron los medios de prensa en cada aniversario?

A los 36 años:

"El día 25 de Mayo de 1906, un grupo de entusiastas jóvenes de Belgrano, formaron lo que es hoy el club Atlético Defensores de Belgrano. Duros fueron los comienzos pero tuvo siempre el club a su lado, empeñosos asociados dispuestos al sacrificio para llevar adelante la obra iniciada.
Conquistó en dos oportunidades el ascenso a primera división siendo el único club que lo ha logrado. Tuvo en sus filas a notables jugadores y cabe una mención para su centro-half  Ángel Pasquale, considerado como el más fuerte shooteador de su época y para Gerardo Caldas, eje delantero de rara habilidad en el manejo de la pelota y enorme inteligencia para la concepción de las jugadas. Por mucho tiempo y en la época de la ex Asociación Amateurs resultó el hombre imprescindible en toda competencia internacional.
LA PALABRA OFICIAL
En la actualidad preside el club Defensores de Belgrano el señor Juan Casamitjana, caracterizado deportista de larga actuación en la entidad y cuyo esfuerzo ha marcado una etapa de sólido avance institucional. Entregado de lleno a la tarea de asegurar la vida futura de la entidad ha realizado una verdadera obra constructiva que miran con beneplácito los socios del club. 
"El Club Defensores de Belgrano pese a la mala campaña de su equipo en el campeonato donde interviene, no ha descuidado su progreso. Tiene instalaciones por un valor aproximado de cien mil pesos y en su campo se practican numerosos deportes como ser el fútbol, handball, tenis, basket y bochas. Actualmente para rellenar el terreno han sido destruidas las canchas de basketball y tenis."
NUEVAS TRIBUNAS
¿Se efectúan mejoras en el field, en la actualidad, señor Casamitjana?
—Efectivamente. Se han iniciado la construcción de tribunas a fin de dar al club una capacidad que pase de las diez mil personas que exige el proyectado del consejero Enrique Pinto para las entidades que han de militar el próximo año en segunda división. Se completa el rellenamiento del terreno donde se construirán dos canchas de tenis, una de basket-ball y se ampliará la pista de baile y el salón de actos. Además ha de construirse un buffet.
UN PARENTESIS
"Todas estas obras se han visto demoradas debido al entubamiento del arroyo Maldonado, adyacente al campo de deportes, lo que imposibilita dichas construcciones por ignorarse el nuevo nivel de la calle. La obra emprendida es grande y confío en llevarla a feliz término contando para ello con el apoyo de los miembros que en la actualidad me acompañan en los puestos directivos y la adhesión de todos los asociados".
FE EN EL FUTURO
El señor Casamitjana concluye esta breve cambio de ideas con la seguridad de que el éxito ha de acompañar al club Defensores de Belgrano para bien del deporte. Treinta y cinco años de lucha merecen el premio de ver logrado el ideal que fuera el motivo de la fundación de la entidad.
LAS AUTORIDADES
Para cerrar esta nota ofrecemos a continuación la nómina de los deportistas que asumen la dirección de Defensores de Belgrano en su 36 año de vida: Presidente: señor Juan Casamitjana, Vice: C. Gruss, Secretario general: Rodolfo Israel. Secretario: Ciro Giudici, Secretario de actas: Carlos Rall, Tesorero: Carlos Contestabile, Pro-tesorero: Andrés Garbarino, Vocales titulares: Dr. Adán Ferrando, Eduardo Mumpeu, Emilio Ronzoni, Cayetano Ghio, Lázaro Guidalevich, Juan Selma, Ángel Pasquale, Gervasio Rego y Humberto Colomarino."


A los 42 años:

