martes, 27 de octubre de 2015

Recordando a Reinaldo Borlenghi

Por Javier Bava.

Volvimos a viajar al Tigre con Matías, para entrevistar esta vez a una gloria de Defensores de Belgrano, que vistiera sus colores a fines de la década de 1950 y principios de 1960. Embargados de emoción, fuimos recibidos por el crack y su familia (a los que se sumó luego Ernesto Camino, vecino de la zona), y conversamos largamente.
 Reinaldo José Borlenghi llegó a Defensores de Belgrano en 1958, proveniente de las filas de Acassuso, donde integraba la línea media, junto a Eduardo Mónaco, para cubrir el puesto de centrehalf, que ocupara en la temporada 1957, Pedro Dziegul (junto a José Villar y Rodolfo Chiti).
 Defensores había estado cerca del ascenso en la temporada anterior, y se reforzó convenientemente para lograr el complicado torneo de Primera "C", donde debió competir en una lucha vibrante, con Argentino de Quilmes.



A pesar de no haberlo visto en la cancha, no fue difícil reconocer el perfil de jugador de Borlenghi. Según el mismo refiere “siempre jugó de centrehalf” (algo así como el patrón del medio de la cancha) y según la opinión de Ernesto Camino (recordado zaguero en los años 60 y 70, que seguía a Defensores en su juventud), “era el Mascherano de Defensores”, lo que indica de alguna manera cual era su temperamento y su forma de jugar. “Siempre dejè todo en la cancha”, nos dice Borlenghi, quien explicó detalladamente la forma de jugar de aquella famosa línea media que formaba junto a Mónaco y Chiti, y la ubicación de cada uno de sus componentes, a la hora de atacar y de defender.
 Debutó en Defensores el 5/4/1958, en Núñez, en el encuentro por la 1ª fecha del Torneo de Segunda de Ascenso (hoy Primera División “C”), en el cual el local derrotó a su similar de Liniers por 5 a 1, con 4 goles de Luis Ojeda y el restante de Pedro Dziegul.


Entrenando en el Pasquale. Borlenghi entre Mónaco y Chiti.

Jugaron esa tarde por Defensores, dirigido técnicamente por Ricardo José Gregorio “Nito” Chané,  Héctor Dusio; Herminio Verna y Esteban Lebán; Pedro Dziegul, Reinaldo José Borlenghi y Rodolfo César Chiti; José Néstor Vitaldi, Luis Francisco Ojeda, Matías Cardozo, Audinio Padrón e Ramón Angel Hidalgo.
 Según nos comenta Borlenghi, por ese entonces, “Nito” Chane (prestigioso DT), daba antes de cada partido una breve explicación sobre la táctica a emplear: “Ustedes saben lo que tienen que hacer” les decía, y agregaba “un beso a cada uno de sus jugadores”. Es de suponer que cada uno de estos últimos obedecían lo entrenado en la semana, ya que conformaron el equipo más productivo de la historia de Defensores.
 Participó del primer equipo defensorista en 91 oportunidades, entre las temporadas de 1958 y 1960, luego de las cuales, partió para incorporarse a Platense, equipo contra el cual vistió por última vez la casaca roja y negra, más precisamente por la última fecha del Torneo de Primera "B" de 1960, el 4/12/1960.

Borlenghi arriba junto a Chiti y Mónaco.

