jueves, 6 de agosto de 2026

Vicente Giardullo

 


Fue figura emblemática del fútbol de ascenso de los años 70, y su apellido fue sinónimo de Defensores de Belgrano para aquellos que seguían el fútbol sabatino por esos lejanos años. Utilizó una casaca con enorme peso histórico en el Bajo Núñez, la Nº 6, la que vistió durante casi 3 lustros y más de 400 partidos, Rodolfo Chiti. Al igual que este último (a quien Giardullo, según comenta, nunca pudo tutear, a pesar del expreso pedido de Chiti y de la relación que mantenían), no usó en su dilatada carrera futbolística, otra casaca que no fuera la roja y negra a franjas verticales.  
Si hubiera que definir a este hombre, emplearía una sola palabra: “humildad”. Esa humildad de los grandes, de los que brindaron mucho y a quienes quizá, les fue reconocido poco. Lo describe así un viejo defensorista, Horacio Araujo: “imponía respeto a sus rivales …” (en una época muy diferente a la actual) y eso se notaba desde la tribuna, donde el hincha reconoce a aquellos que no le van a fallar.  
Llegó y se fue en silencio, habiendo defendido la casaca roja y negra en nada menos que 372 partidos (197 de ellos en forma consecutiva), abarcando un ciclo de más de una década en el primer equipo de Defensores de Belgrano.  


Vicente Giardullo, que a mediados de la década del 60 pasó fugazmente por las inferiores de Tigre y Platense, debutó en Defensores el 7/12/68 (junto con Juan Carlos Sambucetti), con 21 años de edad (7/10/1947), en la derrota por 4 a 0 frente a Arsenal de Sarandí, en el Viaducto, donde el local se consagró ganador del Torneo Promocional de Primera “B”.  
Reemplazó en la oportunidad a Juan Carlos Gigli, habitual marcador de punta, que venía desempeñándose como zaguero central, junto con Américo Gómez. Formó esa tarde la visita, dirigida técnicamente por Rodolfo César Chiti, con Juan Carlos Sambucetti: Ernesto Camino y Roberto Gianetti; Juan Carlos Marenda, Osvaldo Ferrari y Vicente Giardullo; Roberto Rivero, Norberto Sicilia, Jorge Dubanced, Luis Nogara y Norberto Valentukonis.  
Volvió a integrar el primer equipo recién en 1970, en sólo 2 partidos: frente a Deportivo Español en Núñez (3 a 2, con dos goles de Rubén Domínguez y el restante de Oscar Storti), como local en Platense, y contra Tigre, en Victoria (0 a 2). En Diciembre de ese mismo año, se dio el gusto de enfrentar con Defensores a la Selección Nacional, teniendo que marcar a Héctor Casimiro Yazalde, por entonces considerado uno de los mejores en su puesto y que pronto pasaría a militar en el Sporting de Lisboa.  
En 1969 y 1970, la titularidad en el puesto de segundo zaguero central era propiedad del veterano Héctor Enrique Notaris (con pasado en Deportivo Morón y Argentinos Jrs), quien prácticamente tuvo asistencia perfecta en ambos Torneos, por lo que Giardullo tuvo pocas oportunidades de jugar.  
En 1971, participó en 13 encuentros del Torneo de Primera “B”, en el cual Defensores ocupó el último puesto y perdió la Categoría. Comenzó el Torneo como titular, dejando luego su lugar a Notaris y recuperando el puesto en el final. Es de destacar que las últimas 3 fechas se disputaron con elementos juveniles, debido a una huelga de Profesionales.  
Comenta Giardullo, un especialista en el juego aéreo, que “por entonces el peso de las pelotas era diferente al de las actuales, mucho más duras, lo cual hacía pensar dos veces antes de rechazar los centros con la cabeza, que quedaba dolorida”. Hace notar el fuerte remate de Ernesto Camino, quien en los entrenamientos le pegaba descalzo, con inusitada violencia a esas verdaderas “piedras”.  
El 23/10/71, convirtió Giardullo su primer gol en Primera, en el encuentro frente a Deportivo Español, jugado en la cancha de Excursionistas, donde el equipo “Gallego” actuó como local. El resultado final fue 3 a 2 y Vicente Giardullo marcó el 2 a 2 parcial, a los 14’ del complemento (los otros dos goles los señalaron Rubén Domínguez y Eduardo Evaristo Fernández).  
Al año siguiente, Vicente Giardullo fue Campeón de Primera “C” con Defensores, formando parte, ya como titular indiscutido (sólo estuvo ausente entre las fechas 28ª y 33ª, en las cuales actuó Héctor Notaris), aportando seguridad defensiva a un equipo que realmente era de otra Categoría, en el cual asomaba la figura de René Orlando Houseman, que sería con los años relevante en el fútbol argentino.  
Alfredo Anhielo; Roberto Morcillo y Juan Carlos Gigli; Roberto Armando Gianetti, Jorge Busti y Vicente Giardullo; René Orlando Houseman, Andrés Eduardo Redondo, Albino Valentini, Luis Gerónimo Gigliani y Mario Gerardo Biasin, conformaban los 11 titulares que prácticamente se repetían “de memoria”, Sábado a Sábado. A ellos se sumaban Juan Carlos Sambucetti, Héctor Notaris, Horacio Gil, Roberto Puppo y Vicente Vidal Ayala, bajo la dirección técnica de Rodolfo César Chiti, quien retornaba al Club tras un año de ausencia.  
Al respecto dice Giardullo que “con ese equipo me animaría a enfrentar a cualquiera de los actuales”, lo cual denota la confianza en aquel conjunto Campeón, del que destaca a Alfredo Anhielo (que adquirió la titularidad por un hecho fortuito), Jorge Busti como estratega, y a René Houseman, como jugador desequilibrante (al que pone a la zaga de Maradona, entre los grandes jugadores del fútbol argentino).  
Recuerda Giardullo aquellos bravos tiempos del Fútbol de Ascenso, y entre otros, aquel incidente en Rosario, frente a Central Córdoba, en el Gabino Sosa, cuando terminó el partido con un escándalo y la agresión del Juez Aramburu. El público local invadió el campo de juego y advirtió a los jugadores visitantes que “se quedaran tranquilos, porque con ellos no era la cosa”.  
Rememora el ex jugador, que en esa temporada tuvo Defensores a su “Jugador Nº 12”, el modisto Ante Garmaz, quien entrenaba a la par con el Plantel y compartía el vestuario. En verdad, se lo solía ver en la cancha, con su reconocida elegancia y acompañado de distintas modelos.  
Marcó Giardullo goles en esa temporada en 3 oportunidades: frente a Defensores Unidos (3 a 1, por la 7a fecha), Leandro N Alem (5 a 1, por la 19a fecha) y Deportivo Riestra (1 a 1, por la 20a fecha), todos en Núñez, pero de mucha importancia este último porque mantuvo el invicto como local, y fue conseguido sobre la hora, a quien fuera luego su compañero en Defensores, Juan Carlos Galelli, en el arco que da espaldas a la tribuna Techada. Según sus palabras, con una sonrisa en los labios y con la modestia que lo caracteriza, que “si me hubieran contado los que metí en contra, sería goleador”.  
En 1973 formó parte Giardullo de otro gran equipo, que ahora en Primera “B”, peleó la punta durante gran parte del Torneo, y terminó en tercer lugar, compartiéndolo finalmente con Quilmes. Formaba habitualmente, dirigido por Rodolfo Chiti, con Alfredo Anhielo; Domingo Ielamo y José Bernabé Leonardi; Ricardo Montero, Jorge Busti y Vicente Giardullo; Vicente Vidal Ayala, Andrés Redondo, Oscar Tomás López, Luis Gigliani y Juan José Tamburrino.  
Entre sus recuerdos de la temporada 1973 está aquel penal cobrado sobre la hora en Quilmes, cuando cayó sobre la pelota y el juez Luis Machuca marcó la pena máxima en favor del local, la que luego de transformada en gol, dio origen a un incidente de proporciones, y a la invasión del field por parte de un reconocido barra brava “cervecero”.  
Siguió Giardullo en Defensores en 1974, con asistencia perfecta en los 36 partidos de la temporada. Al año siguiente, sólo estuvo ausente en la 23ª fecha frente a Flandria en Jauregui (debido, según su propio testimonio, a que se encontraba “engripado”), y en la fecha siguiente, con Comunicaciones, en Núñez, en un encuentro jugado por elementos juveniles, por una huelga de Profesionales.  
La fecha siguiente, el 16/8/75, integró el primer equipo en la victoria frente a Arsenal, en el Viaducto (goles de Jorge Salgado y José Ricardo Balbuena), y lo haría en adelante en 197 partidos consecutivos (6 temporadas), hasta el 8/11/80, cuando Defensores cayó derrotado frente a Argentino de Quilmes, en la Barranca (2 a 1, gol de Gerardo Lucero).  
La expulsión a los 8’ del ST en ese encuentro por el árbitro Juan Rolando (quien según el propio Giardullo “le pidió disculpas”, teniendo en cuenta que se trataba de un jugador correcto), no le permitió jugar la fecha siguiente en Junín (Defensores cedió la localía e igualmente Giardullo viajó con sus compañeros) frente a Sarmiento, en lo que fue la consagración del equipo verde y su primer ascenso a Primera División.  
Superó entonces Giardullo una marca que permaneció inalterable por más de medio siglo, y pertenecía al rudo zaguero Fioravanti Penoni, quien actuó en forma consecutiva en 164 partidos, entre 1922 y 1928, siempre en Primera División.  
Como hecho destacable, el 30/10/71, cuando Defensores era derrotado en Núñez por Comunicaciones por 3 a 0, Giardullo ocupó el arco, por lesión de Juan Carlos Sambucetti, situación que se repetiría el 9/4/77, en la cancha de Arsenal , en Sarandí, tras la expulsión del guardavalla Luis Kadijevic, a los 30’ del complemento, cuando la visita perdía 2 a 0.  
Siguió siendo Giardullo figura emblemática de Defensores de Belgrano, Capitán de su primer equipo, y vistiendo la histórica Casaca Nº 6, hasta 1982 (temporada en la que actuó en sólo 4 partidos, producto de una lesión).  
La de 1976 fue una mala temporada para Defensores, de la cual recuerdo que en la 4ª fecha, en el empate frente a Talleres, se ubicó en la Tribuna de Costado, Carlos Salvador Bilardo. Me acerqué para escuchar sus comentarios, que como es de imaginar fueron muchos. Al finalizar el primer tiempo, expresó que el jugador le llamaba la atención “por su firmeza en la marca” era “el 6 de Defensores”, sí, Vicente Giardullo.  
Su último encuentro lo jugó el 13/11/82 (casi 14 años después de su debut en el primer equipo), en el encuentro disputado frente a Talleres, en Núñez, cuando ingresó a los 25’ del ST en lugar de Angel Ronci. Formó esa tarde Defensores, dirigido técnicamente por Carlos Pandolfi, con Alfredo Anhielo; Domingo Ielamo y Pedro de Jesús Barrios; Claudio Fraga, Alfonso Castellanos y Marcelo Salzano; Walter Domingo Cáceres, Horacio Galbán, Ángel Ronci (luego Vicente Giardullo), Jorge Arbelo (luego Daniel Calvanese) y Juan Carlos Aguirre.  
Había cumplido esa tarde Vicente Giardullo, 372 partidos en el primer equipo de Defensores de Belgrano (1 en 1968, 2 en 1970, 11 en 1971, 33 en 1972, 30 en 1973, 36 en 1974, 36 en 1975, 42 en 1976, 36 en 1977, 34 en 1978, 34 en 1979, 37 en 1980, 36 en 1981 y 4 en 1982) y convertido 11 goles, alcanzando el segundo puesto en la Centenaria Historia del Club, en cuanto a jugadores con mayor cantidad de presencias en su primer equipo, superado sólo por Rodolfo César Chiti (y posteriormente, más de dos décadas después, por Hugo Javier Rodríguez, quien paradójicamente también usaría, al igual que los antes mencionados, la emblemática casaca Nº 6).  
Su corrección en los campos de juego fue admirable, ya que en su dilatada carrera, sólo fue expulsado en dos oportunidades: el 26/8/73 frente a Temperley (árbitro: Miguel Comesaña) y el 6/11/80 frente a Argentino de Quilmes (árbitro: Juan Rolando), en ambos casos, jugando fuera de Núñez.  
Para finalizar, sólo puedo decir ¡Gracias “Tano”!. Que más le puede expresar el hincha que lo alentó desde la tribuna y quien nunca (y es nunca, en serio), se vio defraudado por Usted. dentro de un campo de juego. Gracias para quien vistió nuestros colores con enorme eficacia, haciéndolos respetar en todos lados, durante tantos años. Es bueno que sepa, además, que Defensores de Belgrano no se olvida de quienes forjaron su Historia, de la que usted forma parte importante.  

