¿Qué publicaron los medios de prensa en cada aniversario?
A los 10 años:
"Hoy, a las 8.30 pm, se realizará en el Teatro General Belgrano, Cabildo 2165, un festival artístico y cinematográfico, organizado por el prestigioso Defensores de Belgrano, en conmemoración de su 10° aniversario". El Programa a desarrollarse es el siguiente: 1.- Orquesta dirigida por el Profesor Fortunato Pagliano; 2.- Cinta biográfica; 3.- Se pondrá en escena la divertida comedia de Vital Aza, en un acto y en prosa, titulada "Las codornices"; 4.- Orquesta; 5.- Cinta biográfica; 6.- Romanza de la ópera "Mignon", por la mezo soprano argentina, señorita Inés Méndez. "La reunión ha despertado enorme entusiasmo entre los socios y familias de la localidad, por lo que podemos adelantar el éxito de la velada sportivo-social.
En la misma se realizó la "proyección de una cinta cinematográfica", seguida de la actuación de una orquesta, de cómicos y hasta una soprano, para finalizar con una conferencia "con proyecciones luminosas" sobre el tema "El alcoholismo, el delito y la locura", a cargo del Dr. José Tamborini. Como hecho destacable, en uno de los intervalos, el conocido actor Enrique Muiño, recitó el monólogo de su autoría: El nuevo invento."
A los 36 años:
"El día 25 de Mayo de 1906, un grupo de entusiastas jóvenes de Belgrano, formaron lo que es hoy el club Atlético Defensores de Belgrano. Duros fueron los comienzos pero tuvo siempre el club a su lado, empeñosos asociados dispuestos al sacrificio para llevar adelante la obra iniciada.
Conquistó en dos oportunidades el ascenso a primera división siendo el único club que lo ha logrado. Tuvo en sus filas a notables jugadores y cabe una mención para su centro-half Ángel Pasquale, considerado como el más fuerte shooteador de su época y para Gerardo Caldas, eje delantero de rara habilidad en el manejo de la pelota y enorme inteligencia para la concepción de las jugadas. Por mucho tiempo y en la época de la ex Asociación Amateurs resultó el hombre imprescindible en toda competencia internacional.
LA PALABRA OFICIAL
En la actualidad preside el club Defensores de Belgrano el señor Juan Casamitjana, caracterizado deportista de larga actuación en la entidad y cuyo esfuerzo ha marcado una etapa de sólido avance institucional. Entregado de lleno a la tarea de asegurar la vida futura de la entidad ha realizado una verdadera obra constructiva que miran con beneplácito los socios del club.
"El Club Defensores de Belgrano pese a la mala campaña de su equipo en el campeonato donde interviene, no ha descuidado su progreso. Tiene instalaciones por un valor aproximado de cien mil pesos y en su campo se practican numerosos deportes como ser el fútbol, handball, tenis, basket y bochas. Actualmente para rellenar el terreno han sido destruidas las canchas de basketball y tenis."
NUEVAS TRIBUNAS
¿Se efectúan mejoras en el field, en la actualidad, señor Casamitjana?
—Efectivamente. Se han iniciado la construcción de tribunas a fin de dar al club una capacidad que pase de las diez mil personas que exige el proyectado del consejero Enrique Pinto para las entidades que han de militar el próximo año en segunda división. Se completa el rellenamiento del terreno donde se construirán dos canchas de tenis, una de basket-ball y se ampliará la pista de baile y el salón de actos. Además ha de construirse un buffet.
UN PARENTESIS
"Todas estas obras se han visto demoradas debido al entubamiento del arroyo Maldonado, adyacente al campo de deportes, lo que imposibilita dichas construcciones por ignorarse el nuevo nivel de la calle. La obra emprendida es grande y confío en llevarla a feliz término contando para ello con el apoyo de los miembros que en la actualidad me acompañan en los puestos directivos y la adhesión de todos los asociados".
FE EN EL FUTURO
El señor Casamitjana concluye esta breve cambio de ideas con la seguridad de que el éxito ha de acompañar al club Defensores de Belgrano para bien del deporte. Treinta y cinco años de lucha merecen el premio de ver logrado el ideal que fuera el motivo de la fundación de la entidad.