Se jugó ese encuentro en el “Juan Pasquale” y ganó el local (que perdía 1 a 0, con gol de David Carmelo Iñigo) 3 a 1, con goles de Guillermo Linares, Luis Ojeda y Rodolfo Villalba. Defensores formó esa tarde con Héctor Dusio; Herminio Verna y Osvaldo Domínguez; Eduardo Mónaco, Reinaldo Borlenghi y Rodolfo Chiti; Rodolfo Villalba, Guillermo Linares, Jorge Martín, Luis Francisco Ojeda y Ramón Alegre. 
 Tras un breve pasó por Platense, donde el DT, Angel Labruna pretendía “hacerlo jugar de una forma que él no quería, muy diferente a aquella que desarrollaba en Defensores”, fue a Talleres de Remedios de Escalada, para luego de un frustrado retorno a Defensores, dejar la práctica activa del fútbol.
 Conformó, junto a Mónaco y Chiti, una línea media (diría Horacio Araujo, viejo hincha defensorirsta, que en algún momento fue denominada por el periodismo como "línea y media") muy reconocida por entonces, no sólo por aquellos que seguían el fútbol de ascenso, sino por el público futbolero en general, que la repetía “de memoria”. A diferencia de sus dos laderos, no se hizo presente en las redes adversarias durante su paso por Defensores.
 Teniendo en cuenta sus cualidades futbolísticas, fueron varios los clubes de Primera que lo pretendieron, entre ellos Argentinos Juniors. y Huracán, además de la posibilidad de viajar a Colombia. Inclusive, en una oportunidad, los calamares, dispuestos a formar un poderoso team quisieron llevar a sus filas a los 3 jugadores de la línea media defensorista, por la que estaban dispuestos a desembolsar un millón de pesos. 
 Seguramente, sintió Defensores la partida de Borlenghi (reemplazado por el juvenil Abel Varas, proveniente de las Inferiores de River), ya que en 1961, perdió la categoría, a la que recién pudo regresar en 1964, tras una reestructuración.

Ernesto Camino y Reinaldo Borlenghi.

Nos despedimos de Reinaldo Borlenghi y de su familia, como siempre, a la espera que sepa que Defensores no se olvida de aquellos que vistieron sus colores, y con la intención que él no se olvide de los colores que tan bien supo defender como futbolista.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Recordamos a Ernesto Camino

Al igual que otros referentes históricos del Club, Ernesto Constantino Camino (conocido por los defensoristas de aquellos tiempos como “Pirulo”, sobrenombre que no proviene del ámbito futbolístico, sino de su Abuela), surgió de sus divisiones inferiores.

Vivió gran parte de su vida en el Barrio de Núñez, jugó en sus potreros los primeros partidos en los equipos del Barrio, y desde allí dio el salto a la Sexta División, donde ingresó en 1958, de la mano de José “Chele” Arce Gómez, para llegar en algunos años al primer equipo.
Su debut tuvo lugar en Rosario, frente al local, Tiro Federal, por el Torneo de Primera “C”, el 25/8/1962, con tan solo 17 años, cuando fue de paseo a esa ciudad, para acompañar al equipo, y ante la indisposición de Raúl Turcato, Antonio Báez, entonces DT, le comunicó que esa tarde, jugaría en Primera. El resultado del encuentro fue 1 a 1, el gol de la visita lo marcó Pedro Oscar Rivero y Defensores alistó a González; Mieres y Camino; Caruso, Tedesco y O. Domínguez; Rivero, Zuñiga, Colucci, J. C. Pizarro y Pirro.


Meses después (15/12/1962), "Pirulo", volvió a participar en el primer equipo, esta vez en el último encuentro del Torneo de Primera "C", disputado en la vieja cancha de Platense, frente al ya consagrado campeón, Sportivo Italiano, para convertir su primer tanto con la casaca roja y negra, de penal, a los 38’ del ST. A partir de aquí, se ganó el puesto de zaguero central, que ocupó durante 10 temporadas consecutivas.
Jugó por última vez con la casaca roja y negra, el 30/10/1971, por el Torneo de Primera “B”, en lo que fue la derrota frente a Comunicaciones 3 a 0, en el Bajo Núñez, la cual prácticamente decretaba el descenso del Dragón. Jugaron por Defensores esa tarde, bajo la dirección técnica de Antonio D’accorso: Sambucetti; Camino y Bonnia (Gigli); Gianetti, Acosta y Giardullo; Bruni, Redondo, Dubanced, E. E. Fernández (lYanello) y Griecco.
Luego se produjo una huelga de profesionales, y Camino, capitán del equipo, dejó Defensores para alistarse en Excursionistas, donde jugó una veintena de partidos, dirigido entre otros, por Angel Labruna. Posteriormente, tras un breve y frustrado paso por Colegiales, abandonó la práctica activa del fútbol.
Habían quedado en el camino, 285 partidos oficiales en la Primera División defensorista, que lo convirtieron en uno de los 10 jugadores con mayor cantidad de presencias en su primer equipo, en su centenaria historia.