JAVIER BAVA historiador del Club Atlético Defensores de Belgrano. 


martes, 7 de julio de 2026

Primer desafío internacional de un futbolista de Defensores

 En junio de 1923 la llegada de un equipo europeo a la Argentina seguía siendo un acontecimiento excepcional. No existían tantas competencias internacionales ni los viajes eran frecuentes. Cada gira despertaba curiosidad y servía para medir el nivel del fútbol argentino frente a escuelas que gozaban de enorme prestigio. Por eso, cuando el club escocés Third Lanark anunció su visita al país, los organizadores reunieron a varios de los mejores futbolistas del campeonato para enfrentarlo en distintos combinados. Entre ellos apareció un nombre que hoy ocupa un lugar especial en la historia de Defensores: Gerardo Caldas.

La convocatoria de Caldas para integrar el Combinado de la Zona Norte, que debutaría ante los escoceses el 10 de junio de 1923, era basada en su gran rendimiento: de los 34 goles convertidos por el equipo, 16 llevaban su firma. Los elogios de la época iban más allá de las estadísticas. En la previa del partido, La Argentina lo definía como un delantero que "reparte el juego a conciencia, es veloz y oportuno", y reflejaba el clima de expectativa que existía alrededor suyo al señalar que muchos aficionados confiaban en que sería el primer jugador capaz de vencer el arco del conjunto visitante. 