"...a costa de esfuerzos personales y sin más norte que el progreso y bienestar de la juventud, surgió el Club Defensores de Belgrano el día 25 de Mayo de 1906. Con entusiasmo digno del mayor elogio un grupo de muchachos, en la mayoría obreros, dispusieron fundar dicha institución para separar a la juventud del Hipódromo ubicado en esa barriada y que amenazaba destruir más de un hogar ante la tentación del juego sin control.
En esta tarea reivindicadora que dio lugar al nacimiento de Defensores de Belgrano tomaron activa participación: Juan Pasquale, Pedro Luna, Arnulfo Leal, Raúl Bonahora, Santiago Fourcade, José Giulidori, Ramón Puentes y otros. Ellos dispusieron realizar las primeras reuniones, conseguir la adhesión de otros amigos y se decidió entonces designar como primer presidente a don Juan Pasquale.
A BUSCAR COLORES
Esos primeros socios dispusieron formar equipos de fútbol y se habló de adquirir camisetas para lo cual cada uno dio su opinión quedando establecido en principio: camisa celeste con cuello y bolsillos color rosado. Dos años más tarde se cambiaron por la actual a rayas verticales rojo y negro. Además hubo desacuerdo en lo que respecta al nombre. Muchos querían denominarla "Tuquerí" y los más, Defensores de Belgrano, barriada que en esos tiempos tenía una sociedad recreativa de renombre.
Poco después ya era común ver desfilar por esos lares a un grupo de muchachos, puro entusiasmo que con los botines de fútbol colgados del hombro iban a disputar sus partidos amistosos. Eran los jugadores de Defensores de Belgrano que al poco tiempo, en 1908, se afiliaron a la Liga Buenos Aires donde se clasificaron campeones, índice de un futuro promisor.
Intervino luego en la Liga Anglo Argentina para posteriormente, en 1910, ante una resolución de la Municipalidad de transformar en plaza pública el solar situado en O'Higgins, Arcos, Nahuel Huapí y Guunacache, tuvieron que abandonar su primera cancha y con ello quedó disuelta la institución a los cuatro años de su fundación.
VUELTA A LA LUCHA
Los socios ya nombrados que eran en verdad los que querían al club, resolvieron, al año siguiente, volver a la lucha. Alquilaron el terreno donde se encuentran actualmente que ocupan luego de 38 años de grandes alternativas. De inmediato se afiliaron a la desaparecida Federación Argentina de Football.
Las cosas marchaban bien y el entusiasmo sobraba. Lo cierto es que con motivo de los festejos del Centenario hubo en esa barriada grandes actos para lo cual se construyeron graderías y los trozos de tablones que quedaron sobrantes del desarme sirvieron para la construcción de la primera casilla del club.
Se llegó así al año 1913 en que consiguieron el ascenso a la división intermedia, hazaña que fue celebrada con alborozo. De inmediato se sea en 1914 tras una brillante campaña donde se impuso en todos los partidos lograron lo que siempre les pareció un sueño: el ascenso a primera división al vencer por 4 a 1 en el match final a Burzaco.
PARTIDO MEMORABLE
Con todo, ese año el rival más temible fue All Boys, donde jugaban: Granada, Hiller, Guido Spano, Linder y otros cracks. Lo cierto es que cuando se enfrentaron, ambos elencos habían ganado 13 partidos cada uno y de común acuerdo se dispuso que el match se realice a puertas cerradas. El cotejo se realizó sin público y se impuso Defensores por 4 a 1. Dos años después, o sea en 1915, fusionadas la Asociación y Federación se dispuso que descendieran cuatro clubes. Defensores no tuvo suerte, seis de sus mejores jugadores cumplían el Servicio Militar obligatorio y en la mayor parte del año no pudieron jugar y así pasó nuevamente a intermedia, para posteriormente reconquistar aquella posición en 1917 al derrotar en un match memorable a Vélez Sarsfield en cancha de GEBA en una contienda sensacional. Ganaba Defensores por 2 a 2 y cuando solo faltaban tres minutos Pasquale cometió hand penal que ejecutó Badaracco e Italo Giacomelli en forma magnífica logró detenerlo asegurando el triunfo del elenco de Belgrano.
VUELVEN A SEGUNDA
Se llegó así hasta el año 1931 en que comenzó a regir el sistema actual de profesionalismo por lo que muchas entidades pasaron de hecho a militar en segunda de ascenso donde se encuentra Defensores de Belgrano desde hace 17 años siempre dispuesto a retornar al escenario de sus grandes éxitos.
JUGADORES Y PRESIDENTES
En la parte directriz contó Defensores con hombres de verdadera capacidad, entre ellos: el doctor José Tamborini que en ese tiempo desempeñaba la Cartera del Ministerio del Interior; el Dr. Armando Botta y los señores Luis y Alfredo Acerbi, De la Calle, Juan y Ángel Pasquale, Juan Casatellotti, Arturo Sgazzola, y el señor Blas Barragán que preside actualmente a la mencionada institución.
Entre los más afamados jugadores podemos citar entre ellos a Geraldo Caldas, en primer lugar, el delantero internacional que fue considerado uno de los jugadores más brillantes del amateurismo, Roque Cortela, Botta, Aldo Simonetti, Ángel Pasquale, Eduardo Aguilar Pinedo, Luis M. Izeta, Oscar Lupo que en 1930 integró el team argentino que nos representó en el campeonato mundial, otro tanto hizo el centrehalf Bello, el gran arquero Giacomelli, Penoni, Puricelli y Di Mare.
Y así juntando glorias llegamos a nuestros días, donde se evocan esos 42 años de existencia de Defensores de Belgrano, entre los cuales se destacan sus dos ascensos a primera división y siempre a la espera de cumplir el popular dicho: no hay dos sin tres."


A los 51 años:

"Hay algunos clubs de fútbol que parecen un corso, pero muy pocos que hayan sido fundados en carnaval. Hay además otros que son murgas, pero que no nacieron para serlo, como nació Defensores de Belgrano. Han pasado más de 50 años desde que un grupo de entusiastas del barrio de Belgrano iniciaron aquellas puntadas que culminaron en este club, pero lo que recuerdan los viejos es que cuando por primera vez decidieron aunarse para integrar un conjunto no era precisamente de fútbol sino carnavalesco. Y durante los corsos correspondientes, aquellos de serpentinas y flores — carnaval de antaño, perdido en el tiempo, los cánticos y las risas — entonces era cierto... — adornaron el barrio y le dieron la auténtica alegría de su juventud.
Pero los corsos terminaron. Y los integrantes de la murga resolvieron seguir en equipo. Y entonces fundaron el club que hasta el carnaval próximo siguiera teniéndolos unidos. Pero pasó el otro carnaval, y el otro, y el siguiente, y muchos más, y aquella asociación, que tenía como principal animadora a la señora de Pasquale, olvidó los versos carnavalescos y se decidió a jugar al fútbol, deporte que entonces comenzaba a apasionar a todos. Y el 25 de mayo de 1906 nacía a la vida deportiva argentina el Defensores de Belgrano Foot-Ball Club. 
Había pasado por varias ligas independientes La Vanguardia y la Buenos Aires, entidades del fútbol que congregaban a las modestas instituciones de la Capital. Y los hermanos Pasquale, los carniceritos del barrio, eran los más entusiastas de sus cultores. También Puricelli, Acerbi, Bramante, Fourcade y muchos otros trabajaron incansablemente, con aquel amor propio de los iniciadores, por levantar y mantener en el primer plano el prestigio de aquella modesta institución.
Las reuniones se realizaban en la casa de O'Higgins y Monroe, muy cerca de la plaza Alberti, de Belgrano, lugar histórico para el club por haber sido testigo de la reunión inaugural. Y una noche, cuando ya todo estaba dispuesto, de allí salió el primer equipo que vistió los colores de Defensores de Belgrano — negro y rojo a rayas verticales, el único que tuvo la institución, salvo en las contadas oportunidades en que debió enfrentar a otros similares y usó, en consecuencia, el común: blanco, — integrado por: Juan Bramante; Carlos Puricelli y Juan Pasquale; Pedro Luna, Felipe Bordegaray y Santiago Ravizza; Raúl Bonahora, Ramón Puente, Arnulfo Leal, Mariano Acerbi y José Pasquale. Como suplente, José Giulidori.
Al cabo de algunos años y militando ya el club en la Asociación se trasladaron a los terrenos ubicados en Blandengues y Vilela, junto al arroyo Medrano, hoy Avenida del Libertador General San Martín y Comodoro Rivadavia. El esfuerzo de aquellos muchachos transformó el barrio anegadizo en un verdadero campo de deportes, donde hasta hoy están sus instalaciones.
El 1914 obtiene Defensores de Belgrano su condición de campeón y asciende a primera venciendo en memorable final a Burzaco, por 4 a 1. Pero al año siguiente varios de los jugadores que habían integrado el equipo campeón deben dejar de jugar para prestar servicios en las filas militares y el club no resiste la poda. Ese mismo año 1915, a pocos meses del halago de haber obtenido el campeonato deben descender. Pero cualquier contingencia sirve cuando hay fuerza moral como estímulo, y en 1917 en un encuentro de gran emoción jugado en el campo de GEBA, derrotaron a Vélez Sarsfield 3 a 2. Se recuerda que en aquel partido cuando faltaban apenas unos minutos para el final, el zaguero Badaracco de Vélez, jugador que nunca había errado un solo penal en toda su campaña, perdió ese día su invicto ante el arquero defensorista Italo Giacomelli. Garantizando el triunfo por 3 a 2. Los muchachos de Defensores siempre fueron aficionados a la música de carnaval. Y festejando aquella victoria que los devolvía al primer plano, regresaron al compás de un tamborcito que aun quedaba desde la fundación del club. Y esa noche, en lo de Puricelli, se festejó el gran triunfo con una cena descomunal, de la que participó toda la barriada."