LAS AUTORIDADES
Para cerrar esta nota ofrecemos a continuación la nómina de los deportistas que asumen la dirección de Defensores de Belgrano en su 36 año de vida: Presidente: señor Juan Casamitjana, Vice: C. Gruss, Secretario general: Rodolfo Israel. Secretario: Ciro Giudici, Secretario de actas: Carlos Rall, Tesorero: Carlos Contestabile, Pro-tesorero: Andrés Garbarino, Vocales titulares: Dr. Adán Ferrando, Eduardo Mumpeu, Emilio Ronzoni, Cayetano Ghio, Lázaro Guidalevich, Juan Selma, Ángel Pasquale, Gervasio Rego y Humberto Colomarino."
A los 42 años:
"...a costa de esfuerzos personales y sin más norte que el progreso y bienestar de la juventud, surgió el Club Defensores de Belgrano el día 25 de Mayo de 1906. Con entusiasmo digno del mayor elogio un grupo de muchachos, en la mayoría obreros, dispusieron fundar dicha institución para separar a la juventud del Hipódromo ubicado en esa barriada y que amenazaba destruir más de un hogar ante la tentación del juego sin control.
En esta tarea reivindicadora que dio lugar al nacimiento de Defensores de Belgrano tomaron activa participación: Juan Pasquale, Pedro Luna, Arnulfo Leal, Raúl Bonahora, Santiago Fourcade, José Giulidori, Ramón Puentes y otros. Ellos dispusieron realizar las primeras reuniones, conseguir la adhesión de otros amigos y se decidió entonces designar como primer presidente a don Juan Pasquale.
A BUSCAR COLORES
Esos primeros socios dispusieron formar equipos de fútbol y se habló de adquirir camisetas para lo cual cada uno dio su opinión quedando establecido en principio: camisa celeste con cuello y bolsillos color rosado. Dos años más tarde se cambiaron por la actual a rayas verticales rojo y negro. Además hubo desacuerdo en lo que respecta al nombre. Muchos querían denominarla "Tuquerí" y los más, Defensores de Belgrano, barriada que en esos tiempos tenía una sociedad recreativa de renombre.
Poco después ya era común ver desfilar por esos lares a un grupo de muchachos, puro entusiasmo que con los botines de fútbol colgados del hombro iban a disputar sus partidos amistosos. Eran los jugadores de Defensores de Belgrano que al poco tiempo, en 1908, se afiliaron a la Liga Buenos Aires donde se clasificaron campeones, índice de un futuro promisor.
Intervino luego en la Liga Anglo Argentina para posteriormente, en 1910, ante una resolución de la Municipalidad de transformar en plaza pública el solar situado en O'Higgins, Arcos, Nahuel Huapí y Guunacache, tuvieron que abandonar su primera cancha y con ello quedó disuelta la institución a los cuatro años de su fundación.
VUELTA A LA LUCHA
Los socios ya nombrados que eran en verdad los que querían al club, resolvieron, al año siguiente, volver a la lucha. Alquilaron el terreno donde se encuentran actualmente que ocupan luego de 38 años de grandes alternativas. De inmediato se afiliaron a la desaparecida Federación Argentina de Football.
Las cosas marchaban bien y el entusiasmo sobraba. Lo cierto es que con motivo de los festejos del Centenario hubo en esa barriada grandes actos para lo cual se construyeron graderías y los trozos de tablones que quedaron sobrantes del desarme sirvieron para la construcción de la primera casilla del club.
Se llegó así al año 1913 en que consiguieron el ascenso a la división intermedia, hazaña que fue celebrada con alborozo. De inmediato se sea en 1914 tras una brillante campaña donde se impuso en todos los partidos lograron lo que siempre les pareció un sueño: el ascenso a primera división al vencer por 4 a 1 en el match final a Burzaco.
PARTIDO MEMORABLE
Con todo, ese año el rival más temible fue All Boys, donde jugaban: Granada, Hiller, Guido Spano, Linder y otros cracks. Lo cierto es que cuando se enfrentaron, ambos elencos habían ganado 13 partidos cada uno y de común acuerdo se dispuso que el match se realice a puertas cerradas. El cotejo se realizó sin público y se impuso Defensores por 4 a 1. Dos años después, o sea en 1915, fusionadas la Asociación y Federación se dispuso que descendieran cuatro clubes. Defensores no tuvo suerte, seis de sus mejores jugadores cumplían el Servicio Militar obligatorio y en la mayor parte del año no pudieron jugar y así pasó nuevamente a intermedia, para posteriormente reconquistar aquella posición en 1917 al derrotar en un match memorable a Vélez Sarsfield en cancha de GEBA en una contienda sensacional. Ganaba Defensores por 2 a 2 y cuando solo faltaban tres minutos Pasquale cometió hand penal que ejecutó Badaracco e Italo Giacomelli en forma magnífica logró detenerlo asegurando el triunfo del elenco de Belgrano.