Gerardo Caldas

El encuentro se disputó en la cancha de River Plate, con una gran concurrencia de público. El resultado favoreció al combinado argentino por 1 a 0. Caldas no pudo convertir, pero integró un ataque que dominó buena parte del desarrollo. Las crónicas publicadas por Crítica coincidieron en que el marcador terminó siendo demasiado ajustado para lo que ocurrió en el campo de juego: los argentinos desperdiciaron varias situaciones claras y dejaron escapar una diferencia que pudo haber sido bastante más amplia.

La expectativa previa, en realidad, estaba puesta en los escoceses. Sin embargo, al finalizar el partido la impresión fue muy distinta. El propio diario Crítica sostuvo que el Third Lanark no había justificado el prestigio que acompañaba al fútbol profesional británico. Con el correr de la gira esa sensación terminaría confirmándose, ya que el conjunto visitante nunca alcanzó el nivel que muchos imaginaban antes de desembarcar en Buenos Aires.


Para Caldas, en cambio, aquella tarde significó una nueva ratificación de su presente. Su actuación volvió a convencer a los organizadores y apenas dos semanas después fue nuevamente convocado para enfrentar al mismo rival, esta vez como centrodelantero del Combinado de la Asociación Amateur, otra distinción reservada para los futbolistas de mayor consideración del momento.

Con la particularidad de usar números en la camiseta,
Arriba: Juan Mazzini, Cándido García, Hércules Orio, Juan Van Kamenade, 
Ernesto Matozzi y Luis Célico. Abajo: Adolfo Heisinger, Antonio Duarte, 
Gerardo Caldas (9), Juan Anunziatta y Manuel Pardal. 

Otra particularidad
Antonio Duarte jugador durante muchos años de Platense que disputó aquel partido ante Third Lanark de 1923, finalizó su trayectoria en Defensores de Belgrano en 1929 jugando dos encuentros. También fue delantero de Porteño, Palermo, Sportivo Barracas y Villa Urquiza.


Corner de Pardal que impacta en el travesaño
ante la mirada de Anunziatta, Caldas y el linesman.

martes, 30 de junio de 2026

Los uruguayos en el dragón

 



Alles asegurando la pelota ante Racing en 1985.

Mario Gualberto Alles, oriundo de Colonia, llegó a Defensores de Belgrano en 1985 tras haber defendido los arcos de Argentinos Juniors y Belgrano de Córdoba. En La Paternal había alcanzado notoriedad en 1981 al detener un penal frente a San Lorenzo, una atajada que resultó determinante en el descenso del conjunto azulgrana.
Su debut con la camiseta rojinegra se produjo el 23 de febrero de 1985 ante Rosario Central, encuentro en el que mantuvo la valla invicta. Integró un plantel que luchó por el ascenso durante toda la temporada frente a rivales de la talla de Racing y Central a la postre el campeón, aunque el sueño terminó en el Torneo Reducido. En la eliminación ante San Miguel, Alles fue expulsado a los 87 minutos por demorar el juego y su  lugar debió ser ocupado por "Banana" Galbán. Poco después llegó el gol que decretó la eliminación. En la temporada siguiente regresó a Uruguay para continuar su carrera en Nacional de Montevideo club en el que había atajado en 1973.

 
Alcides Aguilera

Alcides Aguilera Ledesma, llegó a Defensores de Belgrano en 1947 tras haber jugado para Platense. Jugaba de puntero izquierdo , era muy rápido y potente de buen toque y velocidad. Con la casaca roja y negra debutó el 17 de mayo de 1947 en la 7ma fecha de la Primera B ante Temperley (3-3). Si bien logró 4 goles en 13 partidos en aquel torneo,  dejó una huella importante en el fútbol colombiano. Integró el histórico equipo de Millonarios que ganó el primer campeonato de Colombia en la época de El Dorado, compartiendo equipo con figuras de la talla de Adolfo Pedernera, Alfredo Di Stéfano y Néstor Rossi aquel célebre "Ballet azul".

Johnny Aquino nacido en Maldonado, se destacó por su despliegue, equilibrio y capacidad para recuperar y distribuir el balón. Desarrolló casi toda su carrera profesional en el fútbol argentino, donde vistió las camisetas de River Plate (inferiores), Aldosivi, Defensores de Belgrano, Ferro Carril Oeste, All Boys, Sarmiento de Junín y Gimnasia de Concepción del Uruguay. Su etapa más destacada la vivió en Defensores, donde fue una pieza clave del equipo que obtuvo el campeonato de la Primera B Metropolitana 2000/01.

Andrés Ricardo Aparicio de la Quintana, nacido en Montevideo, fue un mediocampista  central que se destacó por su equilibrio táctico, capacidad de recuperación y sacrificio en la mitad de la cancha. Formado en el fútbol de su país, desarrolló una extensa carrera antes de su llegada al dragón. Era apodado el oso. 

José Luis Cáceres Olivera, Oriundo de Montevideo inició su carrera jugando para Cerro club con el que hizo una gira por Ecuador, Venezuela y Colombia y un buen desempeño le valió ser fichado por Morelia de México en 1981. Después de varias temporadas llegó al fútbol argentino jugando para Deportivo Mandiyú, Temperley y Defensores.  Debutó el 23 de julio de 1988 ante Central Córdoba de Rosario con un triunfo por 2 a 0 en la B Metro.  Ese partido fue por la primera vez que 2 futbolistas uruguayos eran titulares en el once inicial del dragón.

Ricardo Machado Rodríguez, artiguense proveniente de Porongos un club que disputaba los campeonatos de la OFI en Uruguay, llegó al club junto a Cáceres Olivera para disputar la temporada 1988/89. Fue arquero titular en las primeras 11 fechas del equipo que dirigía Francisco Calabrese. Después perdió la titularidad con Adrián Méndez. 

Uriel Pérez, nacido en Montevideo tuvo una extensa trayectoria como delantero jugando tanto en su país como en Chile, Bolivia, México y Argentina. Proveniente de Platense para la temporada 2007/08 consiguió apenas 2 goles ante Brown de Adrogué (3-1) y Deportivo Merlo (2-2). 

Carlos Alberto Rezzano Rodríguez, era un centre forward nacido en Montevideo llegó al país para jugar en Defensores en 1945, en 1946 jugó para Nacional y en 1947 volvió a Buenos Aires para jugar en Tigre.  El único gol en sus 11 partidos fue el 2 de junio de 1945 para vencer de local 3-1 a Nueva Chicago.

Washington Toribio Soria,  jugaba de puntero izquierdo. El primero de los 3 partidos en Defensores fue el 17 de abril de 1943 en la derrota como local ante Argentino de Quilmes. En el fútbol argentino había jugado para Ferro en 1939.

Pedro Tilhet, aquel back que llegó a Defensores con 14 años para integrar la cuarta división estuvo 4 años en el club logrando el ascenso de intermedia a Primera en 1917, según el mismo recuerda en un reportaje en la revista La Cancha.  Después continuó su carrera en Excursionistas dónde se destacó como jugador y entrenador..  

Felipe De la Riva fue el primer entrenador uruguayo. Reemplazo a Gastón Esmerado tras una goleada ante Tristán Suárez en 2021. Dirigió 19 partidos: 5 triunfos, 6 empates y 8 derrotas. Oriundo de Montevideo fue técnico de 16 equipos en el ascenso de nuestro país. 