Según sus propias palabras, no tuvo lesiones de importancia en su carrera, y sus ausencias se debieron más que nada a suspensiones, producto de expulsiones (tuvo asistencia perfecta en las temporadas de 1967 y 1969, y sólo se ausentó un partido en 1970).
Zaguero rudo en la marca (de aquellos que imponían respeto a los delanteros adversarios), sacador, con temperamento, de buen juego aéreo, era dueño de un fuerte remate con pelota parada, motivo por el cual era el encargado de ejecutar tiros libres y penales. Si bien fue admirador de Alfredo Pérez, por su juego atildado, reconocía en Rubén Marino Navarro, un estilo de juego necesario (agrego que, sobre todo en el ascenso).   
Consiguió en su paso por Defensores 46 goles, los cuales lo transformaron en el defensor rojinegro con mayor efectividad en las redes adversarias, además de ser uno de los 10 goleadores históricos del Club. Fue goleador del equipo en 1964, con 7 tantos, y convirtió goles en 9 de las 10 temporadas en las cuales participó del primer equipo (sólo estuvo ausente entre los goleadores en 1967). En 1966 marcó 10 goles, dos menos que los goleadores de Defensores: Ramón Ramayo, Roberto Parodi y Roberto Fumagalli.
Tuvo también el halago de integrar en 1967, como titular, el equipo campeón de Primera “B” y jugar los 18 partidos en Primera División, correspondientes al Torneo de Reclasificación. Sus buenas performances, lo llevaron, en los inicios de 1968, a integrar,  junto a otros dos defensoristas, Jorge Busti y Juan Carlos Marenda, la Selección de Primera “B” que realizó una Gira por Brasil.




Hoy, a más de 50 años de su debut en Primera, recordamos a "Pirulo", con su peinado engominado y su casaca con el Nº 2 (alguna vez con el 3, por una moda pasajera) en la espalda, paseando su juego por el césped del "Juan Pasquale". Como siempre, le decimos, que Defensores no olvida a quienes defendieron sus colores, en la espera que ellos, tampoco olviden a Defensores.

Nota Gentileza de Amadeo Javier Bava. 

jueves, 17 de septiembre de 2015

Rodolfo César Chiti, sinónimo de Defensores

Se cumplen el 16 de septiembre, cinco años de la desaparición física de Rodolfo César Chiti, acaso el exponente más genuino de Defensores de Belgrano en su Historia. 
Estas breves líneas, a manera de un pequeño homenaje, rememoran su paso por el Club al cual estuvo ligado prácticamente toda su vida.

Llego “El Flaco” Chiti, proveniente de las Divisiones Inferiores del club, donde actuaba desde 1948, al primer equipo defensorista, en un momento difícil, ya que Defensores cumplía una pobre campaña en el torneo de Primera “B”, que lo había depositado en el último puesto, con serio riesgo de perder la categoría, cosa que finalmente ocurrió.
Actuó por entonces como centrehalf, en lugar de Juan José Gosende, titular en el puesto, hasta ese momento.
Pasó luego a desempeñarse con half izquierdo, conformando una línea media que marcó toda una época en el fútbol de ascenso, junto a Eduardo Mónaco y Reinaldo Borlengui. 
En 1952, tras la goleada frente a Tigre, escolta del puntero, Chiti retornó al primer equipo dos fechas después (y jugó todos los partidos hasta el final del torneo), cuando Defensores derrotó a Excursionistas en Núñez, 3 a 2, y comenzó una levantada que sin embargo, a 6 fechas del final, no le alcanzó para evitar el descenso.