VUELVEN A SEGUNDA
Se llegó así hasta el año 1931 en que comenzó a regir el sistema actual de profesionalismo por lo que muchas entidades pasaron de hecho a militar en segunda de ascenso donde se encuentra Defensores de Belgrano desde hace 17 años siempre dispuesto a retornar al escenario de sus grandes éxitos.
JUGADORES Y PRESIDENTES
En la parte directriz contó Defensores con hombres de verdadera capacidad, entre ellos: el doctor José Tamborini que en ese tiempo desempeñaba la Cartera del Ministerio del Interior; el Dr. Armando Botta y los señores Luis y Alfredo Acerbi, De la Calle, Juan y Ángel Pasquale, Juan Casatellotti, Arturo Sgazzola, y el señor Blas Barragán que preside actualmente a la mencionada institución.
Entre los más afamados jugadores podemos citar entre ellos a Geraldo Caldas, en primer lugar, el delantero internacional que fue considerado uno de los jugadores más brillantes del amateurismo, Roque Cortela, Botta, Aldo Simonetti, Ángel Pasquale, Eduardo Aguilar Pinedo, Luis M. Izeta, Oscar Lupo que en 1930 integró el team argentino que nos representó en el campeonato mundial, otro tanto hizo el centrehalf Bello, el gran arquero Giacomelli, Penoni, Puricelli y Di Mare.
Y así juntando glorias llegamos a nuestros días, donde se evocan esos 42 años de existencia de Defensores de Belgrano, entre los cuales se destacan sus dos ascensos a primera división y siempre a la espera de cumplir el popular dicho: no hay dos sin tres."
A los 51 años:
"Hay algunos clubs de fútbol que parecen un corso, pero muy pocos que hayan sido fundados en carnaval. Hay además otros que son murgas, pero que no nacieron para serlo, como nació Defensores de Belgrano. Han pasado más de 50 años desde que un grupo de entusiastas del barrio de Belgrano iniciaron aquellas puntadas que culminaron en este club, pero lo que recuerdan los viejos es que cuando por primera vez decidieron aunarse para integrar un conjunto no era precisamente de fútbol sino carnavalesco. Y durante los corsos correspondientes, aquellos de serpentinas y flores — carnaval de antaño, perdido en el tiempo, los cánticos y las risas — entonces era cierto... — adornaron el barrio y le dieron la auténtica alegría de su juventud.
Pero los corsos terminaron. Y los integrantes de la murga resolvieron seguir en equipo. Y entonces fundaron el club que hasta el carnaval próximo siguiera teniéndolos unidos. Pero pasó el otro carnaval, y el otro, y el siguiente, y muchos más, y aquella asociación, que tenía como principal animadora a la señora de Pasquale, olvidó los versos carnavalescos y se decidió a jugar al fútbol, deporte que entonces comenzaba a apasionar a todos. Y el 25 de mayo de 1906 nacía a la vida deportiva argentina el Defensores de Belgrano Foot-Ball Club.
Había pasado por varias ligas independientes La Vanguardia y la Buenos Aires, entidades del fútbol que congregaban a las modestas instituciones de la Capital. Y los hermanos Pasquale, los carniceritos del barrio, eran los más entusiastas de sus cultores. También Puricelli, Acerbi, Bramante, Fourcade y muchos otros trabajaron incansablemente, con aquel amor propio de los iniciadores, por levantar y mantener en el primer plano el prestigio de aquella modesta institución.
Las reuniones se realizaban en la casa de O'Higgins y Monroe, muy cerca de la plaza Alberti, de Belgrano, lugar histórico para el club por haber sido testigo de la reunión inaugural. Y una noche, cuando ya todo estaba dispuesto, de allí salió el primer equipo que vistió los colores de Defensores de Belgrano — negro y rojo a rayas verticales, el único que tuvo la institución, salvo en las contadas oportunidades en que debió enfrentar a otros similares y usó, en consecuencia, el común: blanco, — integrado por: Juan Bramante; Carlos Puricelli y Juan Pasquale; Pedro Luna, Felipe Bordegaray y Santiago Ravizza; Raúl Bonahora, Ramón Puente, Arnulfo Leal, Mariano Acerbi y José Pasquale. Como suplente, José Giulidori.