El último llegó en julio de 2026: Joaquín Matias Ardaiz de los Santos
 

miércoles, 10 de junio de 2026

Campaña 2026


 

Presencias 2026: 

18 Benítez, Agustín

18 Ciccolini, Leandro

18 Moyano, Patricio

17 Gutierrez, Ignacio

17 Medina, Alejandro

16 Aguirre, Ezequiel

16 Pérez, Alan

14 De Tomasso, Juan

14 Gómez, Brian

14 Magallanes, Diego

13 González, Enzo

13 Pérez, Ian

13 Sánchez, Fabián

12 Dellarrosa, Jonathan

11 Jérez Silva, Luis

11 Vaquer, Nicolás

10 Gamarra, Gonzalo

10 García, Diego

10 Tcherkaski, Francisco

8 Aquilino, Gonzalo

2 Monteagudo, Juan

2 Nocetti, Nicolás

1 Gómez, Matias

Goleadores: 

5 González, Enzo
2 Ciccolini, Leandro
1 Aguirre, Ezequiel
1 Benítez, Agustín
1 Dellarossa, Jonathan
1 Moyano, Patricio
1 Tcherkaski, Francisco

Entrenadores:

César Vigevani (PJ: 5 - G 1 - E 1 - P 3 )

Fabián Nardozza (PJ: 13 - G 3 - E 7 - P 3 ) 

Incorporaciones:

Al cabo de la primera rueda del torneo se abrieron 4 cupos para incorporar jugadores y uno de los que firmó fue Nicolás Morro. Defensor central cuya trayectoria era: General Lamadrid, El Porvenir, Atlas, Argentino de Merlo,  Grottaglie Italia, Manfredonia Italia, Argentino de Quilmes, Dock Sud, San Telmo y Estudiantes de Río IV. 

En 2025 jugando para San Telmo se impuso en el Pasquale por 2 a 1. 

La segunda incorporación de 2026 fue Leonardo Landriel un mediocampista ofensivo cuyo palmares empezó en Defensa y Justicia, Berazategui (11), UAI Urquiza (13),  Ferro (8), Los Andes (16), Colegiales (38) y Deportivo Riestra (63).  Anotó 1 gol en Los Andes, 1 en la UAI y 6 en Colegiales.

Landriel en las finales con Defensores en 2018.
También jugando para Ferro enfrentó al dragón sin ganar ni convertir.

viernes, 5 de junio de 2026

Defensoristas en los Mundiales (2da parte)

Tras las convocatorias de Ernesto Antonio Belis y Lucas Izzeta a la Copa del Mundo de 1934, no hubo otros aportes directos de jugadores del Dragón a la Selección Argentina en dicha competición. Sin embargo, son varios los futbolistas que, en algún momento de su trayectoria, vistieron las camisetas de la Argentina y de Defensores.

René Houseman
Surgido de las divisiones inferiores del club, debutó en Primera División en 1971. Tras consagrarse campeón de la Primera C en 1972, pasó a Huracán, donde comenzó a ser convocado a la Selección Argentina.
“El Loco” disputó dos Copas del Mundo con nuestro país, en 1974 y 1978, convirtiéndose en el primer jugador que ganó una Copa del Mundo y obtuvo un título con Defensores. Jugó 12 partidos mundialistas y anotó 4 goles.  


Oscar Mas
"Pinino" participó del Mundial de 1966 en Inglaterra. Si bien disputó cuatro partidos, no pudo convertir goles, algo que sí lograría a lo largo de su extensa carrera, inflando las redes en gran parte de los equipos en los que jugó.
En Defensores dejó su sello goleador al marcar 20 tantos por temporada durante los dos años que permaneció en el club.


Ariel Ortega
"El Burrito" disputó 3 mundiales (1994, 1998 y 2002) con un total de 11 partidos y 2 goles. Antes de su retiro profesional llegó a Defensores para la temporada 2011-12. Si bien su talento estaba intacto, no paso de los 4 goles en 27 partidos.  


jueves, 4 de junio de 2026

Defensoristas en los Mundiales (Parte 1)

Ernesto Antonio Belis quedó grabado para siempre en las páginas de la historia de la Selección Argentina y de la Copa del Mundo tras su participación en el Mundial de Italia 1934. En aquella edición, marcada a fuego por el contexto geopolítico de la época, el conjunto albiceleste tuvo que asistir con un plantel compuesto enteramente por futbolistas de la Asociación Amateur. Belis, quien se desempeñaba como jugador de Defensores, formó parte de esa delegación que emprendió una silenciosa y extensa travesía marítima a bordo del buque "Neptunia". La organización del certamen dispuso un formato de eliminación directa desde la primera fase, y el sorteo determinó que el debut de la Argentina fuera en el estadio Littorale de Bologna frente al seleccionado de Suecia. A pesar de la disparidad, el equipo saltó a la cancha con un enorme amor propio. Fue en el arranque de ese encuentro a los 4 minutos cuando Ernesto Antonio Belis se vistió de héroe al convertir el gol que puso el 1 a 0 parcial.  Aquel grito no solo fue el primero para Argentina en ese partido, sino que se convirtió de manera oficial en el primer gol de todo el certamen mundialista. Alberto Galateo volvería a poner en ventaja al equipo, los suecos se llevaron la victoria por 3 a 2 a diez minutos del cierre. A pesar de la amarga eliminación en el debut, el nivel mostrado por Belis en la cancha no pasó desapercibido en el Viejo Continente. Con posterioridad al mundial, una prestigiosa revista italiana lo eligió como el cuarto mejor jugador del mundo en su puesto de zaguero por la izquierda. En esa consideración, el negro Belis quedó ubicado en el selecto lote de la elite defensiva, siendo únicamente superado por el español Jacinto Quincoces, el italiano Luigi Allemandi y el austriaco Karl Sesta.   

Lucas Izetta y Ernesto Belis en 1937.

¿Qué señalo la prensa de la actuación del back defensorista?

A los cuatro minutos de juego y ante la sorpresa general, Belis que se había adelantado con la pelota, ejecuta un fuerte shot que se convierte en goal. El público una vez que se repuso de la forma como había sido obtenido el tanto lo aplaudió largamente. El juego adquirió caracteres de movilidad, pero tres minutos después se produjo el empate. Jonasson se sirve por el medio del field y hace un oportuno y medido pase a Gustafsson, quien adelantándose breve trecho con un shot rasante consigue vencer a Freschi. A renglón seguido tras de este tanto, los Argentinos se colocaron resueltamente en la ofensiva, dejando a la defensa sueca apelar a todos los recursos. Y así en una sucesión de jugadas movidas e interesantes, vino el final del primer tiempo con una división de honores, pero, a los veinte minutos se produjo la igualación en las cifras del score. Keller desde lejos tira al arco rechazando a duras penas Belis la pelota queda estacionada frente a la valla Argentina, produciéndose un entrevero del que saca provecho Jonasson con un shot recio, conquistando el tanto de empate. Luego de desanimarse los Argentinos atacan a fondo, obligando a los rivales a replegarse. Devincenzi primero, Galateo y finalmente Wilde ensayan violentos shots, algunos desviados y otros detenidos en gran estilo. A medida que transcurren los minutos aumenta el dominio de los argentinos y la defensa consigue en su tendencia a adelantarse.