Más adelante integró los equipos campeones de Primera “C” de 1953 (Torneo y Copa “Ministerio de Trabajo y Previsión”), de Primera “C” de 1958, y de Primera “B” de 1967.
Su retiro se produjo, 17 años después de aquel debut, en la 1ª fecha del Torneo Promocional de Primera “B” de 1968, en un partido nocturno, televisado, jugado en la cancha de Quilmes, en Guido y Sarmiento. En su extensa carrera futbolística, nunca vistió otros colores que no fueran el rojo y negro de la casaca defensorista.
Es en la actualidad el jugador con mayor cantidad de presencias (y mayor cantidad de logros) con la casaca de Defensores en su Historia, superando los 400 partidos.
Finalizada su actividad dentro de las canchas, dirigió técnicamente a Defensores en varios ciclos, totalizando más de 180 partidos (90 de ellos en forma consecutiva, entre 1972 y 1974), entre 1968 y 1975 (sólo estuvo fuera de Defensores en 1971, temporada en la cual Defensores perdió la categoría) y fue campeón de Primera “C” como DT, en 1972.


Hoy, la que fuera otrora la tribuna visitante del Estadio “Juan Pasquale” lleva su nombre, como sincero homenaje para quien tanto quisiera en vida a nuestro Club. 

Nota cortesia de Amadeo Javier Bava, autor del libro: Historia Futbolística de Defensores de Belgrano.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Un pedazo de historia Defensorista "Toti" MARENDA

Juan Carlos Marenda es uno de los 25 jugadores con mayor cantidad de participaciones en el primer equipo defensorista, en toda su centenaria Historia. Conocido por sus amigos como el “Toti”, tuvo el halago de jugar en Primera División en Argentinos Juniors y el Racing Club (también brevemente con Defensores, durante el Reclasificación de 1967), e inclusive de integrar el Seleccionado de Primera “B” en los años 60.

Vistió la rojinegra en 175 encuentros.

Llegó a Defensores en forma casual, y de la misma forma fue colocado en el césped del “Juan Pasquale” por “El Gallego” José Arce Gómez, en un partido de entrenamiento del Seleccionado Nacional, donde comenta que sin darse cuenta, vio pasar delante suyo al legendario Antonio Ubaldo Rattin, a quien luego tuvo que enfrentar en el field. Su ubicación como marcador de punta fue también casual, ya que la marca no era su fuerte y si su habilidad con el balón.
Debutó, proveniente de las divisiones inferiores (donde tuvo como compañeros entre otros a Juan Carlos Sambucetti y Leonardo Balena, jugador este último, al cual destaca como “un fenómeno”), en el primer equipo, durante la Copa de Honor de 1964, cuando Defensores, de muy mala campaña en el torneo propiamente dicho optó por integrar su equipo con elementos juveniles, entre ellos Marenda.
A partir de allí, se puede decir que se hizo dueño del puesto de marcador de punta derecha (fue titular hasta el final), y jugó prácticamente en forma
ininterrumpida hasta su partida, en el final de 1969, en 175 oportunidades. Sólo en 1965, alternó en el puesto con Roberto Giacomuzzi.
Su aparición en el primer equipo se produjo el 24/10/1964, en la cancha de Platense (en Manuela Pedraza y Cramer), durante el encuentro en el cual Defensores cayó frente a Villa Dalmine por 2 a 0. Su despedida tuvo lugar el 15/11/1969, llamativamente también en la vieja cancha de Platense, cuando Defensores, actuando allí de local, empató con Temperley en dos goles (convertidos por Ernesto Camino y Jorge Ocaño).
Su característica futbolística fundamental fue el buen manejo del balón y su tendencia permanente a “ir al ataque”, incluso llegando al área adversaria, apilando varios rivales, lo cual por entonces era una condición de muy pocos en su puesto. Constituía la salida del equipo por su lateral y su “cariño” por la redonda le hacía arriesgar a veces más de lo necesario, haciendo la salvedad que en lo hacía en una época en la cual el público solía aplaudir a quienes intentaban “jugar a la pelota”.
Frente a El Porvenir, el 17/5/1969, en Remedios de Escalada, convirtió un gol (uno de los 5 que marcó con la casaca de Defensores) de antología, a los 33’ del complemento, en lo que fue la goleada de Defensores por 5 a 2. Tras eludir a 4 rivales entrando al área: Fretes, Cavallo, Di Pascua y Merelas (si, Enrique, el actual Presidente del club de Gerli) superó , desde corta distancia, al arquero Aguilera.