Al cabo de algunos años y militando ya el club en la Asociación se trasladaron a los terrenos ubicados en Blandengues y Vilela, junto al arroyo Medrano, hoy Avenida del Libertador General San Martín y Comodoro Rivadavia. El esfuerzo de aquellos muchachos transformó el barrio anegadizo en un verdadero campo de deportes, donde hasta hoy están sus instalaciones.
El 1914 obtiene Defensores de Belgrano su condición de campeón y asciende a primera venciendo en memorable final a Burzaco, por 4 a 1. Pero al año siguiente varios de los jugadores que habían integrado el equipo campeón deben dejar de jugar para prestar servicios en las filas militares y el club no resiste la poda. Ese mismo año 1915, a pocos meses del halago de haber obtenido el campeonato deben descender. Pero cualquier contingencia sirve cuando hay fuerza moral como estímulo, y en 1917 en un encuentro de gran emoción jugado en el campo de GEBA, derrotaron a Vélez Sarsfield 3 a 2. Se recuerda que en aquel partido cuando faltaban apenas unos minutos para el final, el zaguero Badaracco de Vélez, jugador que nunca había errado un solo penal en toda su campaña, perdió ese día su invicto ante el arquero defensorista Italo Giacomelli. Garantizando el triunfo por 3 a 2. Los muchachos de Defensores siempre fueron aficionados a la música de carnaval. Y festejando aquella victoria que los devolvía al primer plano, regresaron al compás de un tamborcito que aun quedaba desde la fundación del club. Y esa noche, en lo de Puricelli, se festejó el gran triunfo con una cena descomunal, de la que participó toda la barriada."

A los 75 años:
"El 25 de mayo de 1906 fue sábado. Era una mañana muy fría. A las seis de la mañana la temperatura fue de dos grados. Grandes y chicos enfundados en sobretodos y cubiertos con bufandas, gorras y sombreros se saludaban procurando cuerpearle al frío. En la plaza Chacabuco (que más tarde se llamaría Alberdi) un grupo de muchachos que se habían reunido para participar en el Carnaval buscaron la forma de permanecer unidos todo el año, sin esperar a las carnestolendas. En la placita que formaban las calles Guanacache, Nahuel Huapi, Arcos y O'Higgins quedó fundado el Club y el lugar fue al mismo tiempo la primera cancha. Los arcos eran dos árboles unidos por una soga a manera de travesaño. Se resolvió llamarlo DEFENSORES DE BELGRANO FOOT-BALL CLUB.
Giacomelli, Cortella, Eduardo Molinari, y Francisco Sacco figuraban entre los fundadores. A las 11 de la mañana los nombrados más otras dos personas cuyo nombre no registra la historia, realizaron el acto de fundación con un reglamento de diez puntos entre los cuales cabe destacar los que decían que los reunidos "forman una única comunidad de belgranenses, buscando el bien común, la fraternidad y el alto espíritu de solidaridad que aquí nos convoca." "Alimentar los sueños de grandeza que el barrio y cada uno de sus habitantes merece, enriqueciendo su ya distinguido acervo cultural".
Los primeros equipos jugaron también en el inmenso campo que corría paralelo al río, al costado de las vías del Ferrocarril y que los domingos y feriados reunía a jóvenes llegados de todos los barrios porteños.
El primer recuerdo de una organización es una liga independiente en la que actuaban los clubes Río de la Plata, La Prensa, Everton y otros. Fue el primer campeonato logrado por la novel institución. Entre sus jugadores se recuerda a Juan Pasquale, Pedro Luna, Juan Bramante, Carlos Puricelli, Ramón Puente, Santiago y Luis Fourcade y Luis Acerbi que fuera durante varios años secretario general de la entidad.
Pero es en 1908 que se registra el primer acontecimiento importante con la participación del Club en el torneo de la Asociación Argentina de Football, jugando en segunda división. La camiseta ya era a fajas verticales de color rojo y negro. Al finalizar el año 1910 la Municipalidad resuelve remodelar la plaza que el equipo usaba como cancha y por lo tanto quedan sin lugar donde jugar. Por gestiones del señor Berón de Astrada se obtiene que la Municipalidad otorgue el uso de los terrenos que ocupaba la denominada Sociedad Sportiva y lugar en el que se realizaron importantes eventos. Estaba situada en Blandengues y Vilela (actualmente dominadas Av. del Libertador y Comodoro Rivadavia) a escasos 400 metros del Club Náutico Buchardo. Es el mismo lugar que ocupa en la actualidad y que ha permanecido con distintas peripecias en el usufructo y posteriormente propiedad del Club.