martes, 19 de mayo de 2026

Selección ARGENTINA vs. DEFENSORES de Belgrano

El 9 de enero de 1946, apenas una semana después de haber disputado la fecha 42 del campeonato de Primera B de 1945, Defensores de Belgrano protagonizó una de las jornadas más singulares de su historia al enfrentar en un amistoso al seleccionado argentino en la cancha de River Plate. Defensores acababa de finalizar una extensa y desgastante temporada en la 18.ª posición entre 21 participantes, por lo que sus futbolistas llegaban con ritmo de competencia.  Aún sin participar en Copas Mundiales debido a las consecuencias que dejó la Segunda Guerra Mundial, la Argentina de aquellos años poseía uno de los ataques más temidos del continente, con figuras como René Pontoni, Norberto "Tucho" Méndez, Mario Boyé y los riverplatenses Félix Loustau, Ángel Labruna y Adolfo Pedernera.

En febrero de 1946 Argentina conseguía su octava Copa América.

Brillante espectáculo dio el equipo argentino en River Plate

Volvió a practicar en público, anoche, el equipo argentino de fútbol, utilizando para ello la cancha de River Plate y como adversario al equipo de Defensores de Belgrano. El espectáculo brindado alcanzó contornos brillantísimos, que demostraron el alto grado de preparación alcanzado por los jugadores y la homogeneidad del conjunto.

Seleccionado Argentino: Claudio Vacca; José Salomón y Norberto Sobrero; Carlos Sosa, Ángel Perruca y Natalio Pescia; Mario Boyé, Norberto Méndez, René Pontoni, Rinaldo Martino y Félix Loustau. Entrenador: Guillermo Stábile.

Defensores de Belgrano: Héctor Abalos; Oscar Pesqueira y Francisco Espiñeira; Roberto Peluffo, Carmelo Terranova y Antonio Alonso; Luis Paolini, Pedro Leonardo Pérez, Carlos Cantamessi, Raúl Roque Di Marco y Antonio Carusso.

Tan sólo dos minutos de juego se llevaban, cuando el seleccionado abrió el score por intermedio de Pontoni, cuya brillante jugada se repitió a los 22 minutos obteniéndose el segundo tanto. Antes de finalizar el período Juan Carlos Strémbel reemplazó a Perruca, quien se lesionó ligeramente, y en la segunda etapa entraron Adolfo Pedernera y Ángel Labruna, por René Pontoni y Martino. Los dos delanteros de River en otras tantas intervenciones brillantes propiciaron el aumento del score, correspondiéndole en ambas el remate final a Labruna. El único tanto de Defensores lo señaló Raúl Di Marco, a los 37 minutos.

Excelente impresión

Claro está que el resultado del partido interesaba poco. El público, calculado en 4000 personas y que dejó una recaudación de 1.488 pesos, gustó la excelente exhibición del combinado argentino, cuyas líneas en general llamaron justamente la atención por el ajuste perfecto de que hicieron gala. Nuevamente ocurrió que los dos ejes delanteros se comportaron con igual lucimiento, al punto que subsiste la duda sobre a cuál de ellos se confiará la responsabilidad de ser titular.

Cantamessi, Raúl Di Marco y Antonio Carusso, el ataque frente a la Selección.

miércoles, 29 de abril de 2026

Recordando a Oscar Tomás Mas

Oscar Mas a los 33 años debutó en Defensores.
Por la fecha 1 de la Primera B de 1980:
Defensores 2 - Deportivo Español 1. 