Marenda arriba a la derecha en 1967.


Fue campeón de Primera “B” con Defensores en 1967 (participó de todos los partidos esa temporada, tanto en el torneo, como en la final y en el Reclasificación), y tres años más tarde, sus excelentes desempeños lo llevaron a jugar por Argentinos Juniors (de la mano de Angel Labruna, que lo había dirigido en Defensores), donde actuó entre 1970 y 1974, pasando luego al Racing Club y finalmente a Nueva Chicago, en 1978.
Recientemente, con una estampa muy similar a aquella que entregaba cuando vestía la casaca roja y negra, estuvo presente en el “Juan Pasquale”, junto a otros compañeros de aquellos tiempos, con motivo del homenaje brindado al recordado Angel Labruna.
Hoy, muchos años después de aquellos inolvidables momentos, los defensoristas le agradecemos a Juan Carlos Marenda todo lo brindado a nuestros colores dentro de la cancha, en la esperanza que él, tampoco se olvide de Defensores.

Nota gentileza de Amadeo Javier Bava, autor del libro: Historia futbolística de Defensores de Belgrano. 

sábado, 22 de agosto de 2015

Un DT con ÁNGEL

A medio siglo de la llegada de Ángel Amadeo Labruna 
al cuerpo técnico de Defensores.
Se desempeño en el cargo durante 3 temporadas 
(1965-1967) junto al "Gallego" José Arce Gómez.



Defensores, que venía de cumplir una pobrísima campaña en 1964 (sólo 1 triunfo en 33 partidos), fue mejorando paulatinamente sus performances a partir de su llegada, hasta lograr, en 1967, el Campeonato de Primera “B”, tras vencer a Tigre 2 a 0, en la final. En el medio quedan por mencionar las campañas de 1965, en la cual Defensores se ubicó 14º, y la de 1966, donde alcanzó un meritorio 7º lugar.
Su primer partido se remonta al 13/3/1965, en el encuentro por el Torneo de Primera “B”, en el cual Defensores cayó frente al Deportivo Español, en la cancha de Atlanta.
Dirigió a Defensores junto a Arce Gómez durante más de 100 partidos, hasta 1967 (temporada en la que dirigió simultáneamente a Platense, por entonces en Primera), siendo el último encuentro, la derrota frente a Tigre (23/12/1967), en el Bajo, por el Torneo de Reclasificación de Primera “A”.
Fueron 3 temporadas consecutivas de escasas innovaciones en la formación defensorista, ya que empleó tan solo 24 jugadores en 1965, 19 en 1966 y 20 en 1967.  Su “ojo clínico” fue decisivo en la elección de jugadores, así como su reflexión que “los campeonatos se ganan en el receso, cuando se eligen los refuerzos”. Hubo jugadores que intervinieron en las 3 campañas dirigidas por Labruna: Oscar Bonnia, Jorge Busti, Ernesto Camino, Rodolfo Chiti, Della Cella, Roberto Fumagalli, Américo Gómez, Juan Carlos Marenda, Ramiro Pérez, Oscar Sachs y Angel José Tomino.
También cambió la ubicación en la cancha de Jorge Busti, transformándolo de insider derecho, en centrehalf, posición en la cual se destacó mayormente y en el cual lo recordamos. Defensores pasó a tener por entonces un estilo de juego emparentado con la idea futbolística de Labruna (juego ofensivo y buen trato de la pelota), la cual no siempre ha sido posible de aplicar en los torneos de ascenso.