El diario Crítica destacaba el shot desde 25 metros de Belis

El remate de Belis en para quedar en la historia.

El equipo que cayó ante Suecia 3 a 2. Belis junto al Arquero Freschi.

"Stadio del Littoriale" con la estatua de Mussolini a caballo. 

Los defensoristas al igual que la delegación pasaron un largo viaje.

Lucas M. Izetta fue el otro defensorista que se embarcó rumbo al Mundial de Italia de 1934. Si bien no logró disputar aquel partido ante Suecia, su proceso de designación fue realmente destacado y reñido. Un diario de la época precisó detalladamente cómo se vivió aquella jornada: "Discutieron cerca de cinco horas. Debido a la importancia de los asuntos que serían considerados, la sesión que dio comienzo a las 20:30 horas se prolongó hasta las 2 horas de esta madrugada, discutiendo los consejeros acaloradamente el nombramiento de los jugadores y muy especialmente la elección del entrenador. El plantel de jugadores designados lentamente el Consejo Directivo trató el informe de la Comisión Especial, prolongándose la tarea en virtud de que los jugadores de cada puesto eran electos por votación nominal. Comenzaron a las 21 horas por designar al arquero Freschi, finalizando a la 1 hora con la elección de Izetta, el último player que fue incluido en el conjunto".  Así fue como el Insider derecho de Defensores fue convocado junto a los atacantes: Francisco Rúa, Federico Wilde, Alberto Galateo, Alfredo Devincenzi, Vicente Pérez, Alfonso Lorenzo, y Roberto Irañeta. 


Lucas Izetta jugó en Defensores entre 1930 y 1938 conquistando 19 goles en 155 partidos. Ernesto Belis por su parte registra pasos por Platense (surgió de sus inferiores), Excursionistas y All Boys, completo para el rojo y negro 126 partidos, con 28 goles y 4 expulsiones.

BUNKER ROJO Y NEGRO

Un mes antes del debut de la Selección en Italia hubo gran cantidad de artículos periodísticos que daban cuenta de los entrenamientos y preparación del equipo en el estadio del dragón. 

La Selección de 1934 hizo sus entrenamientos  en el Juan Pasquale 

sábado, 23 de mayo de 2026

120 Años de pasión

 


¿Qué publicaron los medios de prensa en cada aniversario?

A los 10 años:
"Hoy, a las 8.30 pm, se realizará en el Teatro General Belgrano, Cabildo 2165, un festival artístico y cinematográfico, organizado por el prestigioso Defensores de Belgrano, en conmemoración de su 10° aniversario". El Programa a desarrollarse es el siguiente: 1.- Orquesta dirigida por el Profesor Fortunato Pagliano; 2.- Cinta biográfica; 3.- Se pondrá en escena la divertida comedia de Vital Aza, en un acto y en prosa, titulada "Las codornices"; 4.- Orquesta; 5.- Cinta biográfica; 6.- Romanza de la ópera "Mignon", por la mezo soprano argentina, señorita Inés Méndez. "La reunión ha despertado enorme entusiasmo entre los socios y familias de la localidad, por lo que podemos adelantar el éxito de la velada sportivo-social.
En la misma se realizó la "proyección de una cinta cinematográfica", seguida de la actuación de una orquesta, de cómicos y hasta una soprano, para finalizar con una conferencia "con proyecciones luminosas" sobre el tema "El alcoholismo, el delito y la locura", a cargo del Dr. José Tamborini. Como hecho destacable, en uno de los intervalos, el conocido actor Enrique Muiño, recitó el monólogo de su autoría: El nuevo invento."  
A los 36 años:

"El día 25 de Mayo de 1906, un grupo de entusiastas jóvenes de Belgrano, formaron lo que es hoy el club Atlético Defensores de Belgrano. Duros fueron los comienzos pero tuvo siempre el club a su lado, empeñosos asociados dispuestos al sacrificio para llevar adelante la obra iniciada.
Conquistó en dos oportunidades el ascenso a primera división siendo el único club que lo ha logrado. Tuvo en sus filas a notables jugadores y cabe una mención para su centro-half  Ángel Pasquale, considerado como el más fuerte shooteador de su época y para Gerardo Caldas, eje delantero de rara habilidad en el manejo de la pelota y enorme inteligencia para la concepción de las jugadas. Por mucho tiempo y en la época de la ex Asociación Amateurs resultó el hombre imprescindible en toda competencia internacional.
LA PALABRA OFICIAL
En la actualidad preside el club Defensores de Belgrano el señor Juan Casamitjana, caracterizado deportista de larga actuación en la entidad y cuyo esfuerzo ha marcado una etapa de sólido avance institucional. Entregado de lleno a la tarea de asegurar la vida futura de la entidad ha realizado una verdadera obra constructiva que miran con beneplácito los socios del club. 
"El Club Defensores de Belgrano pese a la mala campaña de su equipo en el campeonato donde interviene, no ha descuidado su progreso. Tiene instalaciones por un valor aproximado de cien mil pesos y en su campo se practican numerosos deportes como ser el fútbol, handball, tenis, basket y bochas. Actualmente para rellenar el terreno han sido destruidas las canchas de basketball y tenis."
NUEVAS TRIBUNAS
¿Se efectúan mejoras en el field, en la actualidad, señor Casamitjana?
—Efectivamente. Se han iniciado la construcción de tribunas a fin de dar al club una capacidad que pase de las diez mil personas que exige el proyectado del consejero Enrique Pinto para las entidades que han de militar el próximo año en segunda división. Se completa el rellenamiento del terreno donde se construirán dos canchas de tenis, una de basket-ball y se ampliará la pista de baile y el salón de actos. Además ha de construirse un buffet.
UN PARENTESIS
"Todas estas obras se han visto demoradas debido al entubamiento del arroyo Maldonado, adyacente al campo de deportes, lo que imposibilita dichas construcciones por ignorarse el nuevo nivel de la calle. La obra emprendida es grande y confío en llevarla a feliz término contando para ello con el apoyo de los miembros que en la actualidad me acompañan en los puestos directivos y la adhesión de todos los asociados".
FE EN EL FUTURO
El señor Casamitjana concluye esta breve cambio de ideas con la seguridad de que el éxito ha de acompañar al club Defensores de Belgrano para bien del deporte. Treinta y cinco años de lucha merecen el premio de ver logrado el ideal que fuera el motivo de la fundación de la entidad.
LAS AUTORIDADES
Para cerrar esta nota ofrecemos a continuación la nómina de los deportistas que asumen la dirección de Defensores de Belgrano en su 36 año de vida: Presidente: señor Juan Casamitjana, Vice: C. Gruss, Secretario general: Rodolfo Israel. Secretario: Ciro Giudici, Secretario de actas: Carlos Rall, Tesorero: Carlos Contestabile, Pro-tesorero: Andrés Garbarino, Vocales titulares: Dr. Adán Ferrando, Eduardo Mumpeu, Emilio Ronzoni, Cayetano Ghio, Lázaro Guidalevich, Juan Selma, Ángel Pasquale, Gervasio Rego y Humberto Colomarino."