 Cuando lo conocí, hace 20 años, estaba en una esquina allá por el pueblo de San Martín. Un mediodía de mayo, tibio. En la expresión, todavía descaradamente candorosa, estaban los 17 años. Me confesó que era la primera nota, la primera vez que se enfrentaba a un periodista y un fotógrafo, así, con esa expresa exclusividad. Me confesó que vivía por allí cerca, que la madre estaba muy enferma y, por eso, no podíamos charlar en la casa. Entonces, comenzamos a andar, ya metidos los dos en ese juego del reportaje, en mi primer pregunta vaga que procura establecer la familiaridad. El Pinino, con las dos manos metidas en la cintura del pantalón, intenta ahuyentar su embarazo pateando distraídamente todas las piedritas que encontraba al paso... Tiempos del sesenta y cuatro, avalancha “beatle” en el mundo, en la pinta del Pinino ya influido por vestimenta irreverente y el pelo a lo John Lennon. ¿Qué era el Pinino, entonces? El pibe del barrio, el hijo de todos, menos de la propietaria de la casa lindera, que me reprochó, con una irritación descontrolada, que cómo era posible que el periodismo se fijase en ese atorrante que le destrozaba el jardín con la pelota y no en el hijo de ella que, a pesar de su título de contador público, era un ilustre desconocido y apenas si ganaba un mísero salario... Recuerdo que el Pinino, apoyado displicentemente contra la cerca del disgusto, se sonreía con malicia de los reproches de la vecina. ¡Veinte años de aquella escena, de aquel mediodía de mayo, apenas dos semanas después de la aparición del Pinino Mas en la historia del fútbol argentino...! Tal vez la vecina, en su burguesa y particular manera de administrar la vida, no reparaba que nadie pagaría entrada ni siquiera se asomaría para ver a su hijo en la confección de un árido estado de ganancias y pérdidas o de una declaración patrimonial, aunque fuese del mismísimo Martínez de Hoz... A la buena señora le costaba entender que ese chiquilín que vivía al lado de su casa era ya el pequeño protagonista de un gran espectáculo popular que convocaba multitudes, que preocupaba a los gobernantes, que movía millones de dólares, que monopolizaba las páginas de los diarios, de las revistas, la radio, la televisión, que hasta podía fortalecer dictaduras.

Ahora, a 20 años de aquel tibio mediodía de mayo, paso revista a mi archivo privado, al mío, al de mis evocaciones, de mis recuerdos, de mis conclusiones, de mis emociones... y, entonces, admito que Pinino Mas ya está registrado en la gran historia del fútbol nuestro. Porque no fue solamente el jugador propietario de todos los rótulos más estridentes referidos al goleador, al ganador, al pique, al disparo, a la potencia... Oscar Mas fue lo que desde hace tiempo se ha dado en llamar un showman, un hombre del espectáculo. Nació con la alegría del fútbol, con la vocación natural del actor, de ese mago de las ferias ambulantes, de ese prestidigitador que suele jugar con el asombro de la platea... El Pinino nunca pudo encuadrarse en la cárcel de las instrucciones, de los planes, de los esquemas... Apenas si conoció la única jaula de la raya; apenas si padeció las reglamentadas limitaciones que establece esa inmutable raya blanca que clausura el lateral, esa marca con más rigidez que el mejor de los marcadores. Pero, con su pique demoledor, con su esencia pájara agreste, con ese inconfundible recurso de tirar la pelota hacia adelante y apretar el acelerador, ya inauguraba la Fiesta de Pinino, la fiesta de todos, invitaba a la tribuna a participar de su alegría, la convocaba a acompañarlo en el pique, a seguir junto a él en su vértigo, gozando de la angustiosa incertidumbre del epílogo siempre imprevisible, pero fatalmente inexorable... Ese final de la zurda que, en plena carrera, sacude despavoridamente los palos, un arquero atónito se resigna a admitir la victoria de las bisectrices, de los apotemas, de los ángulos frente a ese talentoso y ocurriente amante del instinto que se burla de la ortodoxia de los clásicos y de los modernos...

Así jugó el Pinino, así vivió. Siempre chiquilín, siempre informal, tal vez despreocupadamente irresponsable para los sensatos. Para mí, siempre inseguro, incapaz de elaborar intrigas, desamparado para los más pícaros, para los más “intelectuales”. Ema, la novia de Barracas que un domingo se encontró en la platea de River, fue decisiva en su vida, tal vez porque Ema pudo comprender esa esencia de chiquilín desprotegido, esa necesidad de Pinino de refugiarse en la carcajada ruidosa, en la ocurrencia que divierte a los demás; esas pintorescas pantomimas del avión, que tanto compartí, cuando el Pinino andaba a las carreras por el pasillo, con el terror reflejado en la expresión y en el gesto, ante la desesperación de las azafatas... Aquella noche que, al amparo de las sombras del Monumental —después de la derrota frente a Estudiantes por la Libertadores— buscaba mi solidaridad frente a las acusaciones, a los reproches, a los silbidos, a las amenazas, a los insultos... Cuando lo encontré en Madrid, ya jugador del Real y preferido de la gente, amparado en el efecto del feudalismo Don Santiago Bernabéu, náufrago de las calles madrileñas, siempre equivocado en el rumbo, compitiendo inútilmente con el alemán ininteligible de aquel Netzer de celebridad internacional.

Y allá, en los calores agobiantes de la Bahía brasileña, durante la Minicopa, viajando en esos aviones colectivos que él “paraban en todas las esquinas”, como decía el Pinino muerto de miedo. Pero supo mantenerse puro, no permitió que le violentaran el candor, que le lastimasen la ingenuidad. Tal vez no pudo o no supo “llevar” por la vida sin ofrecerle ninguna resistencia intelectual, por no discutirle ninguna de sus inapelables decisiones... ¿Para qué? Seguramente, para la desprevenida ingenuidad del Pinino, los veredictos de la Vida son incuestionables. Y así siguió de la mano con ella, como uno de sus preferidos y desamparados caminantes. Sin los refinados y ortodoxos recursos galantes del Don Juan de oficio... Por eso, cuando River decidió declararlo prescindible, no advirtió ni siquiera la cuota de crueldad que encerraba la palabra... Por eso, quiso seguir y se fue a Colombia a gritar sus goles... Regresó y quiso seguir jugando... ¿Acaso sabía hacer otra cosa? Nada más que jugar, divertir, alegrar, picar por la raya, pegarle con todas sus ganas al gol, gritar, gritar con toda la fuerza de esa carcajada final del salto... primer actor indiscutible de la fiesta, de su fiesta, de la fiesta de todos... ¿Qué importaba que la fiesta era en las canchas más anónimas de la B...? ¿Acaso la emoción no era la misma, acaso el grito de la gente, su grito, no era el mismo?