Defensores de Belgrano ya había logrado el título de campeón de su categoría pasando a jugar en la denominada "Intermedia". En 1915 ganó también el torneo de esta división, al vencer en la final en un encuentro disputado en la cancha de GEBA al club Burzaco por 4 a 1, con lo que ingresó al círculo superior. Pero ese mismo año seis de sus jugadores más importantes se vieron obligados a realizar el servicio militar, debilitando la formación del equipo, por lo cual volvió a descender, juntamente con Comercio, Floresta y Kimberley. En 1917 el ascenso se jugó en dos secciones. Defensores igualó con Lanús el primer puesto en la Sección A, jugándose el desempate en la cancha que River Plate poseía en la Dársena Sud (a la altura de la calle Garay). Defensores formó con Italo Giacomelli, Andrés Sacco y Juan Molinari. Antonio Cortella, Ángel Pasquale (capitán), y Ernesto Davide. Dante y Augusto Luna, Alfredo Bustos, Gerardo Caldas y Edmundo Puricelli. Ganó Defensores por tres a cero, clasificándose para la final contra Vélez Sarsfield, ganador de la zona B. La final tuvo lugar en la cancha de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, ganando Defensores 3 a 2, en un partido emotivo y en el cual su guardavalla Giacomelli detuvo un penal ejecutado cuando faltaban solamente tres minutos para concluir el encuentro. Los vencedores formaron de igual manera que ante Lanús.
Defensores de Belgrano estuvo entre los fundadores de la Asociación Amateur de Fútbol.
Gerardo Caldas integró durante varios años los seleccionados de esa asociación. Aún no contaba 20 años. Jugaban entonces "El Chopi" César Giulidori, los hermanos Botta, Eduardo Aguilar Pinedo, Julio Bissio, Aldo Simonetti, Barreiro, Sacco, Fioravanti Penoni, Acatini, Lois, Carlos Di Mare, Eugenio Castelucci, Mapelli, Ernesto Belis, Quilindro, Roberto Galarza, Guillermo Prado, Lucas Izetta, Eduardo Pratti.
Allá por 1915 nuestro fútbol contaba en Núñez y Belgrano con cinco clubes que participaban en primera división, pero lo que seguramente pocos recuerdan es que los cinco tenían su cancha casi pegadas una con la otra.
Eran por entonces, como todos imaginarán los domingos días de fiesta para el mundo del fútbol, porque cuando no jugaban dos de esos equipos, lo hacían tres.
Los clubes se llamaban, Defensores de Belgrano, Sportivo del Norte, Kimberley, Platense y Comercio. Es dable acotar que Defensores es el único que sigue en pie en ese lugar.
Alambrada por medio a la de Defensores estaba la cancha de Libertarios Unidos, club que luego se llamó Sportivo del Norte, donde en 1921 actuó Américo Tesoriere. Hoy Sportivo del Norte no es otro que Colegiales que cuenta con su cancha en Munro. A no más de veinte metros estaba ubicada la cancha de Kimberley. A cien metros de ella, estaba el estadio de Platense que estaba en Blandengues y Manuela Pedraza, en 1917 pasó a Manuela Pedraza y Cramer y hoy juega en su propio campo de Vicente López.
Junto a Platense se hallaba Comercio, con su casaca a rayas verticales negras y azules. Comercio sigue en el mismo lugar, pero en lugar de cancha de fútbol, cuenta ahora con varias canchas de tenis, deporte que se sigue practicando activamente.
Defensores, conocería, por los años 20, su primera frustración: descender a primera división B. Pero a pesar de ello seguía creciendo.
En la década del veinte el barrio contaba con un partido clásico: lo jugaban Defensores y Platense para los cuales se preparaban tribunas especiales, a los efectos de albergar a la gran cantidad de aficionados que asistían a esos encuentros. Cuando vino el profesionalismo, hace 50 años, Defensores fue invitado a integrar la Asociación del Fútbol Argentino, pero sus dirigentes no creyeron entonces en el fútbol rentado siguiendo en el amateurismo. Llegó más tarde la fusión de la Liga y Asociación, pasando Defensores a la división intermedia, en la que se incluían a los equipos de reserva de los clubes de primera. Defensores obtuvo un sub-campeonato en estos torneos. Ulteriores disposiciones de organización hicieron que se creara más adelante la división B. Allí estuvo con todos los derechos que le acordaban su tradición, su trabajo por el deporte y méritos en el campo de juego.