A los 42 años:

"...a costa de esfuerzos personales y sin más norte que el progreso y bienestar de la juventud, surgió el Club Defensores de Belgrano el día 25 de Mayo de 1906. Con entusiasmo digno del mayor elogio un grupo de muchachos, en la mayoría obreros, dispusieron fundar dicha institución para separar a la juventud del Hipódromo ubicado en esa barriada y que amenazaba destruir más de un hogar ante la tentación del juego sin control.
En esta tarea reivindicadora que dio lugar al nacimiento de Defensores de Belgrano tomaron activa participación: Juan Pasquale, Pedro Luna, Arnulfo Leal, Raúl Bonahora, Santiago Fourcade, José Giulidori, Ramón Puentes y otros. Ellos dispusieron realizar las primeras reuniones, conseguir la adhesión de otros amigos y se decidió entonces designar como primer presidente a don Juan Pasquale.
A BUSCAR COLORES
Esos primeros socios dispusieron formar equipos de fútbol y se habló de adquirir camisetas para lo cual cada uno dio su opinión quedando establecido en principio: camisa celeste con cuello y bolsillos color rosado. Dos años más tarde se cambiaron por la actual a rayas verticales rojo y negro. Además hubo desacuerdo en lo que respecta al nombre. Muchos querían denominarla "Tuquerí" y los más, Defensores de Belgrano, barriada que en esos tiempos tenía una sociedad recreativa de renombre.
Poco después ya era común ver desfilar por esos lares a un grupo de muchachos, puro entusiasmo que con los botines de fútbol colgados del hombro iban a disputar sus partidos amistosos. Eran los jugadores de Defensores de Belgrano que al poco tiempo, en 1908, se afiliaron a la Liga Buenos Aires donde se clasificaron campeones, índice de un futuro promisor.
Intervino luego en la Liga Anglo Argentina para posteriormente, en 1910, ante una resolución de la Municipalidad de transformar en plaza pública el solar situado en O'Higgins, Arcos, Nahuel Huapí y Guunacache, tuvieron que abandonar su primera cancha y con ello quedó disuelta la institución a los cuatro años de su fundación.
VUELTA A LA LUCHA
Los socios ya nombrados que eran en verdad los que querían al club, resolvieron, al año siguiente, volver a la lucha. Alquilaron el terreno donde se encuentran actualmente que ocupan luego de 38 años de grandes alternativas. De inmediato se afiliaron a la desaparecida Federación Argentina de Football.
Las cosas marchaban bien y el entusiasmo sobraba. Lo cierto es que con motivo de los festejos del Centenario hubo en esa barriada grandes actos para lo cual se construyeron graderías y los trozos de tablones que quedaron sobrantes del desarme sirvieron para la construcción de la primera casilla del club.
Se llegó así al año 1913 en que consiguieron el ascenso a la división intermedia, hazaña que fue celebrada con alborozo. De inmediato se sea en 1914 tras una brillante campaña donde se impuso en todos los partidos lograron lo que siempre les pareció un sueño: el ascenso a primera división al vencer por 4 a 1 en el match final a Burzaco.
PARTIDO MEMORABLE
Con todo, ese año el rival más temible fue All Boys, donde jugaban: Granada, Hiller, Guido Spano, Linder y otros cracks. Lo cierto es que cuando se enfrentaron, ambos elencos habían ganado 13 partidos cada uno y de común acuerdo se dispuso que el match se realice a puertas cerradas. El cotejo se realizó sin público y se impuso Defensores por 4 a 1. Dos años después, o sea en 1915, fusionadas la Asociación y Federación se dispuso que descendieran cuatro clubes. Defensores no tuvo suerte, seis de sus mejores jugadores cumplían el Servicio Militar obligatorio y en la mayor parte del año no pudieron jugar y así pasó nuevamente a intermedia, para posteriormente reconquistar aquella posición en 1917 al derrotar en un match memorable a Vélez Sarsfield en cancha de GEBA en una contienda sensacional. Ganaba Defensores por 2 a 2 y cuando solo faltaban tres minutos Pasquale cometió hand penal que ejecutó Badaracco e Italo Giacomelli en forma magnífica logró detenerlo asegurando el triunfo del elenco de Belgrano.
VUELVEN A SEGUNDA
Se llegó así hasta el año 1931 en que comenzó a regir el sistema actual de profesionalismo por lo que muchas entidades pasaron de hecho a militar en segunda de ascenso donde se encuentra Defensores de Belgrano desde hace 17 años siempre dispuesto a retornar al escenario de sus grandes éxitos.
JUGADORES Y PRESIDENTES
En la parte directriz contó Defensores con hombres de verdadera capacidad, entre ellos: el doctor José Tamborini que en ese tiempo desempeñaba la Cartera del Ministerio del Interior; el Dr. Armando Botta y los señores Luis y Alfredo Acerbi, De la Calle, Juan y Ángel Pasquale, Juan Casatellotti, Arturo Sgazzola, y el señor Blas Barragán que preside actualmente a la mencionada institución.
Entre los más afamados jugadores podemos citar entre ellos a Geraldo Caldas, en primer lugar, el delantero internacional que fue considerado uno de los jugadores más brillantes del amateurismo, Roque Cortela, Botta, Aldo Simonetti, Ángel Pasquale, Eduardo Aguilar Pinedo, Luis M. Izeta, Oscar Lupo que en 1930 integró el team argentino que nos representó en el campeonato mundial, otro tanto hizo el centrehalf Bello, el gran arquero Giacomelli, Penoni, Puricelli y Di Mare.
Y así juntando glorias llegamos a nuestros días, donde se evocan esos 42 años de existencia de Defensores de Belgrano, entre los cuales se destacan sus dos ascensos a primera división y siempre a la espera de cumplir el popular dicho: no hay dos sin tres."


A los 51 años:

"Hay algunos clubs de fútbol que parecen un corso, pero muy pocos que hayan sido fundados en carnaval. Hay además otros que son murgas, pero que no nacieron para serlo, como nació Defensores de Belgrano. Han pasado más de 50 años desde que un grupo de entusiastas del barrio de Belgrano iniciaron aquellas puntadas que culminaron en este club, pero lo que recuerdan los viejos es que cuando por primera vez decidieron aunarse para integrar un conjunto no era precisamente de fútbol sino carnavalesco. Y durante los corsos correspondientes, aquellos de serpentinas y flores — carnaval de antaño, perdido en el tiempo, los cánticos y las risas — entonces era cierto... — adornaron el barrio y le dieron la auténtica alegría de su juventud.
Pero los corsos terminaron. Y los integrantes de la murga resolvieron seguir en equipo. Y entonces fundaron el club que hasta el carnaval próximo siguiera teniéndolos unidos. Pero pasó el otro carnaval, y el otro, y el siguiente, y muchos más, y aquella asociación, que tenía como principal animadora a la señora de Pasquale, olvidó los versos carnavalescos y se decidió a jugar al fútbol, deporte que entonces comenzaba a apasionar a todos. Y el 25 de mayo de 1906 nacía a la vida deportiva argentina el Defensores de Belgrano Foot-Ball Club. 
Había pasado por varias ligas independientes La Vanguardia y la Buenos Aires, entidades del fútbol que congregaban a las modestas instituciones de la Capital. Y los hermanos Pasquale, los carniceritos del barrio, eran los más entusiastas de sus cultores. También Puricelli, Acerbi, Bramante, Fourcade y muchos otros trabajaron incansablemente, con aquel amor propio de los iniciadores, por levantar y mantener en el primer plano el prestigio de aquella modesta institución.
Las reuniones se realizaban en la casa de O'Higgins y Monroe, muy cerca de la plaza Alberti, de Belgrano, lugar histórico para el club por haber sido testigo de la reunión inaugural. Y una noche, cuando ya todo estaba dispuesto, de allí salió el primer equipo que vistió los colores de Defensores de Belgrano — negro y rojo a rayas verticales, el único que tuvo la institución, salvo en las contadas oportunidades en que debió enfrentar a otros similares y usó, en consecuencia, el común: blanco, — integrado por: Juan Bramante; Carlos Puricelli y Juan Pasquale; Pedro Luna, Felipe Bordegaray y Santiago Ravizza; Raúl Bonahora, Ramón Puente, Arnulfo Leal, Mariano Acerbi y José Pasquale. Como suplente, José Giulidori.
Al cabo de algunos años y militando ya el club en la Asociación se trasladaron a los terrenos ubicados en Blandengues y Vilela, junto al arroyo Medrano, hoy Avenida del Libertador General San Martín y Comodoro Rivadavia. El esfuerzo de aquellos muchachos transformó el barrio anegadizo en un verdadero campo de deportes, donde hasta hoy están sus instalaciones.
El 1914 obtiene Defensores de Belgrano su condición de campeón y asciende a primera venciendo en memorable final a Burzaco, por 4 a 1. Pero al año siguiente varios de los jugadores que habían integrado el equipo campeón deben dejar de jugar para prestar servicios en las filas militares y el club no resiste la poda. Ese mismo año 1915, a pocos meses del halago de haber obtenido el campeonato deben descender. Pero cualquier contingencia sirve cuando hay fuerza moral como estímulo, y en 1917 en un encuentro de gran emoción jugado en el campo de GEBA, derrotaron a Vélez Sarsfield 3 a 2. Se recuerda que en aquel partido cuando faltaban apenas unos minutos para el final, el zaguero Badaracco de Vélez, jugador que nunca había errado un solo penal en toda su campaña, perdió ese día su invicto ante el arquero defensorista Italo Giacomelli. Garantizando el triunfo por 3 a 2. Los muchachos de Defensores siempre fueron aficionados a la música de carnaval. Y festejando aquella victoria que los devolvía al primer plano, regresaron al compás de un tamborcito que aun quedaba desde la fundación del club. Y esa noche, en lo de Puricelli, se festejó el gran triunfo con una cena descomunal, de la que participó toda la barriada."