Después de tanto andar por el fútbol, supo que allá por Gerli, allá por el Sur, junto a las vías del Roca, había una canchita humilde. Es nueva, pero de un club muy antiguo, con mucha historia... como aquellos que vestían esa misma casaca a rayas blancas y negras: La Chancha Seone, y algunos otros célebres que después se cambiaron por la roja de Independiente... Y la fiesta infantil del Pinino sigue en El Porvenir, al menos por un rato más, por un poco más, hasta que la gente grite, hasta que el pibe se divierta, hasta que se divierta la gente, hasta el próximo gol, siempre lejos del último, no, hasta el último, que para el candor de Oscar La Vida sigue, sigue el gol, sigue el pique, sigue la cabriola, la carcajada, ese vicio de arrodillarse ante la tribuna para recibir el aplauso, para canjear la emoción, para que ese momento no muera nunca, para que quede prisionero de un grito, de una alegría... Como aquella del modesto Mariano Moreno (Junín) siendo otra vez verdugo de Hugo Gatti.

Hace 20 años de aquel mediodía tibio de aquel mayo, cuando lo vi por primera vez en la esquina, pibe. ¿Cuántos años, Pinino? Treinta y tantos largos, muy largos... No importa, Mono, el candor no envejece, los que se mantienen puros son siempre pibes. Son amigos de La Vida, por eso le ganan al almanaque que pretende encarcelarlo todo en la precisión matemática del Tiempo. Como el hijo de aquella señora, aquel de los estados de ganancias y pérdidas, que seguramente creía en la inviolable precisión de los números... El candor no cumple años, se conserva pibe. Por eso el Pinino sigue jugando...  

Osvaldo Ardizzone para la Voz del ascenso.

Pinino jugó 58 partidos en 2 temporadas.

LOS 40 GOLES PARA DEFE

5 goles a Español
4 goles a: 
Argentino de Quilmes
Estudiantes BA
Temperley
3 goles a Talleres RE
2 goles a:
All Boys
Almagro
Atlanta
Banfield
El Porvenir
Gimnasia LP
Nueva Chicago
Villa Dálmine
1 gol a:
Arsenal
Italiano
Los Andes
Quilmes

18 goles fueron de penal
6 de tiro libre
5 de cabeza
11 de jugada

En cada temporada alcanzó los 20 goles.
Los arquero que más lo sufrieron en su paso por Defe fueron: 
Héctor Cassé y Héctor Giorgetti con 4 goles para cada uno.


¿Hasta cuándo Oscar Mas? Seguramente hasta que te lo propongas. Hasta que quieras. Si vos le das formas al gol. Vos vas a “dictar” hasta cuándo.
Pinino y te imagino en el vestuario, previo al partido. El de hoy en “Defe”. Ayer en River. En la selección. O cualquier otro que hayan habitado, esperando. Te veo cambiándote y sentado a tu lado veo al gol, impaciente. Esperando el momento que debés salir para meterse en tu piel.
Claro, te eligió siempre a vos. Es tan sencillo el porqué. Él sabe que siempre lo vas a hacer aparecer. Lo vas a convertir en figura. Le permitirás irrumpir en cualquier ocasión. Tal vez varias veces. Y el gol no es “gil”. Elige a quien le es fiel para no separarse más.
Es inevitable después del partido acercarse a vos, y preguntarte, charlar.
Quizás porque es conocida tu sinceridad, tu don de gente. Y me acerco. Y disfruto.
—Oscar. ¿Hasta cuándo la costumbre del gol? En el partido con Nueva Chicago el gol del triunfo, con Arsenal también y excelente, aparte de los que ya estaban.
—Y, hasta que pueda o me dejen. Contra Chicago quedé solo y no tuve nada más que colocarla. ¿Pensás que fácil Oscar colocarla, claro, fácil para vos? En cambio el gol contra Arsenal fue impresionante, creo que nunca hice uno igual, porque había como treinta y cinco metros. Pero te anticipo que en ambos casos lo importante es que “Defe” ganó, y si esta gente está contenta por mí, yo también estoy contento.
—Cuando la gente grita. ¿No pensás que los que lo hacen a favor exageran y los que lo hacen en contra a veces son demasiado hirientes?
—Hace tanto que estoy en esto. ¿Pensás que puede haber algo nuevo para mí? ¿Qué puedo encontrar algo que no supiera o no haya escuchado? Lo único nuevo es cada gol que convierto. No si son exagerados o hirientes. Yo hago lo que sé. Además el fútbol es mi vida. Y el gol es la parte más emocionante del fútbol.
Coincidimos totalmente. Es lo más emocionante del juego. El fútbol logra un alto grado emotivo en el gol. Es el éxtasis. Y allí aparece “Pinino”, uno de los ilustres “culpables” de que el gol exista.
—¿Renato Cesarini no se clasificó para el Nacional pero hubiera sido lindo estar al lado de Daniel Onega. Y a Mas se le iluminaron los ojos. Se debe haber vuelto de espaldas y seguramente se vio años atrás. Onega y Mas. Cuánto fútbol. Cuántos goles. Cuántas historias. ¿Qué futuro? ¿Por qué no otra vez, eh, Oscar?
—Y, te imaginás. Lástima que no lograron, la verdad, sería lindo. Pero tanto en esto como en lo de Platense no se nada concreto. Además te aclaro que yo en Defensores estoy bien y me costaría irme.
—Tanto en el partido con Almirante Brown, como con Arsenal fallaste en la ejecución de penales; aunque luego directamente por vos, o por jugada tuya llegó el gol del triunfo. ¿Está tan bien equilibrado el gol en vos, que si se niega por un camino aparece por otro?
—Puede ser. Contra Brown pateé el penal en forma débil. En cambio contra Arsenal llegué bien parado y no hay excusas. Pero después compensé. Y eso es lo bueno, seguro que se va a presentar otra oportunidad, y hay que saber aprovecharla. Y eso me pasó, por suerte.
Y se fue rápido. Dejó una sonrisa y una disculpa. Atrás quedó el barro de la cancha de Arsenal. El cansancio y la charla deferente para con nosotros.
Se apuraba porque había salido sorteado para el control antidoping.
No caben dudas. El “Pinino” Mas puede y pudo haber existido en cualquier época. En la de antidoping y los cronómetros electrónicos. O en la de los pantalones por las rodillas y los tapones de suela.
Total él hubiera hecho goles y listo.
Oscar, mira que tenés eximios antecesores. Y seguramente otros eximios vendrán. Pero aunque por vos no haya nacido el gol, le diste mil formas. Tantos colores. Tantos gritos distintos. No lo hiciste nacer. Pero sos el gran “culpable” de que goce de muy buena salud.