Nota de Amadeo Javier  Bava, autor del libro: Historia futbolística de Defensores de Belgrano. 

miércoles, 19 de agosto de 2015

Recordando a Roberto Armando Gianetti

Roberto Armando Gianetti, surgido de las divisiones inferiores del club, defendió la casaca de Defensores de Belgrano en 112 oportunidades entre 1968 y 1972. Se encuentra entre los 80 jugadores con mayor cantidad de presencias en el primer equipo rojo y negro, compartiendo ese lugar con Daniel “El Tanque” Giménez, Oscar Raúl Montenegro y Rodrigo Vilariño


Debutó en el primer equipo el 28/4/1968, frente a Deportivo Morón, en el “Francisco Urbano”, reemplazando a Juan Carlos Marenda, por entonces titular en el puesto de marcador de punta.
Este encuentro, tenía gran importancia, ya que ambos equipos se ubicaban en los primeros puestos, y Morón de ganar, alcanzaría la punta del torneo.
Fue 1 a 1 el resultado final, con goles de nuestro conocido Oscar Tomás López, a los 14’ del segundo tiempo, para el local, y de Eduardo Lendoiro, dos minutos después, para Defensores. Como situación anecdótica, esa tarde, vistió la casaca Nº 5 del Gallito, nada menos que Jorge Ricardo Busti, en lo que según me parece fue su única presencia oficial enfrentando a Defensores.
En un principio, Gianetti actuó como marcador de ambas puntas, para finalmente, en el Torneo Promocional de 1968, llegar a la titularidad como marcador de punta izquierda, reemplazando a Juan Carlos Gigli, que pasó a su vez a desempeñarse como Nº 6, ante el retiro de Rodolfo César Chitti, que pasó a ejercer la DT del primer equipo, tras la salida de José Della Torre.
En 1970, año durante el cual Defensores tuvo clausurada su cancha, fue titular con la casaca Nº 4 durante casi todo el torneo, mientras que al año siguiente, cuando Defensores perdió la categoría, alternó en su puesto con Oscar Bonnia, y ocasionalmente jugó como volante.
Su última temporada en Defensores fue la de 1972, durante la cual integró como titular, uno de los equipos más recordados en la Historia del club, con el cual se consagró Campeón de Primera “C”, y logró el ascenso a Primera “B”.
Jugó por última vez con la casaca roja y negra el 9/12/1972, cuando Defensores como visitante, venció 3 a 1, en el Bajo Núñez, al ya descendido Leandro N. Alem, que cedió la localía para permitir los festejos del Campeón.
Tras su buen desempeño en Defensores, pasó a militar en Platense, donde llegó, en 1976 a Primera División, y donde actuó durante 8 temporadas, antes de retirarse vistiendo los colores de Lanús.
Gianetti relata sus primeros recuerdos del “Juan Pasquale” subido con sus amigos a un árbol, para ver al equipo cuya zaga integraban Alberto González; Oscar Malagrino y Osvaldo Fitipaldi …. Describe con detalle a la vieja tribuna ubicada donde hoy se alza “La Techada” … Recuerda su debut en el primer equipo, que no lo afectó como podría esperarse …  Se acuerda, entre otros, de Busti, Sambucetti y Camino … Repite una y otra vez aquel grito de aliento de la hinchada defensorista de entonces: “Que carajo, la máquina del Bajo”.
Preguntado sobre el apodo de “Mudo”, con que lo conocíamos en la tribuna, Gianetti explicó que era un muchacho callado, y el técnico de entonces, José Della Torre (zaguero internacional, integrante del equipo argentino en el Mundial de 1930), en medio de una reunión le dijo: “hable, diga algo, no se quede mudo”. Así de sencillo ….
Hoy, con algunos años más y sin descuidar su estado físico, sigue con la práctica del fútbol (pone de manifiesto un gran entusiasmo y hasta despunta el vicio con sus hijos), junto a sus amigos y ex - colegas, haciéndome saber que cuando lo transmiten, mira a Defensores por TV, añorando los tiempos en que "se jugaba de otra forma".
No puedo ocultar que ha sido una enorme alegría conversar largamente con quien es sin duda, un pedazo de la Historia de Defensores. Agradezco igualmente a Héctor Cavalliere, quien me brindó la posibilidad de conectarme con Gianetti. Es de esperar que Gianetti, que estuvo presente en el festejo de los 100 años de nuestra institución, no se olvide de Defensores. 