A los 75 años:
"El 25 de mayo de 1906 fue sábado. Era una mañana muy fría. A las seis de la mañana la temperatura fue de dos grados. Grandes y chicos enfundados en sobretodos y cubiertos con bufandas, gorras y sombreros se saludaban procurando cuerpearle al frío. En la plaza Chacabuco (que más tarde se llamaría Alberdi) un grupo de muchachos que se habían reunido para participar en el Carnaval buscaron la forma de permanecer unidos todo el año, sin esperar a las carnestolendas. En la placita que formaban las calles Guanacache, Nahuel Huapi, Arcos y O'Higgins quedó fundado el Club y el lugar fue al mismo tiempo la primera cancha. Los arcos eran dos árboles unidos por una soga a manera de travesaño. Se resolvió llamarlo DEFENSORES DE BELGRANO FOOT-BALL CLUB.
Giacomelli, Cortella, Eduardo Molinari, y Francisco Sacco figuraban entre los fundadores. A las 11 de la mañana los nombrados más otras dos personas cuyo nombre no registra la historia, realizaron el acto de fundación con un reglamento de diez puntos entre los cuales cabe destacar los que decían que los reunidos "forman una única comunidad de belgranenses, buscando el bien común, la fraternidad y el alto espíritu de solidaridad que aquí nos convoca." "Alimentar los sueños de grandeza que el barrio y cada uno de sus habitantes merece, enriqueciendo su ya distinguido acervo cultural".
Los primeros equipos jugaron también en el inmenso campo que corría paralelo al río, al costado de las vías del Ferrocarril y que los domingos y feriados reunía a jóvenes llegados de todos los barrios porteños.
El primer recuerdo de una organización es una liga independiente en la que actuaban los clubes Río de la Plata, La Prensa, Everton y otros. Fue el primer campeonato logrado por la novel institución. Entre sus jugadores se recuerda a Juan Pasquale, Pedro Luna, Juan Bramante, Carlos Puricelli, Ramón Puente, Santiago y Luis Fourcade y Luis Acerbi que fuera durante varios años secretario general de la entidad.
Pero es en 1908 que se registra el primer acontecimiento importante con la participación del Club en el torneo de la Asociación Argentina de Football, jugando en segunda división. La camiseta ya era a fajas verticales de color rojo y negro. Al finalizar el año 1910 la Municipalidad resuelve remodelar la plaza que el equipo usaba como cancha y por lo tanto quedan sin lugar donde jugar. Por gestiones del señor Berón de Astrada se obtiene que la Municipalidad otorgue el uso de los terrenos que ocupaba la denominada Sociedad Sportiva y lugar en el que se realizaron importantes eventos. Estaba situada en Blandengues y Vilela (actualmente dominadas Av. del Libertador y Comodoro Rivadavia) a escasos 400 metros del Club Náutico Buchardo. Es el mismo lugar que ocupa en la actualidad y que ha permanecido con distintas peripecias en el usufructo y posteriormente propiedad del Club.
Defensores de Belgrano ya había logrado el título de campeón de su categoría pasando a jugar en la denominada "Intermedia". En 1915 ganó también el torneo de esta división, al vencer en la final en un encuentro disputado en la cancha de GEBA al club Burzaco por 4 a 1, con lo que ingresó al círculo superior. Pero ese mismo año seis de sus jugadores más importantes se vieron obligados a realizar el servicio militar, debilitando la formación del equipo, por lo cual volvió a descender, juntamente con Comercio, Floresta y Kimberley. En 1917 el ascenso se jugó en dos secciones. Defensores igualó con Lanús el primer puesto en la Sección A, jugándose el desempate en la cancha que River Plate poseía en la Dársena Sud (a la altura de la calle Garay). Defensores formó con Italo Giacomelli, Andrés Sacco y Juan Molinari. Antonio Cortella, Ángel Pasquale (capitán), y Ernesto Davide. Dante y Augusto Luna, Alfredo Bustos, Gerardo Caldas y Edmundo Puricelli. Ganó Defensores por tres a cero, clasificándose para la final contra Vélez Sarsfield, ganador de la zona B. La final tuvo lugar en la cancha de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, ganando Defensores 3 a 2, en un partido emotivo y en el cual su guardavalla Giacomelli detuvo un penal ejecutado cuando faltaban solamente tres minutos para concluir el encuentro. Los vencedores formaron de igual manera que ante Lanús. 
Defensores de Belgrano estuvo entre los fundadores de la Asociación Amateur de Fútbol.
Gerardo Caldas integró durante varios años los seleccionados de esa asociación. Aún no contaba 20 años. Jugaban entonces "El Chopi" César Giulidori, los hermanos Botta, Eduardo Aguilar Pinedo, Julio Bissio, Aldo Simonetti, Barreiro, Sacco, Fioravanti Penoni, Acatini, Lois, Carlos Di Mare, Eugenio Castelucci, Mapelli, Ernesto Belis, Quilindro, Roberto Galarza, Guillermo Prado, Lucas Izetta, Eduardo Pratti.
Allá por 1915 nuestro fútbol contaba en Núñez y Belgrano con cinco clubes que participaban en primera división, pero lo que seguramente pocos recuerdan es que los cinco tenían su cancha casi pegadas una con la otra.
Eran por entonces, como todos imaginarán los domingos días de fiesta para el mundo del fútbol, porque cuando no jugaban dos de esos equipos, lo hacían tres.
Los clubes se llamaban, Defensores de Belgrano, Sportivo del Norte, Kimberley, Platense y Comercio. Es dable acotar que Defensores es el único que sigue en pie en ese lugar.
Alambrada por medio a la de Defensores estaba la cancha de Libertarios Unidos, club que luego se llamó Sportivo del Norte, donde en 1921 actuó Américo Tesoriere. Hoy Sportivo del Norte no es otro que Colegiales que cuenta con su cancha en Munro. A no más de veinte metros estaba ubicada la cancha de Kimberley. A cien metros de ella, estaba el estadio de Platense que estaba en Blandengues y Manuela Pedraza, en 1917 pasó a Manuela Pedraza y Cramer y hoy juega en su propio campo de Vicente López.
Junto a Platense se hallaba Comercio, con su casaca a rayas verticales negras y azules. Comercio sigue en el mismo lugar, pero en lugar de cancha de fútbol, cuenta ahora con varias canchas de tenis, deporte que se sigue practicando activamente.
Defensores, conocería, por los años 20, su primera frustración: descender a primera división B. Pero a pesar de ello seguía creciendo.
En la década del veinte el barrio contaba con un partido clásico: lo jugaban Defensores y Platense para los cuales se preparaban tribunas especiales, a los efectos de albergar a la gran cantidad de aficionados que asistían a esos encuentros. Cuando vino el profesionalismo, hace 50 años, Defensores fue invitado a integrar la Asociación del Fútbol Argentino, pero sus dirigentes no creyeron entonces en el fútbol rentado siguiendo en el amateurismo. Llegó más tarde la fusión de la Liga y Asociación, pasando Defensores a la división intermedia, en la que se incluían a los equipos de reserva de los clubes de primera. Defensores obtuvo un sub-campeonato en estos torneos. Ulteriores disposiciones de organización hicieron que se creara más adelante la división B. Allí estuvo con todos los derechos que le acordaban su tradición, su trabajo por el deporte y méritos en el campo de juego.
Llegó otra reestructuración y debía permanecer en la categoría de Primera B. Eran sólo doce clubes, Defensores fue excluido por no tener su cancha la capacidad que exigía el reglamento de AFA. Defensores siguió luchando en segunda. Como en primera B, nunca bajó los brazos. En 1969 atravesó la más grave crisis de su existencia justamente en el momento en que más necesitaba del estímulo indispensable por una serie de obras que se estaban realizando en su campo de deportes. Un escueto y frío decreto municipal revocó la concesión que recién vencía en 1975 y ordenó el lanzamiento de la institución. Dirigentes y socios no bajaron la guardia y llevando a cabo reuniones de prensa en diferentes salones de Belgrano y en el club fundación Natalio Salvatori hicieron que tal decreto no fuera hecho efectivo llegándose posteriormente a concretar la compra del predio deportivo que ocupa desde hace 7 décadas y cuya titularidad correspondía a la municipalidad. La firma se realizó con la presidencia del señor Eduardo Deluca que en la actualidad sigue presidiendo la institución.
Como en toda vida histórica e institucional, los años fueron pasando. Defensores de Belgrano, no descendía en su calidad. Jugaba siempre un mismo fútbol, atildado, acorde con la capacidad de los jugadores que marcaron toda una época de nuestro fútbol.
Durante gran parte de la década que va desde 1930 al 40, Defensores se mantuvo peleando los primeros puestos del campeonato llamado de "Segunda", pero al llegar las últimas fechas de estos torneos, invariablemente el sueño dejaba paso a la frustración. 
Mientras su obra social, se iba incrementando. En 1942, Defensores de Belgrano contaba con cinco mil socios, número impresionante si se tiene en cuenta la población de Buenos Aires por aquellos tiempos y la cantidad de clubes ya incorporados a la vida nacional en cuanto a fútbol se refiere.
Todos los deportes tenían su cabida en la institución. La municipalidad prorrogaba la estadía en los terrenos que años más tarde el mismo club se encargaría de comprar."


Qué lindo que sos Defe...
Lo bueno de todo esto es que no fundaron el club para tener futuro. Sólo querían jugar al fútbol en la plaza del barrio. Los árboles estaban... Sólo habían que pedir a algún corralón vecino una soga larga... Unir dos árboles. Y bueno. Ya estaba el arco. En la entonces lejana Sportiva los que iban a jugar los domingos y feriados marcaban los arcos con la ropa de que se despojaban para ponerse el atuendo deportivo...
Las cosas vinieron así. El Club se fue haciendo de a poco. Pedile una chapa a tu papá... Andá, fijate que en el "stud" de don Nazario sobran algunos postes... Esos cajones grandes, de embalaje van a servir para ir armando la secretaria...
Y había mucho terreno. Y mucho barro. Y muchas cañas. También alguna vieja, buena y aromatizante magnolia, que abría sus brazos y ofrecía la blanca flor a los que subían a buscarla...
Y así se fue haciendo.
Un día nos trajeron la noticia. Pueden usar el campito ése, donde se alzaban los globos aerostáticos con los muchachos de antes (¿No habrá sido uno de ellos el que un sábado en Corrientes y Esmeralda le dió pié al negro Celedonio Flores?).
Entonces pusimos el alambrado. Ojo. Laburábamos todos... Y nadie faltaba.
Lo demás. ¿Quién se acuerda? Se necesitaría una guía telefónica para poner los nombres de todos los que aportaron, venían los domingos a atender la puerta, lavaban las camisetas, juntaban los pantaloncitos y regaban la cancha...
A veces dos o tres bajamos desde las nubes y nos paramos en la esquina de Libertador y Comodoro Rivadavia. Y miramos ese monumento donde se junta la ilusión y el esfuerzo de millares de muchos que hoy no están... Y nos parece volver a ver los árboles recién plantados... La larga calle que llevaba al río... Y los muchachos llegando con los bolsones. Y regresamos felices a nuestro descanso eterno... Defensores sigue... Es el nuestro... Y sentimos los sábados a la tarde ese trueno que baja de las tribunas... "Dale Defe..." "Dale Defe..." Pucha, qué linda es la vida aun cuando uno la contemple desde el más allá...