1981 En la portada de la Voz del ascenso junto a Néstor Oca.

Durante los 2 años de Oscar Mas en el club tuvo de entrenador a Don Victorio Spinetto que para 1981 hizó una campaña de mitad de tabla para abajo, siendo su ausencia en la segunda ronda de aquel año la que se hizo sentir ya con más joevenes elementos a diferencia del equipo de experimentados de 1980. 

Auspicioso debút en marzo de 1980

lunes, 27 de abril de 2026

Recordando a José Arce Gómez

 
José Arce Gómez 
Rodeado por los jovenes defensoristas 

"Nací el 31 de mayo de 1919 en la ciudad de Santander (España) a orillas del mar Cantábrico, desde niño practiqué fútbol siempre de N° 8 y jugué en Unión Cantabria, Santoña y Villarreal. Luego dirigí a las juveniles de Racing de Santander".

—¿A qué grandes jugadores del fútbol español conoció?
—Vi muchos y muy buenos, entre los mejores le puedo nombrar a Zarra, Kubala, Gainza, el dinámico Zamora y también Germán y Aparicio del Santander que también llegaron a la selección.

—¿Qué motivos lo impulsaron a venir a la Argentina?
—En 1950 decidí cruzar el océano para conocer otras tierras e instalarme en la Argentina ya que aquí tenía algunos parientes, mi intención fue quedarme 2 años y aquí me ve, hace 31 que estoy en esta hermosa tierra.

—¿Realizó algún curso para trabajar como técnico?
—Sí, lo hice con don Guillermo Stábile, que era el profesor de AFA, pero su fallecimiento, el curso no se dictó por un tiempo, igualmente la Asociación me otorgó la correspondiente credencial habilitante para poder trabajar sin inconveniente alguno.

—¿En qué club comienza a trabajar en nuestro medio?
—Allá por 1951 me incorporo a Defensores de Belgrano para dirigir a las inferiores y estuve hasta 1977, en que pasé a Deportivo Armenio.

—¿Tengo entendido que muchos jugadores que actualmente se desempeñan en primera pasaron por sus divisiones?

—Sí, hay unos cuantos: Luis Landaburu, René Houseman, Horacio Galbán, Néstor Oca, los hermanos Gómez de Armas, Vicente Giardullo, Omar Imaz,  Alfredo Anhielo, Jorge Dubanced, Roberto Gianetti, Schiappacasse, Juan Carlos Prycodko, Jorge Domínguez, Navarro, y también algunos que ya dejaron la práctica activa como Juan Carlos Marenda, Ernesto Camino, Juan Carlos Sambucetti y varios más que ahora se me escapan de la mente.

—¿En todos esos años alcanzó a dirigir a la Primera?
—En la mayoría de los clubes ocurre siempre lo mismo, cuando a un técnico lo echan o renuncia, al primero que recurren es al que conduce las divisiones inferiores, de esa manera estuve varias veces al frente del primer equipo por poco tiempo ya que a mi, siempre me gustó trabajar con los de abajo.

—¿A qué técnicos recuerda que hayan estado en primera división?
—Hubo muchos pero los que más recuerdo son Ángel Labruna, Rodolfo Chiti y Antonio Villamor.

—¿Qué recuerdos le dejó el fútbol?
—El fútbol es todo para mi. dejo hasta el trabajo por ir a practicar y en todos estos años tuve muchas alegrias y algunas tristezas, como aquel descenso en la cancha de Temperley.

Lo dejamos a "Chele" (apodo que trajo de España) con sus chicos y pensamos en todos los hombres que como él, le hacen muy bien a nuestro fútbol tan alicaido.  (Fragmento de 1981 de La Voz del ascenso).

José "Chele" Arce Gómez

Defensores festeja el torneo de Primera B de 1967. 
Ángel Labruna era el asesor técnico del gallego Arce Gómez.

miércoles, 8 de abril de 2026

Recordando a Delfín Edmundo Benítez Cáceres

sábado, 28 de marzo de 2026

Selección Argentina en el Juan Pasquale

¿Sabías que la Selección Argentina disputó varios amistosos frente a Defensores de Belgrano?
En uno de ellos, el combinado nacional se impuso 1-0 tras un partido trabajado, que se definió en el segundo tiempo.
A continuación, la crónica de aquel match: 

SELECCIÓN LABORIOSA

En el estadio de Defensores de Belgrano se realizó la práctica del seleccionado nacional, que enfrentó a la representación de Defensores. Estuvieron presentes todos los futbolistas citados y Marzolini, adujo que tenía problemas en un tendón y no practicó. Se quedó trotando un poco el partido y luego se retiró.

Los futbolistas comenzaron a trabajar a las 9.15, con gimnasia liviana a cargo del profesor Rufino Ojeda. Fue una sesión de unos 20 minutos. Posteriormente se realizó el encuentro dividido en dos tiempos de 35 minutos cada uno, entre la selección y el conjunto del club Defensores de Belgrano. El primer tiempo arbitrado por Juan José Pizzuti y el segundo por Rubén Bravo.

La primera parte finalizó con el marcador en blanco y el desempeño de la selección no estuvo a la altura que es dable esperar en elementos de reconocida calidad. En especial, no anduvo bien el medio campo, al parecer Nicolau y Marcos parecían estar saturados de fútbol.

Giardullo a la izquierda y Laraigné a la derecha observan el balón que va para Sambucetti.
Detrás una imagen de la platea del Juan Pasquale. 


Los equipos en la primera parte alinearon con la siguiente formación:

SELECCIÓN ARGENTINA: Miguel Ángel Santoro; Roberto Perfumo y Jorge Carrascosa; Rubén Suñé, Oscar Madurga y Raúl Laraigné; Ángel Alberto Marcos, Nicolau, Héctor Yazalde, Carlos Bianchi y Juan Ramón Verón.