Nota Gentileza de Amadeo Javier Bava, autor del libro: Historia futbolística de Defensores de Belgrano.

lunes, 2 de marzo de 2015

Rojinegro Horizontal

Se suele asociar que la casaca con franjas horizontales data de 1984, en aquel campeonato en que Defensores casi logra el ascenso a Primera. Sin embargo, como se detalla a continuación vemos que unos años antes ya existía ese modelo.

Toti Ferrara, Arbelo, Acevedo y Brandoni, saludan a Labruna en 1978.
En ese entonces ya asomaban las franjas horizontales. 

Pinino Mas el goleador de 1980/81 luce uno de los modelos
similares al de Flamengo de Brasil.

Otra casaca alternativa de 1981.

En 1982 contra San Lorenzo en el Amalfitani.

Formación en 1983. 

La casaca inolvidable de 1984, con sponsors y muchas franjas, respecto 
de las usadas a principios de la década del '80. 

Adidas desde 1985 ya vestía a Defensores. 
En 1987 un genial diseño que luce Gandaras. 

En 2001 se uso en el debut en el Nacional B. 

2015 Frente a Barracas, vuelve al clásico estilo alternativo. 

jueves, 21 de agosto de 2014

El Internacional GERARDO CALDAS


Aquí está Defensores de Belgrano...
 el cuadro que Calditas nos legó...
 con su cancha pegadita junto al río...
 en Besares esquina Libertador...
 Arriba Defensores, el Bajo te lo pide...
 en Nuñez en cada esquina la hinchada grita goles...
 en Nuñez en cada esquina la hinchada grita gol...

Su juego fino y elegante le abrió las puertas a la Selección Nacional en la década del 20 y lo convirtió en estrella, tanto para los defensoristas como para los seguidores de la Selección. Tanto quería nuestros colores que desechó una oferta del mismísimo Boca Juniors, club que le ofrecía un sueldo y un automóvil, algo prácticamente imposible de adquirir en esa época. Si queda alguna duda del amor que Gerardo tenía por nuestra Institución, lea la nota que le hizo la revista El Gráfico en el año 1925. "Me inicié en el mismo club en el que actúo y en el que jugaré hasta que no practique más fútbol. Como ustedes verán, mi historia, en este sentido, es brevísima y creo que me honra".
"Mi honestidad y condición de Amateur, supongo, no podrá ser puesta en tela de juicio, pues, modestia aparte, no me faltaron nunca sugestiones para abandonar las filas del club en que me hice jugador y al que siempre presté, sin reticencias, todos mis entusiasmos y energías. Hace once años -tenía entonces quince- jugué por primera vez en el campeonato por la cuarta división de Defensores de Belgrano y nunca olvidaré el temor que tuve de ser excluido por falta de condiciones; sin embargo, parece que mi actuación satisfizo y quedé de componente efectivo del team".
Fue Caldas uno de los centrodelanteros más completos del fútbol aficionado y si su juego no levantó el polvo brillante de lo espectacular, supo sí, grabar en las canchas el signo cabal de su firmeza y autenticidad. No quebraba arqueros ni tajeaba redes pero sabía hilvanar el laberinto del gol por el camino más sutil y más preciso.



REPARTIÓ GOLES PARA TODOS
1 a Chile jugando para la Selección Argentina

Nació en Capital Federal en 1901.
Debutó en la Primera de Defensores durante el torneo de Intermedia de 1917, había jugado en las divisiones inferiores del club. En ese año sale campeón de la categoría.
Desde 1918 hasta 1934 jugó en la Primera de Defensores en 1° División.
En 1921 es convocado por vez primera para integrar la Selección Argentina durante
una gira por Chile, previó a la obtención del torneo Sudamericano. En aquel debut amistoso señala un gol para el triunfo 4 a 1 ante el equipo trasandino. 
En la década del 20' clubes como Racing, Boca y Platense quisieron sumarlo a sus equipos sin embargo, Caldas se mantuvo fiel a sus colores.
En 1925 llega el mayor reconocimiento para un jugador amateur de la época que era salir en la portada de la revista El Gráfico. 
Un año más tarde llega el momento más difícil en su carrera deportiva  cuando es lesionado por Humberto Recanatini, otro compañero que tuvo en la Selección.
Para 1927 Defensores tuvo que disputar mano a mano con Tigre que equipo tendría que usar el comodín del descenso en esa temporada. Con un gol en cada partido (1-1 y 1-0) Caldas rescató a Defensores de una temporada para el olvido.
En 1928 es convocado por última vez a la Selección Argentina para enfrentar a Uruguay por la Copa Lipton. En ese entonces Caldas declaraba a la prensa que: "Ya no soy ni puedo volver a ser el jugador de antes".  Pese a esto jugó hasta los 33 años.
El 26 de agosto de 1934 juega su último partido oficial para Defensores de Belgrano. Esa tarde gana como visitante 2 a 1 a Sportivo Buenos Aires en la Isla Maciel.
El 3 de agosto de 1945 producto de una falla cardíaca, fallece en la ciudad de Olivos. Se desempeñaba como preceptor del Colegio Carlos Pellegrini. 