Llegó otra reestructuración y debía permanecer en la categoría de Primera B. Eran sólo doce clubes, Defensores fue excluido por no tener su cancha la capacidad que exigía el reglamento de AFA. Defensores siguió luchando en segunda. Como en primera B, nunca bajó los brazos. En 1969 atravesó la más grave crisis de su existencia justamente en el momento en que más necesitaba del estímulo indispensable por una serie de obras que se estaban realizando en su campo de deportes. Un escueto y frío decreto municipal revocó la concesión que recién vencía en 1975 y ordenó el lanzamiento de la institución. Dirigentes y socios no bajaron la guardia y llevando a cabo reuniones de prensa en diferentes salones de Belgrano y en el club fundación Natalio Salvatori hicieron que tal decreto no fuera hecho efectivo llegándose posteriormente a concretar la compra del predio deportivo que ocupa desde hace 7 décadas y cuya titularidad correspondía a la municipalidad. La firma se realizó con la presidencia del señor Eduardo Deluca que en la actualidad sigue presidiendo la institución.
Como en toda vida histórica e institucional, los años fueron pasando. Defensores de Belgrano, no descendía en su calidad. Jugaba siempre un mismo fútbol, atildado, acorde con la capacidad de los jugadores que marcaron toda una época de nuestro fútbol.
Durante gran parte de la década que va desde 1930 al 40, Defensores se mantuvo peleando los primeros puestos del campeonato llamado de "Segunda", pero al llegar las últimas fechas de estos torneos, invariablemente el sueño dejaba paso a la frustración.
Mientras su obra social, se iba incrementando. En 1942, Defensores de Belgrano contaba con cinco mil socios, número impresionante si se tiene en cuenta la población de Buenos Aires por aquellos tiempos y la cantidad de clubes ya incorporados a la vida nacional en cuanto a fútbol se refiere.
Todos los deportes tenían su cabida en la institución. La municipalidad prorrogaba la estadía en los terrenos que años más tarde el mismo club se encargaría de comprar."

Qué lindo que sos Defe...
Lo bueno de todo esto es que no fundaron el club para tener futuro. Sólo querían jugar al fútbol en la plaza del barrio. Los árboles estaban... Sólo habían que pedir a algún corralón vecino una soga larga... Unir dos árboles. Y bueno. Ya estaba el arco. En la entonces lejana Sportiva los que iban a jugar los domingos y feriados marcaban los arcos con la ropa de que se despojaban para ponerse el atuendo deportivo...
Las cosas vinieron así. El Club se fue haciendo de a poco. Pedile una chapa a tu papá... Andá, fijate que en el "stud" de don Nazario sobran algunos postes... Esos cajones grandes, de embalaje van a servir para ir armando la secretaria...
Y había mucho terreno. Y mucho barro. Y muchas cañas. También alguna vieja, buena y aromatizante magnolia, que abría sus brazos y ofrecía la blanca flor a los que subían a buscarla...
Y así se fue haciendo.
Un día nos trajeron la noticia. Pueden usar el campito ése, donde se alzaban los globos aerostáticos con los muchachos de antes (¿No habrá sido uno de ellos el que un sábado en Corrientes y Esmeralda le dió pié al negro Celedonio Flores?).
Entonces pusimos el alambrado. Ojo. Laburábamos todos... Y nadie faltaba.
Lo demás. ¿Quién se acuerda? Se necesitaría una guía telefónica para poner los nombres de todos los que aportaron, venían los domingos a atender la puerta, lavaban las camisetas, juntaban los pantaloncitos y regaban la cancha...
A veces dos o tres bajamos desde las nubes y nos paramos en la esquina de Libertador y Comodoro Rivadavia. Y miramos ese monumento donde se junta la ilusión y el esfuerzo de millares de muchos que hoy no están... Y nos parece volver a ver los árboles recién plantados... La larga calle que llevaba al río... Y los muchachos llegando con los bolsones. Y regresamos felices a nuestro descanso eterno... Defensores sigue... Es el nuestro... Y sentimos los sábados a la tarde ese trueno que baja de las tribunas... "Dale Defe..." "Dale Defe..." Pucha, qué linda es la vida aun cuando uno la contemple desde el más allá...