DEFENSORES DE BELGRANO: Juan Carlos Sambucetti; Ernesto Camino y Oscar Bonnia; Miguel Ángel Vito, Jorge Busti y Vicente Giardullo; Roberto Gianetti, Carlos Pagano, Eduardo Fernández, Américo Gómez y Mario Biasin.

En el segundo tiempo, que resultó el más interesante, ambos equipos realizaron cambios que dieron mayor armonía a los conjuntos en especial al seleccionado. Los cambios fueron estos: en el seleccionado, Marín por Santoro, Tojo por Madurga, Telch por Nicolau, Brindisi por Bianchi, Gramajo por Verón y Obberti por Yazalde. Cabe agregar que luego Yazalde y Verón retornaron en lugar de Suñé y Marcos. En Defensores, Anhielo por Sambucetti, Gigli por Bonnia, López por Gianetti, Vitali por Gómez y Gianetti ocupó el lugar de Busti.

La presencia de Telch y Tojo en medio campo y Brindisi que se conectó muy bien con ellos, generando acciones dignas de encomio.

El cambio hizo que el seleccionado se mostrase más incisivo con la presencia de Obberti y a los 30 minutos, con formidable remate de media distancia, Brindisi logró el único gol del partido, aunque es bueno destacar que otros tantos rondaron el arco de Defensores mediante remates del mismo Brindisi y Obberti, siempre de media distancia. Al término de la sesión, se quedaron un rato más, Marín, Telch y Brindisi.

Yazalde el jugador del año para muchos traba con el 6 de Defe. 
Detrás "Pirulo" Camino acompaña la jugada.

Alta temperatura tuvo aquel partido del 25 de diciembre de 1970.


Aquí una imagen de otra visita del equipo de Pizzutti en 1972.
Arriba: Daniel Carnevalli, Miguel López, Landucci, Osvaldo Piazza, Rubén Sánchez, Heredia, Rodolfo Fischer y Santoro. En el medio: Carlos Bianchi, Rubén Díaz, Dominichi,  José Omar Pastoriza, Ángel Bargas y Raimondo. Abajo: Enrique Wolff, Oscar Más, Ferrero, Mastrángelo, Miguel Brindisi y Semenewicz.  En esa selección unos pocos habían estado en 1970.

sábado, 28 de febrero de 2026

Primer amistoso internacional

El jueves 17 de abril de 1924 quedó marcado como una fecha especial en la historia de Defensores de Belgrano. Aquel día, en la cancha de Estudiantes, el conjunto rojinegro disputó el que puede considerarse su primer compromiso internacional al enfrentar al Montevideo Wanderers, uno de los animadores del fútbol uruguayo en la era amateur. El resultado favoreció al conjunto visitante por 2 a 0, pero más allá del marcador el encuentro representó una experiencia significativa para el club de Núñez, que comenzaba a medirse con rivales de otras asociaciones rioplatenses.

El partido se disputó en días de plena competencia oficial. Apenas cuatro días antes, el 13 de abril, Defensores había igualado 0 a 0 frente a Platense por la segunda fecha del campeonato de Primera División. En aquella oportunidad el equipo formó con Eduardo Cancino; Fioravanti Penoni y Aldo Simonetti; Enrique Cecatti, Juan Paramidani y Eugenio Castellucci; Eduardo Aguilar Pinedo, Atilio Botta, Gerardo Caldas, Ángel Pasquale y Carlos Enrique Di Mare. Esa alineación sirve como referencia  para imaginar el conjunto que enfrentó a los uruguayos, ya que en aquellos años no existían cambios durante el partido y los equipos solían repetir a sus titulares con frecuencia. Según testimonios de la época, en el encuentro internacional el arco habría sido ocupado por Juan Carlos Maglio en lugar de Cancino, una variante que posiblemente respondió a cuestiones de rendimiento. Manteniendo la estructura clásica del sistema 2-3-5, es probable que la defensa haya estado integrada por Simonetti y Penoni, con Cecatti, Pasquale y Castellucci en la línea media, quedando el ataque conformado por hombres habituales como Aguilar Pinedo, Botta, Caldas y Di Mare, entre otros. Justamente Eduardo Aguilar Pinedo recordaría tiempo después este partido internacional señalando que Defensores cayó por dos goles a cero ante aquel Atlético Wanderers que inclusive había adoptado una denominación diferente a la actual para diferenciarse en los torneos de la AUF. 

Atlético Wanderers en 1924 solía jugar con:
Cappuccini
Florio y Tejera 
Méndez - Frioni - Chiessa
Lorenzo Fernández - Guido - Borjas - Cassanello y Figueroa.

Si bien el conjunto montevideano presentó un equipo alternativo, no debe interpretarse esto como una desventaja menor para Defensores. Wanderers provenía de obtener en 1923 el campeonato de la Federación Uruguaya de Football (F.U.F.), un torneo que no fue reconocido oficialmente por la Asociación Uruguaya de Fútbol pero que reunió a clubes de importancia dentro del período de divisiones institucionales del fútbol oriental. Aun con un equipo considerado “B”, el club uruguayo contaba con jugadores formados en un medio altamente competitivo y con tradición ganadora en el amateurismo.


Otro partido ante los uruguayos

Allá por temporada 2013-2014, el dragón recibió en el Juan Pasquale a Miramar Misiones en ocasión de un amistoso de preparación para encarar la segunda rueda del torneo de la B Metro. Esa mañana el equipo de Rodolfo Della Picca fue; Albano Anconetani, Luis Monge, Luciano Goux, Ramiro Fassi, Iván Nadal,  Alejandro González, Juan Manuel Sosa, Nahuel Fioretto, Cristián Vergara, Leonardo Romero y Gastón Grecco. 

Cristian Vergara sello el empate 1 a 1, ante las cebritas.