viernes, 18 de julio de 2014

Las camisetas según pasan los años 2da parte.

Durante varias temporadas de la década del 90', Adidas fue la empresa que vistió al dragón.

Estos modelos acompañaron los buenas campañas de 1998/99.
Para el 2001, hubo algunos partidos con la firma Le Coq Sportif.
En esa temporada cambio por Dana quedando en el recuerdo
por ser el modelo del campeonato.






Dana siguió vistiendo al dragón ya jugando en el Nacional B.
Después de varias temporadas lo reemplazo Penalty.

En la vuelta a la Primera B, Penalty modificó los modelos.
Más tarde sería Prostar quien vistiera al equipo rojinegro.
Entre las modificaciones, volvía aparecer el escudo tradicional en lugar del dragón.

domingo, 8 de junio de 2014

Recordando en fotos: Vicente Giardullo

El Tano Giardullo con 370 presencias en el club, tuvo entre otras marcas
la de mayor cantidad de partidos consecutivos entre 1972 y 1982.

domingo, 27 de abril de 2014

Las Camisetas según pasan los años

En marzo de 1907 la Asamblea General del club decidió que los colores de la institución sean el rojo y negro. Entonces la vestimenta oficial paso a ser una casaca a rayas verticales negras y rojas, con pantalón blanco.  Con el paso de los años esos colores se mantuvieron inalterables, pero en ocasiones se fueron modificando los diseños. 


Probablemente ante la imposibilidad de conseguir esos colores para sus camisas, debieron apelar a una indumentaria completamente blanca. 
Esa por ejemplo tenía un bolsillo en el pecho que era atravesado por una franja negra. Años más tarde ese bolsillo era sustituido por un bolsillo negro o bien cerca de los años 30' por un escudo con los colores rojo y negro. 
Hacia fines de la década del 30' ya se podían conseguir casacas sin botones y los últimos modelos camisas tenían menos franjas, pero siempre respetando los colores


Recién en la década del 50' hubo cambios en la vestimenta. 
Las camisas recuperaban el bolsillo negro en el pecho. 

En los 60' la titular era la tradicional casaca rojinegra, pero quien podría olvidar este diseño que se empleo desde 1966 y que quedará en el recuerdo imborrable tras la obtención del campeonato de Primera B.

También con predominio de colores blanco la versión de 1972, que se empleo para ganar el campeonato de Primera C. 

En los 70' casi todos los clubes empleaban grandes escudos en el pecho. 
Defensores no fue la excepción allá por 1975. 

Para 1977 las rayas verticales, daban paso a las horizontales. De allí se desprenderían varios modelos que se emplearían en las siguientes temporadas. 

Para fines de la década del  70' este era el modelo de la casaca suplente. 



Para 1980 se usaba un modelo más acorde a la historia del club, como adaptando los diseños de la década del 50'.  En el pecho ya aparecía el nombre de quienes fabricaban la indumentaria: Olimpia. 

Olimpia seguía vistiendo a Defensores y empleando un modelo similar al Flamengo de Brasil,  se usaría por varias temporadas. En 1984 por ejemplo ya tenía sponsor en el pecho, la firma H y R Mel inmuebles.