También los jugadores que no eran titulares cosecharon una igualdad sin abrir el marcador. Ante Miramar Misiones estuvieron;  Cristian Moyano, Miguel Barbieri, Alán Giménez, Martín Olmedo, Franco Sosa, Ezequiel Aguirre, Maxi Serrano, Gonzalo Olid Apaza, Lucas Colitto, Jonatan Tridente y Pablo Bueno. 



martes, 17 de febrero de 2026

Recordando a Juan José Tamburrino

 

Juan José Tamburrino

EL MISMO TAMBURRINO DE SIEMPRE... 


Sí. Es el mismo, el mismo que jugó con Martín Pando, Ricardo Ramacciotti, José Mesiano, Juan Carlos Valentino en el sesenta y tantos. Precisamente en el 61, el 12 de noviembre, Juan José Tamburrino, con 19 años debutaba en la primera división de los "bichos colorados". En el equipo de La Paternal completo 20 partidos con 2 goles siendo un wing izquierdo que despertó el interes del Deportivo Morón (1963-1966), que volvió a Argentinos en el 67, que defendió los colores del The Strongest boliviano en  1968, que no pudo adaptarse a la altura y a la nostalgia y regresó al año siguiente y que por eso salvó su vida cuando el plantel de ese club sufrió el recordado accidente de aviación "la tragedia de Viloco" que cobró como víctimas a tres futbolistas argentinos: Porté, Andretta y Marchetti. También es el mismo de Luz y Fuerza 1969, del Comunicaciones campeón de la C en el 69-70, de Villa Dálmine 1971, de Brown de Adrogué en  1972 y de Defensores de Belgrano en  1973, 74 y 75. Hoy, a los 33 años, es el mismo. "Me siento bien físicamente y eso me basta para saber que todavía soy útil." "¿Me preguntas por mi mejor ciclo? Creo que los años de Deportivo Morón y Defensores de Belgrano." "De ese club me llevo los mejores recuerdos, una gran familia, excelentes dirigentes y ¡qué equipazo!" Compañero del "Peludo" Gigliani que todavía como él sigue en la brecha, de Pezzi, de Notaris, de Moreyra, de Miguel Rodríguez en Morón, de Santiago, Oscar T. López y el "Ratón" Leonardi en Defensores y de tantos otros en su dilatada y exitosa trayectoria. 
El haber integrado el Seleccionado de  Primera C en  1972 que hizo una campaña formidable, el paso por Defensores, el título con Comunicaciones, los amigos que coseché..." "Una sola amargura me dio el fútbol: el accidente del The Strongest, la muerte absurda de mis ex compañeros." "Vaya mi reconocimiento a la memoria de: don Renato Cesarini, mi primer técnico en las divisiones  inferiores de River Plate, a José Morales, a Rodolfo Chiti, a mi padre y a mis tíos que me alentaron durante toda mi carrera."
Fragmento de Nuestro Ascenso 1976.

Ayala, Redondo, López, Tamburrino y Gigliani en 1973.
Aquel equipo quedo a 5 puntos del campeón Banfield.

1961: Pando  y Tamburrino en Argentinos Juniors


domingo, 15 de febrero de 2026

2026 Incorporaciones

 El equipo de Fabián Nardozza tuvo el retorno de 2 jugadores con pasado en Defensores: Leandro Ciccolini y Fabián Sánchez. El resto de los futbolistas que llegaron para temporada son:

Dellarossa, Jonathan Delantero

García, Diego Mediocampista

Jerez Silva, Luis Mediocampista central  

Magallanes, Diego Lateral derecho

Monteagudo, Juan Defensor central

Pérez, Alan Damián Defensor

Pérez, Ian Ariel Defensor

Pisacreta, Valentín Defensor central

Vaquer, Nicolás Zaguero central 


Arriba: Medina, Alan Pérez, Gamarra, Sánchez y Enzo González.
Abajo: Brian Gómez, Magallanes, Aguirre, Gutierrez, Benítez y Moyano.


jueves, 12 de febrero de 2026

Recordando a José María Lourido





De Villa Urquiza, como Pedernera, José María Lourido pasó su infancia en aquellos potreros y, de grande, pasó a ser conocido como "el Gitano", ya que así como dejó su huella en Defensores de Belgrano, también llevó sus goles a varios equipos. Nacido en 1922, frecuentaba la esquina de Donado y Olazábal, donde jugaba a la pelota tanto en su barrio como en el club Tronador.

Para 1942, lo llevó Banfield, donde jugó 12 partidos y marcó apenas un par de goles antes de pasar a La Salle de Caracas. Con 25 años volvió al país y, en la Primera B, jugó 33 partidos en Defensores con 10 goles. Si bien en aquel año de 1947, como en el resto de la década, los equipos no pasaban de la mitad de la tabla, logró destacarse después de la marca de 25 goles de Luis Estrella.

Después de Defensores, viajó a Mendoza para formar parte de Independiente Rivadavia, que para 1948 fue finalista de la liga; este desempeño permitió que fuera convocado por la selección mendocina para jugar un amistoso en Chile.

José Fernández y Lourido con casaca de Selección


En aquellos partidos amistosos en Chile, preparatorios para el Mundial de 1950, Lourido fue fichado por Everton de Viña del Mar para jugar de Insider o volante ofensivo de nuestros días. Para 1950 logró el campeonato de fútbol de Primera División y volvió a repetir la hazaña en 1952. En el equipo "Oro y Cielo" marcó 28 goles en 89 partidos oficiales. En 1955, cerró su carrera como jugador en Unión La Calera. Radicado en Chile y siempre vinculado al fútbol, ahora como entrenador, dirigió en distintas temporadas a Everton, Unión La Calera y Santiago Wanderers hasta su fallecimiento en junio de 1986.

Fue portada de la prestigiosa revista Estadio de Chile

Defensores de Belgrano de 1947

Equipos a los que le convirtió jugando en Defensores:

2 All Boys 
2 Argentinos Juniors
1 Dock Sud
1 Excursionistas
1 Los Andes
1 Talleres RE
1 Temperley
1 Unión de Santa Fe